Dragones de Komodo amenazados por “Parque Jurásico”

Dragón de Komodo (Varanus komodoensis) Dragón de Komodo (© Ringo_Wong_hkherper/istockphoto.com) Un dragón de Komodo mira hacia arriba El dragón de Komodo mira hacia un futuro incierto (© WALHI NTT) Un dragón de Komodo ante un muelle ¿Esperando a turistas de lujo? (© WALHI NTT)

Los dragones de Komodo parecen salidos de la película "Parque Jurásico": primitivos, grandes y fascinantes. Precisamente esa podría ser su perdición. El gobierno de Indonesia pretende atraer a turistas ricos al Parque Nacional de Komodo, sin tener en cuenta a estos lagartos gigantes ni al maravilloso mundo submarino ni a la población.

Noti­cias y actuali­zaciones Petición

Para: Presidente Joko Widodo; copia a Gobernador NTT y UNESCO

“¡Protejan a los últimos dragones! Abandonen los planes de resorts de lujo en el Parque Nacional de Komodo”

Leer la carta

"Las personas conviven aquí con el dragón de Komodo, al que llaman ‘ora’ o también respetuosamente ‘sebae’o gemelo de las personas que viven en Komodo. Ahora, el Parque Nacional de Komodo y sus habitantes corren un gran peligro", advierte Umbu Wulang, director de la organización ambiental WALHI NTT.

El Parque Nacional de Komodo es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1991. Es el refugio de la mayoría de los últimos 3.000 ejemplares del amenazado dragón de Komodo (Varanus komodoensis), el mayor lagarto del mundo. El mar es allí rico en corales y en él retozan tortugas marinas, mantas, ballenas y delfines, testigos privilegiados de la biodiversidad marina.

El Parque Nacional de Komodo debería cerrarse para recuperarse del turismo y del contrabando de animales. Pero en cambio, hay proyectos de construcción en nombre del "ecoturismo" que en realidad amenazan la naturaleza y a sus habitantes. En lugar de proteger a los lagartos, el presidente Joko Widodo quiere impulsar el turismo.

"Parque Jurásico" es como los arquitectos llaman al proyecto de geoparque en la isla de Rinca. Está previsto para un turismo exclusivo. La entrada costará 1.000 dólares. Las licencias se conceden a grandes empresas, sin estudios de impacto ambiental, sin atender a la ciencia y sin tener en cuenta los conceptos locales de limitar el turismo.

Para la población local, un Parque Jurásico de este tipo significa reasentamiento, pérdida de puestos de trabajo como guardabosques, pescadores o vendedores de recuerdos. Para la naturaleza, significa destrucción del ecosistema, amenaza para los lagartos y daños en el ecosistema marino por las aguas residuales y los movimientos de arena.

Las protestas en Indonesia no han bastado. "Este Parque Jurásico destruye la naturaleza y el sustento de las personas que conviven con los dragones de Komodo desde tiempos inmemoriales", continúa Umbu Wulang y espera presión internacional para salvar a los últimos dragones.

Más información

El dragón de Komodo

Con su lengua bífida, el dragón de Komodo (Varanus komodoensis) realmente parece una criatura mítica. Son los mayores lagartos del mundo y están en peligro de extinción según la Unión Mundial de la Naturaleza (UICN). Pueden llegar a medir 3 m y pesar 70 kg. En su día vivían por toda Indonesia y Australia.

Son rápidos y se consideran agresivos. De todas formas, viven casi exclusivamente en los árboles y son buenos escaladores. Su permanencia en el suelo se hace más frecuente con la edad. Comen pequeños ciervos, cabras y pollos. Los ataques a humanos son raros, pero ocurren ocasionalmente.

Los habitantes de Komodo construyen sus casas sobre pilotes y mantienen las puertas exteriores cerradas.

Las principales amenazas para el dragón de Komodo son la fragmentación de su hábitat y la disminución de sus presas debido a la caza furtiva. Los guardas intentan detener la caza furtiva en el Parque Nacional de Komodo.

La Convención de Washington sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres CITES incluye al dragón de Komodo en el Apéndice I, por lo que cualquier comercio de dragones de Komodo vivos o partes de su cuerpo (por ejemplo, pieles) está prohibido a no ser que se cuente con permisos especiales.

A pesar de ello, la gestión del parque nacional de Komodo habría consentido que una red de tráfico de animales contrabandee 41 dragones de Komodo en los últimos años. Los animales se habrían vendido por Internet a compradores indonesios e internacionales a un precio de 35.000 dólares.

El Parque Nacional de Komodo

El Parque Nacional de Komodo (Taman Nasional Komodo) es el hogar de la mayoría de los últimos 3.000 "dragones de Komodo" ,está situado en la zona de las Islas Menores de la Sonda, al este de la isla de Bali, en la provincia de NTT.

Ya en 1977, las islas de Komodo, Rinca y Padar fueron designadas Reserva de la Biosfera por la UNESCO. En 1980, el gobierno indonesio creó el Parque Nacional de Komodo, originalmente sólo como santuario para el dragón de Komodo. En 1991, fue pasó a ser Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En la actualidad, abarca 173.300 hectáreas de las que aproximadamente un tercio es tierra y dos tercios agua, repartidas entre numerosas islas de origen volcánico y el mar.

En las tres islas de Komodo, Rinca y Papagarang, viven unas 5000 personas (dato de 2017) que llevan conviviendo pacíficamente con el dragón durante muchas generaciones. Incluso ya antes de que fuera descrito científicamente en 1912 por el director del Museo Zoológico de Bogor, Pieter Ouwens. El dragón se expande también por otras islas, incluso por algunas como Flores, fuera del parque nacional.

En el parque nacional estos fascinantes dragones de Komodo no están solos, sino que también se encuentran 32 especies de mamíferos como ciervos , jabalíes, monos javaneses, musangs manchados, búfalos de agua; 37 especies de reptil y 128 especies de aves, entre ellas la cacatúa sulfúrea (Cacatua sulphurea), el ave de matorral de patas anaranjadas (Megapodius reinwardt) y el pájaro fraile ruidoso (Philemon buceroide).

Además, como parte del llamado Triángulo de Coral, la biodiversidad marina es una de las mayores del mundo. Las aguas que rodean las islas albergan 1.000 especies de peces, 260 especies de coral de arrecife, 70 esponjas diferentes, 17 especies de ballenas y delfines y dos especies de tortugas marinas.

La caza furtiva por ejemplo de ciervos, un eslabón importante en la cadena alimentaria de los dragones de Komodo se habría permitido a personas ajenas al parque nacional.

Turismo en el Parque Nacional de Komodo

En 2020, el gobierno indonesio declaró que cerraría la isla de Komodo a los turistas para permitir que la naturaleza se recupere. Pero ya no habla de eso, sino de aumentar el potencial turístico del Parque Nacional de Komodo. El desarrollo del turismo está en manos de empresas privadas.

Las empresas PT Komodo Wildlife Ecotourism (KWE) y PT Segara Komodo Lestari a cargo del proyecto turístico exclusivo y de lujo ya han iniciado parcialmente la construcción con licencias del Ministerio de Bosques. Estas licencias se concedieron a pesar de las protestas masivas de la población local y de los ecologistas, sin la aprobación de la UNESCO y sin un estudio de impacto ambiental a largo plazo de los proyectos de construcción sobre la flora y la fauna únicas del parque nacional. Las comunidades locales, que llevan décadas viviendo con y del turismo vendiendo excursiones y recuerdos, están completamente excluidas en esta planificación.

El turismo comenzó en la década de 1980 con la creación del Parque Nacional. Desde entonces, los dragones de Komodo han sido una de las principales atracciones turísticas. En 2018, más de 175.000 personas visitaron el parque nacional, la mayoría de ellas procedentes del extranjero, según las estadísticas oficiales. Los ingresos del Parque Nacional en 2017 fueron de alrededor de 1,85 millones de dólares.

Desde 2012, solo 7 empresas han solicitado permisos para construir instalaciones de turismo de naturaleza.

Boom del turismo en Indonesia

El desarrollo excesivo de las zonas turísticas se ha identificado recientemente como un problema creciente en todo el sudeste asiático, incluso en la propia isla indonesia de Bali.

El turismo es un factor económico importante para Indonesia. Este sector es ya la tercera fuente de ingresos en divisas después de las exportaciones de carbón y aceite de palma: en 2018, el turismo generó unos 17.000 millones de dólares estadounidenses, según la autoridad de inversiones BKPM. Unos 15,8 millones de turistas visitaron Indonesia en 2018, y 6 millones aterrizaron solo en la isla de Bali.

Con la visión de futuro de "10 nuevos Balis" formulada por el presidente Joko Widodo en 2016, Indonesia pretende atraer aún más visitantes de todo el mundo con nuevos centros turísticos. Hasta ahora se han definido 10 lugares turísticos. Los cuatro siguientes se desarrollarán de forma prioritaria: el lago de cráter más grande del mundo, Danau Toba, en Sumatra, los complejos de templos de Borobudur, en el centro de Java, Mandalika, en la isla costera de Lombok, y la ciudad portuaria de Labuan Bajo, que sirve de punto de partida hacia la isla del dragón de Komodo.

Otros destinos populares del archipiélago indonesio son Belitung en Sumatra, el volcán Bromo en Java Oriental, las Mil Islas frente a Yakarta, Wakatobi (Sulawesi), Tanjung Lesung (Banten en Java) y Morotai (Molucas del Norte).

El Ministerio de Turismo indonesio prevé que se necesitará un total de 20.000 millones de dólares para la ampliación de las infraestructuras de transporte previstas (aeropuertos, puertos, carreteras de acceso), así como para hoteles, restaurantes e instalaciones de ocio.

Se espera que el turismo desempeñe un papel cada vez más importante, pero el aumento de los viajes en avión, los residuos plásticos, el consumo de agua y la inadecuada protección de las especies están teniendo consecuencias desastrosas para el medio ambiente y la población local.

Mientras que el Reglamento Nº 14/2016 de los Ministerios de Turismo establece que el turismo sostenible debe fortalecer las comunidades locales, preservar la cultura y proteger el medio ambiente. En la práctica, por desgracia, suele ser diferente, como puede verse bien en el ejemplo del desarrollo turístico del Parque Nacional de Komodo.

"La política turística es una forma de acaparamiento verde: acaparar las tierras de la población local con el pretexto de la conservación y la protección del medio ambiente", afirma Eko Cahyono, investigador agrícola indonesio.

La amenaza de los proyectos de construcción en el Parque Nacional de Komodo

Los proyectos de construcción en nombre del ecoturismo amenazan no sólo a la naturaleza, sino también a los habitantes del Parque Nacional de Komodo. En las tres islas de Komodo, Rinca y Padar ya se han otorgado concesiones para el desarrollo turístico a empresas privadas y las actividades de construcción ya han comenzado en parte.

Las infraestructuras de los proyectos requerirán mucho terreno, agua, materiales de construcción y energía. Las comunidades locales y ecologistas temen que la construcción destruya el hábitat de los dragones de Komodo, en peligro de extinción, y afecte a su comportamiento. Además, estos impactos pueden afectar a toda la cadena alimentaria de los dragones de Komodo, poner en peligro a otros animales endémicos y dañar a los corales por los aportes de aguas residuales y arena.

La organización ecologista WALHI está realizando un estudio en 2020/2021 sobre el impacto en el ecosistema de los manglares, uno de los hábitats de los jóvenes dragones de Komodo y otros animales como serpientes, monos y aves.

La construcción ya en marcha de caminos y edificios que ya ha comenzado, entre otras de un proyecto de geoparque de 1,3 ha incumple la legislación ambiental que prohíbe la modificación del paisaje en un Parque Nacional. Además, el abastecimiento de agua se pone en peligro en esta región más bien seca.

Algunas zonas serían reclasificadas para fines turísticos, por ejemplo en la isla Padar. Esto incluye zonas que son hábitat del dragón. Además, se ha intentado reubicar a algunas comunidades a lo que ha habido fuerte oposición, y como no se consiguió, se han suprimido o deslocalizado sus puestos de trabajo.

Protestas y exigencias

Desde 2018, diversas personas de la provincia de Indonesia Oriental (Nusa Tenggara Tengah NTT) redes ecologistas se han ido unidendo al movimiento #SaveKomodo para protestar contra los planes turísticos del gobierno indonesio y la invasión del Parque Nacional de Komodo por parte de las empresas. Debido a la presión pública, el presidente ha ordenado que se detengan al menos temporalmente los planes de construcción de las dos empresas autorizadas. Sin embargo, las licencias de las empresas siguen vigentes.

Las comunidades locales y los miembros de la sociedad civil han emprendido varias acciones contra el plan de reubicar a unas 1.000 personas de la isla de Komodo. Gracias a las masivas protestas, se pudieron impidir estos desplazamientos.

Las comunidades locales pidieron al gobierno que siguiera aplicando el plan de conservación gestionado por la comunidad y limitara el ecoturismo. Esto se debe a que los proyectos de construcción de lujo previstos amenazan no sólo el hábitat de los dragones de Komodo, sino también la historia, la cultura, los derechos sobre la tierra y el sustento de la población local.

"El gobierno local, junto con el gobierno nacional y las empresas turísticas, debe preservar el Parque Nacional de Komodo como zona de conservación para garantizar un turismo respetuoso con el medio ambiente y libre de explotación y comercialización", dijo Rafael Todowela, jefe del Foro Comunitario de Manggarai Occidental para Salvar el Turismo (Formapp Mabar), durante una de las protestas.

"La conservación debe proteger a los dragones de Komodo, no a los inversores", añadió.

En lugar de centrarse en la exclusividad y el turismo de masas, añadió, el gobierno debería centrarse en la protección de las islas de Komodo. Uno de los focos de atención debería ser la investigación científica sobre el bienestar de los animales y el comercio ilegal de fauna salvaje. Las actividades turísticas de la población local en la zona periférica del parque nacional deberían reforzarse y las zonas de protección interiores no deberían explotarse.

La organización ecologista indonesia WALHI NTT exige la formación de grupos de pesca en el parque nacional, la retirada de las licencias de "uso para el turismo de naturaleza" al sector privado en el Parque Nacional de Komodo. Y anima además a hacer más presión pública.

Exigimos al presidente Joko Widodo #SaveKomodo

  • Presentar evaluaciones de impacto ambiental para los proyectos de construcción previstos

  • Revocar las licencias de "uso para el turismo de naturaleza" al sector privado

  • Centrarse en la investigación científica sobre el bienestar de los animales

  • Detener el comercio ilegal de animales

  • No convertir las zonas interiores protegidas del parque nacional en zonas de otros usos

  • No excluir a la población local de las actividades turísticas

  • Seguir aplicando el concepto de conservación y ecoturismo limitado gestionado por la comunidad

Carta

Para: Presidente Joko Widodo; copia a Gobernador NTT y UNESCO

Estimado Presidente Joko Widodo:

Indonesia cuenta con un patrimonio natural único en el Parque Nacional de Komodo. Es el hogar de los últimos dragones de Komodo, considerados una especie en peligro de extinción. La UNESCO declaró la zona Patrimonio de la Humanidad en 1991. Pero ahora el Parque Nacional de Komodo y sus habitantes están en peligro. Varios proyectos de construcción en nombre del ecoturismo amenazan la zona protegida.

En lugar de depender del turismo exclusivo, Indonesia debería proteger mejor el Parque Nacional de Komodo.



Por el bien de los dragones de Komodo en peligro de extinción, de la biodiversidad y de las personas, apoyo las siguientes demandas de #SaveKomodo y de WALHI NTT:



- Abandone los proyectos de construcción para el turismo de lujo;
- Revoque las licencias a las grandes empresas;
- Promueva en su lugar un ecoturismo limitado manejado por las comunidades locales;
- Tenga en cuenta los hallazgos científicos;
- Conserve las zonas de protección interior; y
- Detenga el comercio ilegal de especies silvestres.

Atentamente,

Noti­cias y actuali­zaciones Footnotes

NTTNusa Tenggara Timur es una provincia al este de Indonesia con más de 500 islas, entre ellas no solo Komodo y Rinca, sino también las más grandes y conocidas Flores, Sumba y la parte oeste de la isla Timor


grandes empresasPT Komodo Wildlife Ecotourism y PT Segara Komodo Lestari

Esta petición está disponible en los siguientes idiomas:

90.017 participantes

Con tu ayuda al­can­za­mos las 100.000:

Sus datos sólo se utilizan en el marco de nuestras campañas. Sus datos no se entregan a terceros. Le informaremos sobre futuras campañas.

Actividad Reciente