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Avión sobre selva destruida
Obviamente, volar no es "ecológico" (© Wo st 01 / Wikimedia Commons - Montage Rettet den Regenwald - CC BY-SA 3.0 DE)

Petición terminada
¿Volar con aceite de palma? ¡Qué mala idea!

245.962 participantes

Utilizando biocombustibles, la aviación pretende continuar creciendo y volando con impacto “neutral” para el clima. La industria necesita para este propósito 285 millones de toneladas de bioqueroseno cada año. Lo que no se dice: pretenden utilizar aceite de palma para cuya producción se talan masivamente las selvas. Firma la petición.

Noti­cias y actuali­zaciones
Petición

Para: ICAO

“La implementación masiva de biocombustibles en la aviación internacional – bioqueroseno de aceite de palma – destruye las selvas. Por favor, firma la petición.”

Leer la carta

El tráfico aéreo mundial crece rápidamente –y también los problemas ambientales que causa esta actividad. Los aviones generan un 5 por cierto de las emisiones causadas por actividades humanas que calientan el clima. Hasta 2050, las emisiones de CO2 de las compañías aéreas se multiplicarán por más de cinco –hasta alcanzar 2,5 mil mill de toneladas por año, pronostica la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) de la ONU.

Su pretendida solución: el tráfico aéreo debe crecer “neutral para el clima”. Con bioqueroseno y comerciando con certificados de CO2.

En 2025, un 2% de la demanda se deberá cubrir con 5 mill de toneladas de combustibles alternativos. En 2040 serían 128 mill ton/año y en 2050 hasta 285 mill ton/año, según OACI.

OACI no aclara la procedencia de semejantes cantidades. Además de aceites vegetales, menciona algas, madera y restos como posibles materias primas para producir bioqueroseno. Pero las cantidades necesarias y las infraestructuras para producirlas no existen.

La industria de la aviación apunta al aceite de palma hidrogenado. El aceite de palma es particularmente barato y con una producción de 65 mill de toneladas es el aceite vegetal más abundante. Multinacionales como NESTE (Finlandia) y ENI (Italia) ya producen biocombustible hidrogenado en sus refinerías. Otras como TOTAL (Francia) construyen este tipo de refinerías de aceite de palma.

OACI estima que tendrán que entrar en servicio 70 nuevas biorrefinerías cada año y propone que los gobiernos tomer medidas para fomentar un uso más generalizado de “combustibles de aviación sostenibles”. Quieren subsidios e incentivos.

Para nuevas plantaciones de palma se destruyen las selvas tropicales. Así se liberan a la atmósfera grandes cantidades de carbono.

Firma la petición a la OACI y prescinde de vuelos innecesarios.

Más información

Entre las medidas adicionales que propone OACI para proteger el clima se encuentra el comercio de certificados de CO2 y aviones más eficientes. El comercio de certificados de CO2 no significa por cierto que se ahorran emisiones. La industria de la aviación compra simplemente los llamados derechos de emisión léase “derecho a contaminar”, en forma de certificados de CO2 – y ese dinero se destina a proyectos de protección del clima en todo el mundo. Que esta práctica tenga efectos positivos sobre el clima es puesto en duda por muchas personas expertas. El comercio de certificados es una práctica muy controvertida.

La posibilidad de mejorar el clima con aviones más eficientes es limitada. OACI cifra el potencial de ahorro en 1,5% anual. El desarrollo y fabricación de nuevos aviones requieren la utilización de enormes cantidades de energía y materiales. Mientras las compañías aéreas más grandes presentan sus nuevos aviones como ambientalmente amigables, los aviones que jubilan continúan volando muchos años en otras compañías menos poderosas. Al medio ambiente le da igual bajo qué insignia.

No es realista pretender convertir a la industria de la aviación con más crecimiento en ambientalmente amigable.

Demanda de combustible

La demanda de combustible del ramo de la aviación es inmensa. En su informe Perspectivas de la Aviación 2010, OACI parte del supuesto de que el consumo de 260 millones de toneladas en 2016 ha aumentará hasta alcanzar entre 461 y 541 millones de toneladas en 2036. En 2050, el uso de combustible se situará entre los 700 y los 900 millones de toneladas.

En su informe ambiental 2016 (Ojo! El informe tiene un peso de 50 megabytes de tamaño) investiga OACI diferentes escenarios a propósito de la demanda de energía. Para cubrirlas con bioqueroseno se deberían construir cada año 170 biorefinerías e invertir cada año hasta 60 mil millones de dólares, dice ICAO.

Consecuencias ambientales de la industria de la aviación

OACI y la industria de la aviación sí ponen atención a las efectos consecuencias relevantes para el clima. De todas las emisiones de CO2 causadas por la actividad humana, la asociación ATAG atribuye un 2 por ciento a los aviones. Existen estudios científicos que elevan esta cifra hasta un 5 por ciento.

Los aviones emiten junto al CO2 otras sustancias dañinas para el clima como óxido de nitrógeno, óxido de azufre y vapor de agua. Su expulsión tiene lugar a una altura de vuelo de 10 kilómetros en la atmósfera terrestre y tiene un efecto particular y un período de retención mucho más largo (varios años) que las emisiones que se producen sobre la tierra. Por ejemplo, el vapor de agua generado por los aviones a la altura habitual (una parte del mismo es visible a menudo como estelas de condensación durante un rato) contribuye añ calentamiento de la atmósfera. Las gotas de agua tienen un período de permanencia muy largo, se distribuyen al disolverse las estelas de condensación en la atmósfera. Y junto a los kilómetros de vuelo también hay que contemlar las emisiones relevantes para el clima que se producen en los aeropuertos. Todos estos efectos no se pueden evitar con el uso de biocombustibles.

Aceite de palma

Los aceites utilizados en el marco de un proyecto llamado Itaka se transformaron en aceite vegetal hidrogenado (aceite vegetal hidrotratado – HVO) en las refinerías del socio del proyecto NESTE y en ésteres y ácidos grasos (ésteres y ácidos grasos hidroprocesados – HEFA). La hidrogenación de aceites vegetales es el único proceso ya utilizado comercialmente a gran escala para producir biocombustibles y que resulta adecuado para su utilización en los aviones.

Los aceites vegetales hidrogenados son muy similares en sus características al queroseno fósil y pueden utilizarse como combustible. El biodiesel (éster metílico de ácido graso – FAME) no es adecuado para su utilización en aviones.

Para la hidrogenación se utiliza principalmente aceite de palma. Es el aceite vegetal más barato y más abundante en el mercado global. La producción mundial de aceite de palma es actualmente de unos 65 millones de toneladas y la tendencia es a producir más habiendo millones de toneladas disponibles. .

Los procesos de hidrogenación de aceites vegetales pueden llevarse a cabo en refinerías de petróleo ya existentes o también en refinerías construidas para ese propósito. Neste Oil ya opera cuatro grandes refinerías HVO: dos con una capacidad cada una de 190.000 toneladas en Finlandia y otras dos con una capacidad de 800.000 cada una en Rotterdam y Singapur. Las materias primas más utilizadas son 870.000 toneladas de aceite de palma (CPO) y 1,93 millones de toneladas de restos (grasas animales y ácidos grasos de aceite palma destilados – PFAD) escribe Neste Oil en su reporte anual 2015.

También las empresas italiana ENI y españolas Repsol y Cepsa producen HVO de aceite de palma. La empresa francesa Total construye una refinería en el puerto de Marsella. Estas biorefinerías de las multinacionales se encuentran todas en grandes puertos que facilitan su abastecimiento con el aceite de palma procedente de los trópicos.

El aceite de camelina no es una alternativa

Lo difícil que es utilizar pequeñas cantidades de bioqueroseno para vuelos de prueba lo explican investigaciones del sector en el Proyecto Itaka. Con 10 millones de euros de dinero público, la Unión Europea experimenta en la industria de la aviación con plantaciones de camelina (Camelina sativa) en España y Rumanía. Para mantener baja la competencia con las superficies de cultivo para alimentación, el proyecto apunta a la utilización de tierras marginales para las plantaciones.

La cantidad de aceite en las parcelas experimentales en las regiones Castilla La Mancha y Aragón se situó entre 182,5 hasta 292 litros por hectárea. En suelos fértiles sería posible obtener según el operador del proyecto más de 730 l/ha de aceite de camelina. Con una densidad de de aceite de camelina de 0,92 kg/l se calcula en el caso más propicio una cantidad de aceite de 0,672 t/ha. Para comparar: la cantidad de aceite que se puede extraer de las semillas de girasol es de 0,86 t/ha y de la colza 1,33 t/ha. En una superficie total de 10.500 hectáreas se produjeron unas 2.000 toneladas de aceite de camelina, según se puede calcular con los datos del proyecto.

Ya que la cantidad no era suficiente para los vuelos de prueba se compró en los EEUU aceite de camelina adicional. Además se elaboró bioqueroseno con restos de la gastronomía (aceites de cocina usados). Los operadores del proyecto escriben sobre esto que los restos no pueden contemplarse como materia prima primaria, porque las cantidades disponibles son limitadas y ya están asignadas a otros sectores para otros usos. Entre tanto, este proyecto parece haber terminado.

Más informacion

Artículos

Biofuelwatch: The high-flown fantasy of aviation biofuels

Transport & Environment: Aviation emissions and the Paris Agreement

Estudios

FERN, 27. Sept. 2016: International declaration denounces ICAO offset plan

FERN, 9. Sept. 2016: Cheating the climate: the problems with aviation industry plans to offset emissions

Oakland Institute: Eco-skies - the global rush for aviation biofuel

Amigos de la tierra/ Friends of the Earth: Flying in the face of the facts - Greenwashing the aviation industry with biofuels

Lee et.al.: Flying into the Future: Aviation Emissions Scenarios to 2050

Carta

Para: ICAO

Estimadas Sras. y Sres.:

Es bueno que el ramo de la aviación se plantee cuestiones relativas a la protección del medio ambiente. Sin embargo, los planes presentados – comerciar con certificados de CO2 e introduciendo el uso de bioqueroseno – no contribuyen a ello.

Para producir grandes cantidades de bioqueroseno se utiliza casi exclusivamente aceite de palma hidrogenado. Todos los demás procesos de fabricación y materias primas considerados por ICAO para producir biocombustibles no están disponibles en la actualidad. La industria de aceite de palma tala las selvas liberando así enormes cantidades de carbono.

Los certificados de CO2 para financiar proyectos de compensación de carbono no reducen en absoluto las emisiones de los aviones. El comercio de carbono significa trasladar la responsabilidad de las emisiones causadas a otros a cambio de un pago.

Los planes de un crecimiento neutral con respecto al clima nos parecen una confusión a la opinión pública. La única solución es: volar menos.

Atentamente,

Esta petición está disponible en los siguientes idiomas:

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