Campesinos haitianos dicen: ¡Fuera la empresa Monsanto de Haití!

Marcha contra MonsantoCampesinos marchan en masa contra Monsanto
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Fin de la petición: 22 may 2014

Monsanto pretende entregar al Ministerio de Agricultura de Haití un mortífero regalo. Los agricultores haitianos recibirán 475 toneladas de semillas hibridas. Esto agravará la situación del campesinado. Las organizaciones de la Vía Campesina se oponen rotundamente y marcharon el día Internacional del Medio Ambiente (4 de junio) para decir "No a la donación mortal de Monsanto que es un nuevo terremoto contra el sector campesino”. Piden solidaridad para seguir defendiendo su soberanía alimentaria. Apoyeles enviando una carta a las autoridades haitianas.

Petición

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Leer la carta

El terremoto que asoló a Haití ha causado más de 300.000 muertos, 500.000 heridos, más de un millón sin techo. La vulnerabilidad de ese país frente a los desastres naturales se debe a varios factores. De estos procesos han sido responsables países colonialistas y neocolonialistas, principalmente España, Francia, Estados Unidos y las instituciones financieras internacionales, las corporaciones transnacionales y los grupos nacionales de poder económico y político.

Por su parte, la empresa norteamericana Monsanto es la mayor productora de semillas del mundo. De semillas transgénicas e híbridas. Las ganancias de la multinacional cayeron en el primer trimestre del año un 19% con respecto a las que tuvo en el mismo período el pasado año. La caída se debió a la disminución en las ventas de herbicidas y productos químicos. Al no ser posible para Monsanto subir el precio de sus productos en este momento, ven su única salida en la apertura de nuevos mercados consumidores.

La presencia de Monsanto llega a Haití a través de las instancias de cooperación internacional y la embajada norteamericanas, WINNER y USAID. Su misión de "promover los intereses de la política externa de Estados Unidos en la expansión de la democracia y de los mercados libres, mejorando la vida de los ciudadanos del mundo en desarrollo". Monsanto ya comenzó a distribuir las semillas de maíz híbridas en las regiones de Gonaives, Kenscoff, Pétion-Ville, Cabaré, Arcahaie, Croix-des-Bouquets y Mirebalais. Olvidaron aclarar que esas semillas híbridas de maíz sólo podrán cumplir sus promesas de productividad y adaptación al clima tropical haitiano si son tratadas con herbicidas, fertilizantes y productos químicos específicos, que no por casualidad son producidos por la propia Monsanto. Además, la característica de las semillas híbridas de Monsanto es que sólo su primera generación (la primera semilla, la que se compra) es adecuada para la siembra. Si quisieran continuar produciendo en la próxima siembra, los campesinos tendrían que volver a comprar nuevas semillas de la Monsanto. Este tipo de semillas significa el fin de la independencia de los agricultores. En este contexto, las organizaciones campesinas califican esta “donación” de un “ataque muy fuerte a la agricultura campesina, a los campesinos y a las campesinas, a la biodiversidad, a las semillas criollas que estamos defendiendo, a lo que queda de nuestro medio ambiente en Haití”.

Por eso, se trata de un nuevo terremoto más peligroso a largo plazo que el del 12 de Enero. Según denuncian los campesinos, el gobierno haitiano está aprovechando el terremoto para “vender o regalar el país a las fuerzas imperialistas y a sus instrumentos principales que son las multinacionales”. El escándalo ha sido tal, que el propio Ministro de Agricultura se ha visto obligado a admitir que “Haití no tiene la capacidad para administrar los OGM (Organismos Genéticamente Modificados)". Y admitió que en ausencia de una ley que reglamente la utilización de Organismos Genéticamente Modificados en Haití, no se puede permitir la introducción de semillas ‘Roundup Ready' o cualquier otra variedad de transgénicos.

Las organizaciones campesinas haitianas realizaron una gran marcha el pasado 4 de junio en la que participaron miles de campesinos, cuyo objetivo fundamental fue “Luchar contra Monsanto y sus cómplices en Haití” y mostrar una vez más la voluntad de proteger el medio ambiente de Haití y del planeta. Al ritmo del tambor e instrumentos de viento como el bambú, los manifestantes caminaron con sombreros en los que se podía leer "ABAJO Monsanto" y "ABAJO Preval" y con camisetas rojas reclamando soberanía alimentaria. Para simbolizar el rechazo a la donación de Monsanto, que califican como “venenoso y mortal”, quemaron parte del maíz de la transnacional y distribuyeron semillas criollas de maíz y varios tipos de frijoles. Hacen un llamamiento a la solidaridad de personas y organizaciones de todo el mundo para que se les continúe apoyando en sus reivindicaciones.

Escriba a las autoridades haitianas expresando su apoyo a las organizaciones campesinas. La empresa Monsanto y el responsable del proyecto WINNER reciben copia del escrito. Si usted lo desea, además de firmar, puede copiar la carta, pegarla en un email, y enviarla a la embajada de Haití en su país.

¡Globalicemos la lucha, Globalicemos la esperanza!

Lea aquí una traducción al español de la carta a enviar a las autoridades haitianas.

Más información: Lea la Declaración de Campesinos contra Monsanto en Haití.

Artículo , por Thalles Gomes en: Monsanto y el Proyecto Vencedor

Aquí puedes escuchar : Un radioclip de Radialistas Apasionadas y Apasionados sobre el caso

Descarga el documento (en inglés) Las 10 verdades que Monsanto no quiere que sepas

Actualización: 7 de agosto de 2010, los campesinos haitianos siguen descontentos: Campesinos denuncian planes de Monsanto para influir en la política agrícola.

Más información

Estimado Ministro de la Presidencia Sr. Longchamp, Estimado Ministro de Agricultura Sr. Gue, Estimada Ministra de Cultura y Comunicación Sra. Lassegue, Estimado Secretario de Estado para la Producción Animal Sr. Chancy, Estimado Responsable de Semillas Sr. Prophete: Ha llegado a mi conocimiento la noticia de que la empresa Monsanto estaría donando a Haití 475 toneladas de semillas genéticamente modificadas por el valor de US$ 4 millones. La noticia constituye un escándalo tal, que el propio Ministro de Agricultura haitiano se ha visto obligado a admitir que Haití no tiene la capacidad para administrar los OGM (Organismos Genéticamente Modificados) y que por lo tanto, el gobierno no debe permitir la introducción de semillas 'Roundup Ready' o cualquier otra variedad transgénica. Es un lugar común, el hecho de que la empresa transnacional Monsanto no ha sufrido un arrebato de generosidad hacia su castigado país, sino que estratégicamente se está abriendo nuevos mercados para compensar la disminución de las ventas que ha experimentado durante el primer trimestre del año 2010. Poniendo sus semillas a disposición de los campesinos, Monsanto se asegura ventas de otros de sus productos químicos y herbicidas que se usan en inevitable conexión con sus semillas. Para estos objetivos se sirve de las instancias de “cooperación al desarrollo” norteamericanas, cuyos abiertos intereses son “promover los intereses de la política externa de Estados Unidos en la expansión de la democracia y de los mercados libres, mejorando la vida de los ciudadanos del mundo en desarrollo” (http://www.usaid.gov/about_usaid/). Es decir, la ayuda consiste en defender los intereses de las empresas norteamericanas y ayudarles a aumentar sus ganancias, lo que en la práctica sucede aún si esto es a costa de los más desfavorecidos, como se demuestra en el presente caso del “regalo”a Haití. Lo que ustedes y Monsanto han olvidado advertir a los campesinos, es que las semillas híbridas de maíz sólo podrán cumplir sus promesas de productividad y adaptación al clima tropical haitiano si son tratadas con herbicidas, fertilizantes y productos químicos específicos, que no por casualidad son producidos por la misma empresa Monsanto. Específicamente, las semillas de maíz híbrido donadas a Haití están tratadas con el fungicida Maxim XO, y las semillas de tomate calypso son tratadas con Tiram. El Tiram pertenece a un tipo de sustancias químicas altamente tóxicas llamadas etilenobisditiocarbamatos (EBDCs). La Agencia de Protección Ambiental EPA de los EE.UU determinó que las plantas tratadas con EBDC son tan peligrosas para los trabajadores agrícolas que deben llevar ropa especial de protección al manejarlos. Según la misma Agencia, los plaguicidas que contengan Tiram deben llevar una etiqueta de advertencia especial y prohibió la comercialización estos químicos en muchos productos. Otra característica literalmente mortífera de las cuestionadas semillas de Monsanto, es que estas sólo admiten un uso de una única generación, no reproduciendose de una forma natural. Esto no sólo les ha valido el calificativo de 'terminator', sino que obliga a los campesinos a comprar nuevas de semillas para cada temporada, lo que además de ir contra natura, significa para los campesinos pasar a depender de los productos de Monsanto, un esfuerzo que la economía campesina no quiere ni puede afrontar. Sras y Sres autoridades: la población de Haití ya viene sufriendo demasiado a causa de la colonización y neocolonización que mantiene a la población en condiciones que pueden ser calificadas de infrahumanas. Ahora, se hace imprescindible la toma de medidas que conduzcan a la dignidad y a la soberanía. No cometan el error que muchos otros gobiernos ya han cometido, doblegándose a los intereses de una multinacional tan cuestionada como la Monsanto. Escuchen a la población de su país, a las campesinas y a los campesinos que han salido en masa a la calle para hacerse oir y para defender la biodiversidad, las semillas criollas y lo que resta de su medioambiente. ¡Fuera Monsanto de Haití! ¡No a la donación mortal de Monsanto que es un nuevo terremoto contra el sector campesino!

Carta

Monsieur Longchamp, Ministre des affaires Etrangères,
Monsieur Gue, Ministre de l’agriculture,
Monsieur Lassegue, Ministre de la Culture et de la Communication,
Monsieur Chancy, Secrétaire d'État à la Production animale,
Monsieur Delicé Secrétaire d'État à la Production végétale,
Monsieur Prophete, Directeur des semences:

J’ai appris que l’entreprise Monsanto aurait donné à Haïti 475 tonnes de semences génétiquement modifiées pour un montant de 4 Millions de US$. Cette nouvelle est absolument scandaleuse, au point de conduire le Ministre de l’Agriculture lui-même à admette qu’Haïti n’a pas les compétences nécessaires pour utiliser des OGM (Organismes Génétiquement Modifiés) et que par conséquent le gouvernement ne doit pas permettre l’introduction de semences «Roundup Ready» ou quelque autre variété génétiquement modifiée que ce soit.

On sait que l’entreprise multinationale Monsanto n’a pas été portée par un élan de générosité en faveur d’Haiti déjà éprouvé mais qu’elle a cherché à entrer sur de nouveaux marchés pour compenser la baisse de ses ventes au cours du premier trimestre de 2010. En mettant ses semences à disposition des paysans, Monsanto s’assure la vente d’autres produits chimiques et de pesticides qui doivent être utilisés avec ses semences. Pour atteindre ses objectifs, Monsanto s’appuie sur l’agence de «coopération pour le développement» américaine dont les objectifs supposés sont de «promouvoir les intérêts de la politique étrangère des Etats-Unis en diffusant la démocratie et en multipliant les marchés libres, tout en améliorant la vie des citoyens du monde en développement» (http://www.usaid.gov/about_usaid/_). L’aide a en réalité pour objectif de défendre les intérêts des entreprises américaines et de leur permettre d’augmenter leurs profits. C’est ce qui se passe en pratique, bien que ce soit au détriment des plus défavorisés, ce que montre bien, dans le cas présent, le «cadeau» fait à Haïti.

Ce que vous et Monsanto avez oublié de préciser aux paysans, c’est que les semences hybrides de maïs ne pourront être aussi productives que prévu et ne s’adapteront au climat tropical haïtien que si elles sont traitées avec des herbicides, des engrais et des produits chimiques spécifiques qui, et ce n’est pas un hasard, sont produits par l’entreprise Monsanto elle-même. En outre, les semences de maïs hybrides données à Haïti, ont été traitées avec le fongicide Maxim XO et les semences de tomate calypso avec du Tiram. Le Tiram fait partir d’un groupe de substances extrêmement toxiques appelé EBDCs. L’Agence de Protection de l’environnement (EPA) américaines a jugé que les plantes traitées aux EBDC sont si dangereuses pour les travailleurs agricoles qui les manipulent, que ceux-ci doivent revêtir une combinaison de protection. L’agence a décidé que les insecticides contenant du Tiram doivent être marqués d’une étiquette spéciale et a interdit la commercialisation de certains produits traités au Tiram.

Les semences controversées de Monsanto ont une autre caractéristique « assassine » : Seule la première génération est utilisable car elles ne se reproduisent pas naturellement. C’est ce qui leur a valu le nom de semences «Terminator». Les paysans se voient forcés d’acheter de nouvelles semences à chaque saison, ce qui est totalement contre-nature et crée une dépendance des paysans aux produits de Monsanto. Cet effort, l’économie paysanne ne peut ni ne veut le soutenir.

Mesdames et Messieurs les dirigeants, la population haïtienne a assez souffert des conséquences de la colonisation et du néocolonialisme qui maintiennent la population dans des conditions que l’on peut qualifier d’inhumaines. A présent, il est essentiel de prendre les mesures qui permettront de restaurer leur dignité et leur souveraineté.

Ne commettez pas les mêmes erreurs que d’autres gouvernements en protégeant les intérêts d’une multinationale aussi controversée que Monsanto. Ecoutez votre peuple, écoutez les paysans et les paysannes qui sont descendus en masse dans la rue pour se faire entendre et pour défendre la biodiversité, les semences créoles, et ce qui reste de leur environnement.

Monsanto, sortez d’Haïti !

Non au don mortel de Monsanto qui est un nouveau séisme détruisant le secteur agricole !