El estado de la naturaleza y la biodiversidad en la Unión Europea

La Comisión Europea acaba de publicar su última evaluación del estado de la naturaleza en la Unión Europea y el resultado es que la naturaleza y la biodiversidad están en serio declive y que hay que actuar.

Aunque en Salva la Selva nos ocupamos principalmente de las selvas y bosques en los países tropicales, también nos interesa el destino de los bosques del continente europeo. Por eso participamos en varios eventos de la Semana Verde Europea 2020 (EU Green Week 2020) y nos actualizamos sobre la legislación y planes previstos hasta 2030.

No debemos perder de vista que los bosques, la biodiversidad y en general la naturaleza se está perdiendo a un ritmo alarmante.

La visión que actualmente proyecta la Unión Europea gira en torno a los aspectos economicistas, es decir, al valor económico de los recursos naturales como el agua, la madera, los minerales y de servicios ecosistémicos como por ejemplo la polinización. Al mismo tiempo , hemos escuchado muchas consideraciones y planes sobre la contribución que los estímulos económicos posteriores a la crisis de Covid19 pueden aportar tanto a la economía como a la transición verde hacia un desarrollo supuestamente más ecológico.

Es decir, que según esta visión, la naturaleza está para ser capitalizada proveer un beneficio económico a las empresas en particular y a la sociedad en general.

Directivas europeas sobre protección de la naturaleza

Gato montés europeo © Harry Neumann

Las Directivas europeas sobre la naturaleza exigen a los Estados miembros que mantengan y restablezcan el estado de conservación favorable de estas especies y hábitats. La legislación existente en la Unión Europea para la protección de la naturaleza se basa en:

Su objetivo es garantizar la conservación de las especies y tipos de hábitats importantes para la UE mediante la protección de todas las aves silvestres (más de 460 especies), los hábitats representativos y amenazados (233 tipos, desde las praderas submarinas hasta las praderas alpinas) y otras 1.400 especies, desde diminutas plantas hasta mamíferos, entre las que se encuentran muchas especies emblemáticas de fauna y la flora.

Informe sobre el Estado de la Naturaleza en la Unión Europea

Escribano hortelano, ave paseriforme (Emberiza hortulana) © K.B. Simoglou - CC BY-SA 4.0

Ofrece un panorama actualizado y comprehensivo del estado de salud de la naturaleza en la UE.

En pocas palabras, el resultado del informe se resume en la advertencia: "La naturaleza de Europa está declinando seriamente". Según la misma, se puede concluir que la Unión Europea habría fracasado en este aspecto. Que puede hacer más. Que tiene que ser más ambiciosa.

Las Directivas arriba mencionadas disponen que para evaluar sus objetivos, los 27 Estados miembros deben presentar cada seis años un informe sobre el estado de conservación y las tendencias de los hábitats y especies que protegen. La Agenicia Europea de Medio Ambiente lleva a cabo una evaluación técnica.

En octubre 2020, se presentó el tercer informe que documenta el período 2013-2018 que:

  • Evalúa los cambios a lo largo del tiempo,

  • Las principales presiones

  • La contribución de la red Natura 2000 a la conservación de las especies y hábitats protegidos

Los objetivos principales que establece el Informe para 2030 son:

  • Fortalecer la implementación y la información (objetivos)

  • Ampliar el espacio natural (objetivos: 30% en tierra; 30% en océanos, zonas protegidas) Actualmente, el 18% de la tierra y el 10% de las aguas marinas están protegidas.

  • Objetivos vinculantes de restauración

En la práctica, esa ampliación del espacio natural consiste el plan de ampliar la red existente Natura2000 que en evaluaciones propias es considerada como un éxito, la mayor red de áreas de conservación del planeta.

Estrategia de Biodiversidad de la Unión Europea

Buho © "Andrea und Stefan" - CC BY 2.0

El Informe sobre el Estado de la Naturaleza subraya la clara necesidad de adoptar medidas si queremos de verdad encaminar la biodiversidad de Europa en una vía de recuperación para 2030, como lo prevé entonces la nueva Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad, aprobada por el Parlamento Europeo. La plena aplicación de los objetivos y metas propuestos en la Estrategia es esencial.

  • Poner la biodiversidad de Europa en el camino de la recuperación verde para 2030, con beneficios para las personas, el clima y el planeta.

  • Aumentar la resiliencia de nuestras sociedades a futuras amenazas como el cambio climático, los incendios forestales, la inseguridad alimentaria o los brotes de enfermedades.

Para ello, la Estrategia establece los mismos objetivos expresados en el Informe Estado de la Naturaleza, para la expansión de las zonas protegidas a fin de que abarquen el 30% de las zonas terrestres y el 30% de las zonas marinas de la UE, un tercio de las cuales (10%) debería estar bajo protección estricta. Estas metas establecidas de manera científicas las que se aspira, se consideran “ambiciosas” y se basan en la idea de que la naturaleza necesita más espacio para prosperar y que el nivel actual de zonas protegidas a nivel mundial y en la UE no es suficiente para ser eficaz en la detención de la pérdida de la biodiversidad.

Dinero para estos objetivos

La Comisión Europea propone desbloquear al menos 20.000 millones de euros al año para la naturaleza. También se está creando una iniciativa de inversión de 10.000 millones de euros para el capital natural y la economía circular en el marco de InvestEU, para impulsar las inversiones en la restauración de la naturaleza y los ecosistemas mediante el uso de soluciones de financiación mixta pública-privada.

Next Generation EU es el plan de recuperación para Europa en respuesta a la COVID, y el mismo considera "inversiones" en biodiversidad, mitigación y adaptación al cambio climático, entre otras cuestiones.

Negocios con la naturaleza

Si bien los análisis de la Comisión Europea sobre la urgencia de proteger y restaurar la naturaleza y las amenazas a la biodiversidad son correctos, las empresas y sus opiniones se sitúan en el centro no sólo de la estrategia, sino también de la toma de decisiones.

La Comisión espera que los gobiernos “escuchen la voz de las empresas y los negocios” y que aumenten sus niveles de ambición en el período previo a las reuniones del Convenio sobre la Diversidad Biológica CDB15 del, ahora prevista para 2021.

El mensaje clave que transmiten es: "tenemos que entender que estamos tratando con el capital natural, el capital fundacional de nuestra sociedad". La idea es que los empresas (por ejemplo la Business for Nature - Natural Capital Coalition, una coalición de más de 50 organizaciones asociadas y 600 empresas, con ingresos de 4,1 billones de dólares) hagan inversiones para la naturaleza y la biodiversidad. Y que los gobiernos adopten las políticas propuestas. Si nos fijamos, se trata de una clara incidencia de los intereses privados en los bienes comunes, un modo de hacer política criticado por organizaciones ecologistas como la nuestra.

Así pues, hay un claro interés en que las empresas "inviertan" en la naturaleza y la biodiversidad, y por eso se está ofreciendo un lugar privilegiado -e influencia- a las empresas en la próxima cumbre de Biodiversidad CDB15 y en otros eventos políticos.

Hay mucho por hacer desde la sociedad civil para cambiar esta visión financiarizada y monetaria de la naturaleza y la biodiversidad. El actual es un buen momento para discutir sobre la conservación de la naturaleza, la biodiversidad y los bosques en toda su dimensión. En nuestra organización Salva la Selva creemos en la defensa de la naturaleza en cuanto naturaleza, porque proporciona un medio de vida a comunidades que dependen de los bosques, el agua y la tierra para la producción y reproducción de la vida, y no como un bien de compraventa al mejor postor.