Petición terminada
Industria petrolera pretende sacrificar la naturaleza en Namibia
Aunque ReconAfrica no se ha dado por vencida, la petición ha tenido un gran impacto. Seguimos con atención la evolución de la situación junto con nuestras organizaciones aliadas en la región.
La avaricia por el petróleo amenaza la naturaleza y la biodiversidad de Namibia. La empresa canadiense ReconAfrica tiene licencia para explorar petróleo en la cuenca de Kavango, una región ecológicamente sensible. Apoya con tu firma la resistencia contra la extracción de energía fósil, por agravar la catástrofe climática.
Noticias y actualizacionesPara: Presidente de Namibia, Hage Geingob; Primera Ministra de Namibia, Saara Kuugongelwa-Amadhila; Presidente de Botswana, Dr. Mokgweetsi Masisi,
“La explotación de petróleo pone en peligro la naturaleza y el clima mundial. Por favor, impidan el proyecto de ReconAfrica”“El petróleo debe quedar bajo tierra”, pide Ina Shikongo. La activista de Fridays for Future (FFF) en Windhoek, capital de Namibia, se opone a la extracción de petróleo en el noreste del país, donde se encuentran reservas recientemente descubiertas. “La extracción de petróleo no sólo sería una catástrofe para el clima mundial, el agua y el mundo animal, sino también para la población local”. Ella lo califica de “genocidio y ecocidio”.
El proyecto que rechazan Ina y otros activistas de FFF y Frack free Namibia (Namibia libre de Fracking) está en manos de la empresa canadiense ReconAfrica. La empresa asegura haber descubierto una inmensa y profunda cuenca sedimentaria, posiblemente llena de petróleo y gas. ReconAfrica ha conseguido una licencia de explotación en la Cuenca del Kavango.
Si llegan a tener éxito con tres pozos de exploración, la compañía planifica extraer 2.000 millones de barriles de petróleo - antes de avanzar hacia capas más profundas. Los ecologistas temen que la empresa recurra al fracking porque hace referencia a "métodos no convencionales" en sus comunicaciones-un eufemismo utilizado habitualmente para hacer referencia al fracking.
Actualmente, ReconAfrica ha concluido con la primera perforación de prueba y está abriendo paso por la vegetación para llevar la plataforma al segundo punto de exploración.
Las consecuencias ecológicas serán devastadoras: amenaza las aguas de las sabanas áridas de Namibia y el famoso delta del Okavango en Botswana, Patrimonio de la Humanidad Unesco por su biodiversidad, hogar de elefantes, hipopótamos y gran variedad de aves. El turismo y medios de vida local están en peligro.
Para preservar el clima mundial, la biodiversidad, las aguas y medios de vida de la población local, es urgente detener el proyecto de ReconAfrica.
Por favor, firma la petición.
Namibia fue el primer país que incluyó la protección del medio ambiente en su Constitución, pero la población ya está sufriendo las consecuencias del cambio climático. Namibia ha firmado la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas y los Convenios sobre la Diversidad Biológica, con lo cual, estaría irrespetando estos convenios de permitir la continuación de la extracción petrolera en estas condiciones.
Por otra parte, tanto Namibia y Botswana como Canadá han firmado el Acuerdo de París sobre el clima.
La cuenca del Okavang abarca una superficie de más de 2,5 millones de km2 que se extienden por Namibia, Angola y Botswana. La cuenca incluye el delta del Okavango, uno de los hábitats más biodiversos de África, que alberga una gran cantidad de aves y especies animales, incluída la mayor población de elefantes africanos que aún queda en nuestro planeta. El delta, un sitio Ramsar, declarado además Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, sigue siendo uno de los mayores humedales intactos. Casi un millón de personas dependen de la cuenca del Okavango para su sustento.
La licencia de ReconAfrica se encuentra totalmente dentro de la zona transfronteriza de Kavango Zambezi y se superpone a seis reservas de fauna y flora silvestre gestionadas localmente y a un sitio de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Los elefantes africanos, los perros salvajes africanos, leones, leopardos, jirafas, aves y la particular flora se verán perjudicados por el proyecto.
Los ambientalistas señalan hacia el Delta del Níger en Nigeria, en donde la explotación petrolera de Shell y otras corporaciones ha causado una pesadilla ecológica y social. Esto no debe repetirse en Namibia y Botswana.
Ambientalistas de Namibia y Botswana anticipan los siguientes impactos, que queremos ayudar a evitar:
- El ecosistema de la región será destruido por una compañía canadiense que se llevará el 90% de las ganancias.
- El proyecto de ReconAfrica nos llevará a quemar lo poco que queda del menguante presupuesto mundial de carbono del planeta y obstaculiza los esfuerzos mundiales por ir más allá de los combustibles fósiles. No se debe permitir que la empresa destruya una zona de conservación tan vital a nivel mundial bajo el pretexto del desarrollo económico.
- La extracción de petróleo y gas es una amenaza para la vida silvestre. Los ruidos fuertes, el movimiento humano y el tráfico de vehículos de las operaciones de perforación pueden perturbar la comunicación, la cría y la nidificación de las especies de aves.
- La infraestructura construida para el desarrollo energético también puede tener un impacto negativo: las líneas eléctricas, las plataformas de los pozos, las vallas y las carreteras fragmentan los hábitats de muchas especies.
- La construcción de carreteras, instalaciones y lugares de perforación conocidos como plataformas de pozos requiere el uso de equipo pesado y puede destruir grandes trozos de tierras vírgenes prístinas.
- Esos daños suelen ser irreversibles.
- El transporte de la plataforma petrolífera destruirá los caminos locales. La forma en que el equipo pesado de la industria del petróleo y el gas ha impactado en la infraestructura vial y ha provocado accidentes mortales ha sido ampliamente documentada en otros países.
- La industria turística de la región se verá sacudida y miles de personas podrían no sólo perder sus empleos, sino también sus inversiones. ¿Quién querría ir de safari en un paisaje lleno de pozos de petróleo?
- El proyecto agotaría y contaminaría el acuífero de la región. ¿Cómo se puede justificar el hecho de dar a una empresa extranjera un acceso desenfrenado al recurso más precioso de la región?
- El proyecto empeorará la inseguridad alimentaria en la región, ya que el agua es la fuente de vida de las comunidades del ecosistema del Okavango.
Para: Presidente de Namibia, Hage Geingob; Primera Ministra de Namibia, Saara Kuugongelwa-Amadhila; Presidente de Botswana, Dr. Mokgweetsi Masisi,
Presidente de Namibia, Hage Geingob,
Primera Ministra de Namibia, Saara Kuugongelwa-Amadhila,
Presidente de Botswana, Dr. Mokgweetsi Masisi,
Me dirijo a usted con preocupación por la licencia de exploración de petróleo y gas, concedida a la empresa canadiense Reconnaissance Africa (ReconAfrica) en la cuenca de Kavango en Namibia, ecológicamente sensible. El proyecto también afecta a Botswana.
Una alianza de organizaciones de la sociedad civil e individuos de Namibia, Botswana y de todo el mundo se opone al proyecto. Apoyo este rechazo por las siguientes razones:
El proyecto petrolero amenaza con destruir y contaminar la naturaleza y áreas protegidas. La zona se encuentra en gran parte dentro del Parque Transfronterizo KAZA y es tangencial a tres parques nacionales. El río Okavango y la región de Panhandle suministran agua al singular Delta del Okavango, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El sitio de Patrimonio Mundial de la UNESCO, Tsodilo Hills, que también resultará afectado, es venerado por el pueblo indígena San.
Me alarma especialmente que el material de marketing de ReconAfrica se habla implítitamente de "petróleo no convencional" y "métodos no convencionales", eufemismos para referirse al fracking.
El proyecto de explotacón de recursos se enmarca en el neocolonialismo: ReconAfrica posee el 90% de la licencia de explotación, y la Corporación Petrolera de Namibia NAMCOR sólo posee el 10%. En Botswana, ReconAfrica tiene incluso el 100 por ciento. El gobierno de Namibia reclama sólo el 5 por ciento.
La opinión pública conoce poco sobre el impacto de este proyecto a gran escala. Al parecer, no se ha consultado a la población local, agricultores y pueblos indígenas San, lo que se contradice con los principios de Consentimiento Previo, Libre e Informado.
Me preocupan profundamente los impactos previstos de esta extracción de petróleo y gas en ecosistemas ecológicamente sensibles:
- El agotamiento y la contaminación de los limitados recursos hídricos, especialmente en países con sequías extremas.
- La vegetación que se eliminará antes de las perforaciones causando la destrucción de los bosques y desertificación.
- La caza furtiva que puede aumentar a medida que se abran en la zona carreteras a los lugares de perforación.
- La perforación - posiblemente la fractura - causa ruidos con impactos sobre las personas y la biodiversidad.
- La contaminación del aire tiene implicaciones para la salud
- Una vez que termine la perforación, la actividad sísmica puede persistir.
Los efectos negativos en el medio ambiente soeránprofundos y duraderos sobre el clima mundial, las comunidades indígenas, el turismo y la buena reputación de Namibia y Botswana superan los beneficios, que en gran medida se embolsará ReconAfrica y sus inversores.
En base a estos argumentos, apoyo las demandas de la alianza local:
Por favor, tomen todas las medidas que están en su poder y responsabilidad para detener este proyecto que amenaza el futuro. Necesitamos dejar el petróleo en el suelo e invertir en su lugar en fuentes justas de energía renovable.
Atentamente,
- La concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera de la Tierra está directamente relacionada con la temperatura media mundial del planeta.
- Desde la Revolución Industrial la concentración ha ido aumentando de forma continua y con ella las temperaturas medias mundiales.
- El gas de efecto invernadero más abundante es el dióxido de carbono, que se genera al quemar combustibles fósiles.
Los gases de efecto invernadero están presentes de forma natural y son esenciales para la supervivencia de los seres vivientes, ya que impiden entre otras cosas que parte del calor del Sol sea reflejado de vuelta al espacio, lo cual hace posible la vida en la Tierra. Pero es una cuestión de escala. Un siglo y medio de industrialización, incluida la deforestación por tala rasa y ciertos métodos agrícolas ha hecho que aumente la cantidad de gases de efecto invernadero que hay en la atmósfera. A medida que crecen las poblaciones y economías y aumentan los niveles de vida, también lo hace el nivel acumulativo de emisiones de gases de efecto invernadero.
El AR4 evaluó las evidencias sobre la situación mundial actual, algunos de los resultados del mismo se presentan a continuación a modo de resumen:
- La temperatura media de la superficie de la Tierra ha subido 0,74 ºC desde finales del siglo XIX.
- Se prevé que para el año 2100 habrá subido entre 1,8 ºC y 4 ºC o más si no se hace nada para impedirlo. Eso supone un cambio rápido e intenso en el tiempo geológico.
- Incluso si «sólo» subiera 1,8 ºC sería un aumento de temperatura mayor que en ningún otro siglo en los últimos 10 000 años.
- Es probable que alrededor de un 20-30% de las especies vegetales y animales corran un mayor riesgo de extinción si la temperatura media mundial sube por encima de un margen de 1,5 - 2,5 ºC.
- Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, nueve de los últimos diez años han sido los más calurosos de los que se tiene constancia. Siendo el 2005 y 2010 los más calurosos, seguidos de 1998 en segundo lugar.
- El nivel medio del mar subió entre 10 y 20 cm a lo largo del siglo XX. Se espera que para 2100 haya subido entre 18 y 59 cm más. Las temperaturas más altas provocan que el volumen de los océanos se expanda. Al derretirse, los glaciares y las calotas glaciarias añaden más agua a los océanos.
- Así, a medida que el blanco brillante del hielo y la nieve deja paso al azul marino oscuro, se reduce cada vez más la capacidad para reflejar los rayos del sol, lo cual intensifica el calentamiento.
Lo que aún no hemos descubierto
Hoy en día lo más preocupante es lo que aún no sabemos, porque la humanidad no puede prepararse para lo que no puede prever. Las repercusiones, incluso de pequeños cambios, en muchos ecosistemas indican lo delicado que es el equilibro de la naturaleza.
Los científicos hablan de «puntos de inflexión», en los que un cambio gradual entra de repente en una espiral autoimpulsada. Y en ese contexto surgen las cuestiones siguientes:
- ¿Cuánto metano hay atrapado en el permafrost que se está descongelando y en los fondos de los océanos que se están calentando?
- Y, si se libera parte de ese metano o todo, ¿qué efecto tendrá en la temperatura y el clima mundial?
- Si la cubierta de hielo que hay en los polos sigue encogiéndose, y como consecuencia disminuye la superficie blanca brillante y aumenta la superficie marina oscura, ¿cuánto calor solar más atrapará la superficie oscura y cuánto calor menos podrán reflejar las calotas glaciarias de vuelta al espacio?
- Puesto que la masa marina se expande al calentarse, ¿cuánto subirá el nivel del mar como consecuencia?
Estos son algunos de los ejemplos más sencillos de posibles círculos viciosos identificados por los científicos.
Además, existe otra incógnita muy importante; en ocasiones los niños hacen preguntas sobre la electricidad, la luz y el calor, e inevitablemente preguntan de dónde viene el petróleo. La respuesta más sencilla es que hace cientos de miles de años, antes del ser humano, los restos de animales y plantas muertos se acumularon en el fondo de las masas de agua donde se mezclaron con arena y barro. Después se fueron depositando sedimentos encima y el calor y la presión acabaron por transformarlos en petróleo o gas natural.
En cualquier caso, esa es la teoría científica más aceptada y nadie sabe con certeza cuándo las reservas de petróleo del mundo acabarán por agotarse.
Hoy por hoy el carbón, el petróleo y el gas natural mueven las economías del mundo, y casi todas las actividades humanas modernas generan dióxido de carbono. Eso hace que el cambio climático sea sumamente complejo y esté vinculado a otros problemas complicados como la pobreza, el desarrollo económico y el crecimiento de la población. No cabe duda de que hacer frente al cambio climático no es fácil, pero hacer caso omiso sería aún peor.
Fuente: UNFCCC
¿Se extrae petróleo cerca del delta del Okavango?
La respuesta es no. Incluso más de cinco años después de que la empresa ReconAfrica anunciara que presumiblemente estaba asentada sobre enormes yacimientos, está claro que aún no se ha extrahido petróleo.
Sin embargo, la prospección de petróleo, incluidas las perforaciones de prueba y los estudios sísmicos, ya ha causado daños ecológicos, por ejemplo, por la construcción de carreteras de acceso, depósitos de agua y la eliminación de vegetación. En particular, la población local se queja de que se la ignora. Los tribunales de Namibia, Canadá y Estados Unidos se han ocupado de ReconAfrica.
ReconAfrica distribuye una serie inconexa de comunicados dirigidos principalmente a los inversores. El 30 de mayo de 2025, el sitio web «Proactiveinvestors» publicó un anuncio de la empresa en el que se afirmaba que estaba «avanzando en la perforación de su mayor objetivo de exploración hasta la fecha, el Prospecto I. El equipo de perforación debería estar in situ a finales de junio de 2025. Al mismo tiempo, la presencia de la empresa en la cuenca Etosha-Okavango se ampliará a través de una nueva empresa conjunta en Angola.
En mayo de 2025, el Kreditanstalt für Wiederaufbau (KfW) alemán, que participa en la financiación de la vecina Área de Conservación Transfronteriza KAZA, publicó una evaluación del proyecto de ReconAfrica. Según el informe, los banqueros se muestran escépticos sobre el éxito de la búsqueda de petróleo basándose en experiencias anteriores, siguen de cerca la evolución de los acontecimientos y confían en las autoridades namibias.
En las primeras fases del proyecto, la petición de Salva la Selva ayudó a dar a conocer la amenaza que suponen las prospecciones petrolíferas para el medio ambiente en general y para la cuenca del Okavango en particular. Además, dio respaldo a la resistencia local. Aunque ReconAfrica no se ha dado por vencida, la petición ha tenido un gran impacto. Seguiremos con atención la evolución de la situación.
Muchas gracias a las 173.074 personas que firmaron la petición.