Minería de cobalto en Congo: la salud es más importante que el lucro
Pulidos a la perfección: automóviles de BMW, Mercedes, Volkswagen y Peugeot. Devastada: la naturaleza donde se extraen sus materias primas. En el Congo, la población sufre los efectos de la extracción minera de cobalto. ¡Nos oponemos a que estas empresas lo destruyan todo en nombre de los coches eléctricos!
Para: Directivos de las empresas de automóviles BMW, Mercedes-Benz, Volkswagen y Peugeot
“La extracción de cobalto destruye la naturaleza y la salud de las comunidades. ¡Los fabricantes de automóviles europeos deben actuar!”La República Democrática del Congo (RDC) es, de lejos, el mayor productor mundial de cobalto, con una cuota de mercado superior al 70 por ciento. Sin este cobalto de la RDC, la industria global de alta tecnología quedaría paralizada. Lo mismo sucede con con los fabricantes de automóviles europeos como VW, BMW, Mercedes-Benz y Peugeot.
Pero la carrera por las materias primas como el cobalto, el coltán, las tierras raras, el oro y la bauxita tiene consecuencias devastadoras para el medio ambiente. Se talan bosques, se transforman paisajes enteros, se desvían cursos de agua y se contaminan el aire, el agua y el suelo. Las condiciones de trabajo suelen ser precarias y la explotación humana es generalizada.
Esta explotación también alimenta la violencia: en las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, en la RDC, los enfrentamientos se han intensificado. Cientos de miles de personas han huido y miles más han perdido la vida.
El sufrimiento afecta también a las regiones del sur del Congo: según el reciente estudio "Toxic Transition" (Transición Tóxica), realizado por la Environmental Investigation Agency US (EIA) y PremiCongo, la mina de Tenke Fungurume (TFM) y su planta de procesamiento "30k" emiten niveles de dióxido de azufre muy superiores a los aceptables. Las personas, especialmente mujeres y niños, sufren graves problemas de salud, y más de 10.000 personas han perdido su hogar.
Según EIA y PremiCongo, la empresa responsable es CMOC Group Ltd (CMOC). Entre sus clientes se encuentran BMW, Mercedes-Benz, Volkswagen y Peugeot (Stellantis). Sus baterías para vehículos eléctricos requieren cada vez más cobalto.
EIA y PremiCongo han confrontado a estas empresas con los resultados de su estudio y han publicado en su sitio web las respuestas de BMW, Mercedes-Benz, Stellantis y TFM.
Pide a los fabricantes de automóviles que asuman sus responsabilidades, revisen sus cadenas de suministro y no compren cobalto de TFM hasta que resuelva los problemas ambientales causados.
Mina de Tenke Fungurume (TFM)
En 2024, aproximadamente la mitad del cobalto extraído a nivel mundial provenía de la empresa china CMOC, que opera en la RDC. Tenke Fungurume Mining (TFM) le pertenece en un 80%.
Además de la mina, la compañía gestiona también la planta de procesamiento "30k", una de las más grandes del mundo. Allí, CMOC transforma hasta 30.000 toneladas de mineral de cobre-cobalto en hidróxido de cobalto, que luego vende a los gigantes mundiales de baterías. CMOC posee además el 95% de la mina vecina de Kisanfu. Se trata de minas a cielo abierto que abarcan 1.500 km² y amenazan la selva tropical y la biodiversidad local.
La EIA y PremiCongo exigen a las empresas y a los responsables políticos medidas concretas. Un extracto:
Al gobierno de la RDC le pedimos:
- Realizar una investigación sobre las presuntas violaciones de las leyes y reglamentos congoleños relativos a la salud de la ciudadanía, la contaminación ambiental y el reasentamiento.
- Con apoyo de organizaciones multilaterales, convertir la crisis múltiple, ambiental y sanitaria —causada por la explotación minera de cobre y cobalto en las provincias de Alto Katanga y Lualaba— en una prioridad política nacional, mediante la implementación de programas interministeriales destinados a remediar, controlar y prevenir dichas consecuencias.
- Establecer un programa de monitoreo independiente del sector minero, a la vanguardia mundial, por mandato del gobierno y liderado por la sociedad civil, basándose en las lecciones aprendidas tras una década de monitoreo forestal independiente, a ser testado en la provincia de Lualaba.
A la atención de CMOC:
- Implementar de inmediato un proceso de reparación transparente y de partes interesadas múltiples por los presuntos daños sufridos por decenas de residentes y trabajadores debido a la contaminación por SO2.
- Suspender la actividad de la "planta 30k" de TFM hasta que instalen los sistemas preventivos de neutralización de SO2 necesarios, esté operativo un sistema adecuado de monitoreo continuo de emisiones y una tercera parte independiente cualificada pueda garantizar de manera fiable que las emisiones de SO2 cumplan con la legislación de la RDC en materia de derechos ambientales y los estándares internacionales.
- Divulgar proactivamente los datos de monitoreo de SO2 de TFM a través de una plataforma accesible al público, incluyendo las mediciones diarias provenientes de los sistemas de monitoreo in situ.
A la atención de los clientes de CMOC:
- Informar inmediatamente a CMOC que, a partir del 1 de mayo de 2026, la compra de hidróxido de cobalto estará sujeta a la garantía, proporcionada por un tercero independiente cualificado, de que las emisiones de SO2 de TFM cumplen con la legislación de la RDC sobre derechos ambientales y estándares internacionales.
A la atención de BMW, Mercedes-Benz, Stellantis y Volkswagen:
- No abastecerse de productos que contengan cobalto que puedan provenir indirectamente de TFM hasta que pruebas tangibles demuestren que las emisiones de la planta de 30.000 toneladas cumplen con la legislación de la RDC y las normas internacionales.
- Apoyar un programa regional de monitoreo de SO2 liderado por las comunidades locales y la sociedad civil, que permita a los residentes cercanos a las minas de cobre y cobalto recopilar datos científicos sobre la calidad del aire y hacerlos públicos.
- Establecer una "nueva normalidad" en materia de transparencia de la cadena de suministro en el marco de la transición energética, divulgando públicamente toda la información disponible sobre el suministro de cobalto hasta la mina de origen.
Para: Directivos de las empresas de automóviles BMW, Mercedes-Benz, Volkswagen y Peugeot
Estimadas señoras, estimados señores:
El abandono progresivo de gasolina y diésel es esencial para proteger el clima global. La movilidad eléctrica desempeñará un papel crucial en el futuro. Sin embargo, la transición hacia la descarbonización no debe convertirse en una "transición tóxica".
No es casualidad que las ONGs ambientalistas Environmental Investigation Agency US (EIA) y PremiCongo hayan titulado así su último y alarmante estudio sobre uno de sus proveedores. Según este informe, la mina de Tenke Fungurume y la planta de procesamiento de cobalto "30k" contaminan el aire con dióxido de azufre a niveles que superan ampliamente los estándares de seguridad y los límites legales.
Según el estudio, la contaminación incontrolada por dióxido de azufre causada por la planta "30k" está provocando una crisis sanitaria pública. Desde su apertura, las comunidades vecinas —en particular mujeres y niños— sufren graves problemas de salud. Entre los síntomas registrados se encuentran: epistaxis (sangrado nasal), tos persistente y vómitos con sangre. También se ha registrado un aumento de abortos espontáneos y malformaciones congénitas. Más de 10.000 personas han perdido su hogar debido a la expansión minera y a la contaminación de "30k". Muchos denuncian un reasentamiento ilegal que los ha sumido en la precariedad.
La EIA y PremiCongo han hecho públicas sus conclusiones: por lo tanto, ustedes están al tanto de la dramática situación sobre el terreno.
La mina de Tenke Fungurume no es un caso aislado: la extracción de cobalto, cobre, coltan, tierras raras, oro y bauxita es, con demasiada frecuencia, sinónimo de destrucción ambiental, de condiciones de trabajo inhumanas, de violencia y de graves riesgos para la salud.
Los fabricantes de automóviles no deben cerrar los ojos cuando la demanda de materias primas provoca semejante devastación.
Por lo tanto, les pedimos que saneen toda la cadena de suministro de su empresa e interrumpan cualquier suministro de cobalto procedente de TFM hasta que hayan erradicado toda la contaminación.
Atentamente,
El estudio abarca el periodo desde la apertura de la planta de procesamiento en 2023. La EIA ha examinado más de 1.200 historiales médicos anonimizados de una clínica cercana a la planta "30k" y ha encargado un análisis independiente de la calidad del aire. La organización también ha entrevistado a trabajadores y actores locales.
Síntomas detectados: epistaxis (sangrado nasal), tos persistente, vómitos hemáticos e infecciones respiratorias potencialmente mortales. Aumento de abortos espontáneos y malformaciones congénitas.
Es cierto: los coches de combustión interna deben desaparecer. Pero sustituirlos por vehículos eléctricos tendría consecuencias desastrosas para el medio ambiente y las poblaciones. Un nuevo tipo de motor no es suficiente: hace falta una concienciación sobre los impactos ambientales de nuestras decisiones en los medios de transporte.
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