Aceite de palma - Un producto cada vez más cuestionado

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El aceite de palma es ya casi imposible de evitar – está en nuestra comida, cosméticos, productos de limpieza y en el tanque de nuestros automóviles. Proporciona grandes beneficios a grandes empresas y roba la tierra y el sustengo al pequeño campesinado. Desplazamientos, talas de selva y extinción de especies son las consecuencias de nuestro consumo de aceite de palma.

¿Cómo se ha podido llegar a este punto? ¿Qué podemos hacer para proteger a las personas y la naturaleza?

Aceite de palma – Deforestar para fabricar productos de consumo diario

El punto de partida – La selva en el tanque y en el plato

Un vistazo a la triste realidad: deforestación y destrucción

Con 66 millones de toneladas por año, el aceite de palma es el aceite vegetal que se produce en mayor cantidad. Su bajo precio en el mercado global y sus características de fácil procesamiento han hecho que en la actualidad, uno de cada dos productos industriales de los que compramos en el supermercado lo contengan entre sus ingredientes. Además de las pizzas congeladas o precocinadas, galletas, margarinas, el aceite de palma también se encuentra en las cremas corporales, jabones, maquillajes, velas y detergentes.

Lo que casi nadie sabe: en la Unión Europea fluye casi la mitad del aceite de palma importado en el llamado biocombustible. La obligación por ley desde 2009 de mezclar el biocombustible con la gasolina y el diesel es una importante causa de la deforestación de las selvas tropicales.

Desde entonces, las plantaciones de palma aceitera se han extendido en el mundo hasta 27 millones de hectáreas. En una superficie tan grande como Nueva Zelanda, las personas y animales quedan sometidas a la expansión de estos „desiertos verdes“.

Las consecuencias – La muerte hasta en la sopa de sobre

Rescate de un orangután tras la deforestación que acontece en Borneo

En la humedad de los cálidos trópicos en torno a la línea del ecuador se encuentran las condiciones óptimas para el crecimiento de la palma aceitera. En el sudeste de Asia, Mesoamérica y África se talan y queman día a día amplias superficies de selva para hacer espacio a las plantaciones. Así se emiten grandes cantidades de gases de efecto invernadero en la atmósfera, que son dañinos para el clima. Indonesia, el principal país productor de aceite de palma fue en 2015 en parte responsable en mayor medida que los Estados Unidos de las emisiones de gases de erecto invernadero. El CO2 y las emisiones de metano son la causa de que el biocombustible de aceite de palma sea tres veces más dañino para el clima que el combustible fósil.

Pero no sólo se resiente el clima: con los árboles desaparecen especies animales en peligro de extinción como los orangutanes, los elefantes pigmeos de Borneo y los tigres de Sumatra. A menudo, el pequeño campesinado y los pueblos indígenas que desde hace generaciones viven en los bosques y los protegen sufren desplazamientos brutales. En Indonesia existen más de 700 conflictos por la tierra en relación con la industria de la palma aceitera. También en las plantaciones clasificadas como „sostenibles“ o „bio“ hay cada vez más violaciones de derechos humanos.

Los consumidores conocemos poco de todo esto. Nuestro consumo diario de aceite de palma tiene consecuencias negativas directas para nosotros: en el aceite de palma refinado hay grandes cantidades de ésteres de ácidos grasos perjudiciales para la salud, que dañan el material genético y pueden producir cáncer.

La solución – Revolución en el tanque y en el plato

Sólo quedan 70.000 orangutanes en los bosques del sudeste de Asia. La política de biocombustibles lleva a los simios cada vez más al borde de la extinción: cada nueva plantación de aceite de palma destruye un poco de su hábitat. Para ayudar a estos parientes cercanos nuestros, debemos presionar a los políticos. Pero también se puede hacer mucho en nuestro día a día.

Estos sencillos consejos ayudan a reconocer el aceite de palma, a evitarlo y a rechazarlo:

  1. Cocinar y decidir: alimentos producidos localmente, ingredientes frescos, mezclados con un poco de fantasía hacen sombra a cada producto industrial preparado (de los que contienen aceite de palma). Para cocinar se pueden utilizar aceites tradicionales como el de oliva, girasol, maíz o lino.

  2. Leer la letra pequeña: desde diciembre de 2014, en los paquetes de los alimentos es obligatorio indicar si un producto contiene aceite de palma. En cosméticos y productos de limpieza se esconde el devorador de selvas bajo una multitud de términos químicos. Investigando en internet se pueden encontrar más o menos fácilmente alternativas libres de aceite de palma.

  3. La clientela siempre tiene la razón: ¿Qué productos libres de aceite de palma me ofrece? ¿Por qué no tiene productos a base de aceites de producción local? Preguntando al personal y escribiendo cartas a los fabricantes de los productos, las empresas se preocuparán más por la aceptación de sus productos. La presión pública y la conciencia creciente en torno al aceite de palma ya han impulsado a algunos fabricantes a evitar el aceite de palma, al menos en algunos países europeos como Alemania o Italia, donde recientemente se ha tematizado mucho esta cuestión.

  4. Transporte público en lugar de coche: siempre que sea posible, caminar, ir en bici o en transporte público.

  5. Informarse y difundir lo aprendido: economía, negocios y política nos quieren hacer creer que los biocombustibles son amigables con el medio ambiente y las plantaciones de palma pueden ser sostenibles. Salvalaselva.org informa sobre las consecuencias de la expansión de las plantaciones de palma y las campañas pueden difundirse fácilmente en todas las redes sociales.

Además:

  1. Peticiones y presión política: las peticiones online ayudan a presionar a los políticos responsables de las políticas de biocombustibles e importaciones.

  2. Hacer ruido: manifestaciones y acciones directas creativas en la calle llaman la atención de la gente y de los medios. Así también crece la presión sobre los políticos.

Peticiones sobre el tema

Tu firma ayuda a defender las selvas Nuestras peticiones se refieren a proyectos que destruyen las selvas y bosques y nombran a los responsables por su nombre ¡Unidos somos más fuertes!

Se ruega no talar Selva de Camerún

183.133 participantes

No planten palma aceitera en la selva de Camerún

Inversores de Nueva York proyectan plantar aceite de palma en la selva de Camerún. Con esta idea, diplomáticos norteamericanos habrían incluso presionado en ese país al gobierno. Pero la población quiere impedir la deforestación a gran escala. Ayuda a detener las plantaciones definitivamente.

Más información

Para: Gobierno de Camerún, Presidente Paul Biya y Ministros y Ministras

El gobierno de Camerún debe impedir definitivamente un proyecto de cultivo de palma aceitera en la selva.

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