Petición terminada
Con el agua hasta el cuello: Ngäbe Buglé en estado de máxima alerta
Indígenas Ngäbe Bugle hablan de cortar carreteras para detener el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco. Exigen la cancelación de dicho proyecto, que privatiza el agua del río Tabasará. Los desalojos y la inundación ya han comenzado. Firma la petición urgente al presidente de Panamá Juan Carlos Varela.
Noticias y actualizacionesPara: Presidente de Panamá Juan Carlos Varela: Ministro de Asuntos Internos Milton Henríquez; CEO Banco FMO Nanno Kleiterp; Presidente Banco DEG Bruno Wenn; BCIE Presidente Ejecutivo Dr. Nick Rischbieth
“Cancelen la hidroeléctrica Barro Blanco. Detengan la inundación, vacíen el reservorio.”Pedimos al presidente panameño Juan Carlos Varela que suspenda el desalojo, se asegure de que los Ngäbe no sufran represión ni intimidación y que lleguen a un acuerdo real. Lo que piden los afectados es la cancelación definitiva del proyecto.
El proyecto hidroeléctrico Barro Blanco está situado al oeste de Panamá, en el río Tabasará, provincia Chiriquí y áreas anexas de la Comarca indígena Ngäbe Bugle. Es iniciativa de la empresa GENISA y en parte financiado por los bancos de desarrollo de Alemania DEG y Holanda FMO y el Banco Centroamericano de Integración Económica BCIE los cuales al igual que el gobierno vienen haciendo oídos sordos a los reclamos de la población afectada. Además, el proyecto está registrado bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio de las Naciones Unidas MDL como proyecto de energía supuestamente limpia.
El desalojo deja paso a la etapa final de la construcción de la presa Barro Blanco
Consiste en el llenado del embalse de Barro Blanco, que ya a comenzado a inundar áreas del territorio Ngöbe y tierras campesinas , hogares y escuelas de las comunidades y sus lugares religiosos, arqueológicos y culturales. Desde febrero 2016 se han realizado pruebas para las inundaciones, según informan las comunidades. Se sienten despojados de sus territorios ancestrales y del agua, sus derechos pisoteados, sus voces silenciadas.
Las personas afectadas temen por su seguridad y piden apoyo internacional. Puedes firmar la carta de esta petición al presidente Varela completando el formulario a la derecha. Pedimos que proteja los derechos de los indígenas Ngöbe afectados, asegure que están libres de cualquier intimidación, represión y desalojo forzoso.
"Esto va en contra de la ley 10 que crea la comarca Ngöbe Bugle y los territorios colectivos. Hay tres comunidades afectadas y no vamos a permitir ni avalar la continuidad del proyecto", declara Ricardo Miranda en nombre de las comunidades afectadas.
El río Tabasará es el tercero más importante de Panamá.
Se sienten despojados de sus territorios ancestrales y del agua, sus derechos pisoteados, sus voces silenciadas. Más 480 indígenas Ngäbe directamente afectados y más de 3 mil de manera indirecta en las cuencas hidrograficas a consecuencia del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco en el Río Tabasará y en áreas anexas de la comarca indígena Ngäbe Buglé.
Muchas han sido las reclamaciones y denuncias, pocos los oídos dispuestos a escuchar y los resultados, muchas promesas del gobierno rotas. La construcción de la represa está completa y en cualquier momento quieren abrir las compuertas para inundar el embalse.
En 2015, las comunidades afectadas bloquearon la entrada de la represa durante 38 días, hasta que la policía antidisturbios desalojó a los manifestantes, incluidos niños.
Representadas por el M10 y el M22, se oponen al diálogo actual con el gobierno, que ha tomado derivaciones inconvenientes. La actual cacica de la comarca, Silvia Carrera llegó a acuerdos con el gobierno no respaldados por las comunidades afectadas. Estos acuerdos han embarrado tristemente la negociación.
Desde agosto del año pasado, hay entonces una división entre autoridades denominadas caciques Ngäbes y las comunidades directamente afectadas - sólo quieren estas ultimas la cancelación del proyecto. Estas últimas están decididas a hacer todo lo posible para que se cancele Barro Blanco. Pero también temen por su seguridad, después de lo que ocurrió en Honduras, donde dos opositores a otra represa fueron violentamente asesinados.
El banco FMO de Holanda acaba de retirarse del proyecto también hidroeléctrico Agua Zarca en la vecina Honduras, tras años de asegurar que el proyecto tenía garantías en cuanto a respeto de los derechos humanos, y a pesar de ello reconocidos opositores al proyecto resultaron asesinados tras repetidas amenazas e intimidaciones continuas.
Y debería haber hecho lo mismo en Panamá, aunque aquí ha optado al igual que el banco alemán DEG a hacer oídos sordos a los reclamos de los afectados y a las continuas manipulaciones de los sucesivos gobiernos en torno a este proyecto.
Salva la Selva ha apoyado estas denuncias en el pasado con varias peticiones, tanto al gobierno panameño como a los bancos DEG y FMO, además de escribir diferentes cartas para informar a los bancos de la situación real en la comarca y exigir inspecciones sobre el terreno. Dichas inspecciones tuvieron lugar finalmente y llevaron a que dichos bancos implementaran un mecanismo conjunto de reclamaciones. Pero parece no funcionar muy bien, a la vista de que persiste la falta de cumplimiento con los propios estándares de los bancos.
Más información:
Entrevista a Ricardo Miranda, representante de comunidades afectadas en NEX Noticias
Reportaje en Vice News (en inglés), Represados para siempre (Damned forever)
Para twittear sobre el asunto,
utiliza los hashtags #tabasaralibre #barroblanco
Puedes dirigirte a
@JC_Varela (Presidente de Panamá)
@IsabelStMalo (Vicepresidenta de Panamá)
@miltonhenriquez (Ministro de Asuntos Internos de Panamá)
Para: Presidente de Panamá Juan Carlos Varela: Ministro de Asuntos Internos Milton Henríquez; CEO Banco FMO Nanno Kleiterp; Presidente Banco DEG Bruno Wenn; BCIE Presidente Ejecutivo Dr. Nick Rischbieth
Estimados Sr. Presidente de Panamá Juan Carlos Varela,
Estimado Sr. Ministro de Asuntos Internos Milton Henríquez,
Estimado Sr. Nanno Kleiterp, Presidente del banco FMO,
Estimado Sr. Bruno Wenn, Presidente del Banco DEG:
Estoy profundamente preocupado/a por el desalojo forzoso de las comunidades Ngöbes afectadas por la represa Barro Blanco. Estas comunidades se han opuesto el proyecto en cada etapa y seguirán pidiendo su anulación. Teniendo en cuenta los anteriores conflictos y la violencia contra las personas que se oponen a Barro Blanco, y teniendo en cuenta la inminente finalización de la presa, existe gran preocupación urgente, por la seguridad personal de estos defensores de los derechos ambientales e indígenas.
Una vez completada, se prevé que la presa Barro Blanco inundará seis hectáreas de territorios indígenas Ngöbe incluyendo hogares y escuelas, lo que resulta en la reubicación forzosa de muchas familias, así como la destrucción de lugares religiosos, históricos y culturales, que amenaza el patrimonio cultural de los Ngöbes. A pesar de estos impactos, el Gobierno de Panamá aprobó el proyecto sin evaluar adecuadamente los impactos ambientales del proyecto ni asegurar que las comunidades afectadas habían dado su consentimiento.
Reconociendo estas deficiencias, la agencia ambiental de Panamá, ANAM, decidió suspender temporalmente la construcción de la presa en febrero de 2015. La suspensión, en espera de una investigación realizada por la ANAM, se justificó debido a la ausencia de acuerdo con las comunidades afectadas. En septiembre de 2015, el gobierno de Panamá concluyó su investigación y reconoció oficialmente la empresa encargada del proyecto, GENISA, como culpable de no haber llegado a un acuerdo con los grupos afectados. Por tanto, la empresa fue sancionada con una multa que asciende $ 775.000. La conclusión de la investigación levantó la suspensión y se reanudó la construcción de la presa.
A pesar del reconocimiento oficial, y de la sanción, de las violaciones de derechos causadas por el proyecto, avanza la construcción. El gobierno incluso declaró que “es de interés nacional la culminación del Proyecto Hidroeléctrico Barro Blanco”.
Las comunidades locales afectadas temen ahora que las fuerzas de seguridad las desalojen de sus tierras de forma forzosa, poniendo así su seguridad física en riesgo. Aproximadamente 270 personas indígenas están amenazadas. Estos desalojos violan los derechos humanos de la Ngöbes a una vivienda adecuada; propiedad; consentimiento libre, previo e informado; alimentos, agua y medios de subsistencia; cultura; y la educación.
Dada las amenazas reales y urgentes de daños físicos y de desalojo ilegal, la comunidad internacional pide al presidente Varela y las autoridades pertinentes:
- Asegúrese de que los Ngöbes están libres de intimidación y represión
- Suspender el proceso de desalojo y llegar a un acuerdo con las comunidades locales afectadas, incluso si eso significa la cancelación del proyecto, como es requerido por las obligaciones de Panamá bajo el derecho internacional.
El llenado del embalse nuevamente alcanza su máximo nivel y actualmente pone en riesgo la seguridad de la comunidad de Kiad.
El proyecto perjudica al medio ambiente y a los pueblos indígenas y campesinos del área. Ahora Panamá ha retirado el proyecto del registro de la ONU.
La semana pasada, Panamá retiró en una histórica decisión, su registro del controvertido proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, estableciendo un precedente bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) de la ONU.
80 organizaciones ambientales urgen al Ministerio del Ambiente de Panamá a retirar el registro del proyecto hidroeléctrico BarroBlanco bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio.
La tarde del sábado 20 de agosto continuó el llenado del embalse del proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco. La comunidad indígena Ngöbe Quebrada de Caña ha quedado indundadas, poniendo en riesgo la vida de más de una veintena de personas. Si no se detiene la inundación más casas se inundarán pronto.
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En Panamá, el llenado del embalse de la hidroeléctrica Barro Blanco en el río Tabasará ya ha comenzado afectando a la comunidad Quebrada Caña junto al río. Muchas casas y con ellas las vidas de los pobladores quedan bajo el agua.