Rechazamos la manipulación genética de los bosques

ADN en el bosque Castaños manipulados genéticamente amenazan la naturaleza (© Paul Hartley & mevans / istockphoto.com - Collage RdR)

La industria de la ingeniería genética está trabajando en los EEUU en maneras de hacer aceptable la discutida tecnología. Afirman que la intervención en el material genético de los árboles puede ser un medio para salvar especies y bosques en peligro de extinción. Este plan es deleznable y lo rechazamos.

Petición

Para: Departmento de Agricultura de los EEUU – Servicio de Inspección de Salud Animal y Vegetal (USDA APHIS)

“Plantar castaños americanos manipulados genéticamente conlleva un riesgo incalculable. Por eso, no se deben autorizar.”

Leer la carta

Al principio del pasado siglo, una enfermedad provocada por hongos redujo el castaño ­americano hasta tal punto que en el oeste de los Estados Unidos y en Canadá sólo quedaron unos pocos ejemplares.

El plan actual de la industria de ingeniería genética es como sigue:

Investigadores han manipulado el material genético de los castaños para que la especie de árboles sea resistente a la enfermedad. Pretenden introducir lo más rápido posible en los bosques los árboles obtenidos en el laboratorio, para que se dispersen sus semillas y se propaguen las plantas.

El plan es pues que el castaño americano reconquiste el hábitat por el que antes estaba tan extendido. Así declaran la ingeniería genética como “salvadora de los bosques”.

Pero este plan es muy peligroso. El experimento sería irreversible, con consecuencias que nadie puede calcular. Los bosques son comunidades de vida altamente complejas. No hay estudios a largo plazo sobre cómo los árboles modificados genéticamente interactúan en ecosistemas biodiversos con insectos, aves y otros animales salvajes.

La pretendida recuperación del castaño americano podría conducir a la desaparición de otras especies.

Además, la autorización de árboles manipulados genéticamente podría sentar un precedente y convertirse en algo habitual. No se trata de la loable protección de una especie icónica, sino más bien de un interés comercial puro y duro de las industrias de la celulosa y el pellet. La mentira de la ingeniería genética como salvadora de los bosques puede tener éxito, aunque gran parte de la población rechaza la intervención del material genético.

Para quienes defendemos el medio ambiente está claro: la ingeniería genética no proteje los bosques sino que los pone en peligro. Pensamos que no se debe modificar el material genético de los árboles.

Más información

El castaño americano (American Chestnut, Castanea dentata) era una de las especies forestales dominantes en el este de EEUU y Canadá, hasta que principalmente el cancro del castaño (Cryphonectria parasitica), enfermedad fúngica introducida desde Asia en la primera mitad del siglo XX, la eliminó casi totalmente durante la primera mitad del s. XX. A diferencia de sus primos americanos, las especies de castaño asiático son inmunes a la enfermedad fúngica.

Según un estudio, en los bosques de los EEUU hay 450 especies introducidas, desde insectos hasta hongos patógenos, que dañan los árboles. Estas amenazan el 40 por ciento de los bosques. Pretender combatirlos todos con ingeniería genética es algo imposible.

Desde hace unos 30 años, se está investigando con castaños americanos modificados genéticamente en el College of Environmental Science and Forestry de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY ESF) en Siracusa. Allí, el Prof. William Powell y el Prof. Chuck Maynard han introducido una secuencia del genoma del trigo en el castaño, de tal manera que produzcan la encima oxalatoxidasa. Eso neutraliza el ácido oxálico de los hongos.

La investigación y desarrollo del castaño genéticamente modificado se ha fomentado a través de empresas como ArborGen, Monsanto (hoy Bayer) y Duke Energy.

El Departmento de Agricultura (USDA) y la Agencia de Protección Ambiental (EPA) deben acometer la tarea de garantizar la seguridad de esta especie de árbol antes de que se pudiera plantar en los bosques. Ninguna de estas instituciones cuenta con experiencia en este terreno. La Academia Nacional de las Ciencias hizo una advertencia en 2019, en el informe Salud de los Bosques y Bioteconología. Mientras tanto, la USDA ha financiado a investigadores para que realicen evaluaciones de riesgo de sus propios árboles.

Carta

Para: Departmento de Agricultura de los EEUU – Servicio de Inspección de Salud Animal y Vegetal (USDA APHIS)

Estimadas Sras. y Sres.:

Actualmente se prepara una solicitud al gobierno norteamericano para plantar castaño americano genéticamente modificado en bosques naturales.

Estos científicos pretenden llenar los bosques de árboeles genéticamente modificados. Esto sentaría un precedente importante.

El castaño americano sería la primera especie de árbol genéticamente modificado aprobada en los EEUU y la primera planta genéticamente modificada con capacidad de reproducirse que estaría permitida en un ecosistema natural. Las plantas genéticamente modificadas podrían en aprobarse en el futuro, sin que se pudiera evitar su expansión descontrolada.

Empresas e investigadores se esfuerzan desde hace año para conseguir permisos para plantaciones industriales de árboles genéticamente manipulados. La abrumadora oposición pública ha ayudado a frenarlos. Ahora pretenden superar esta desconfianza, utilizando esta mentira de la “reparación de los bosques”. Los promotores de la manipulación genética quieren recuperar de esta manera el castaño americano, especie casi desaparecida en la primera mitad del s.XX, interfiriendo en su material genético.

Sin embargo, no se puede "reparar" un bosque con una especie de árbol replicado de esta forma.

No existen estudios a largo plazo sobre los riesgos ecológicos y sociales de los castaños americanos genéticamente modificadas en los bosques. Los pueblos indígenas, las First Nations, las ciudades, los condados y los agricultores que quieren seguir libres de OMGs están en peligro. Se violaría la soberanía de los pueblos indígenas y se estaría amenazando el sustento de los actuales productores de castañas.

Por todas estas razones, me uno a la ciudadanía y organizaciones que rechazan estos y todos los demás árboles manipulados genéticamente. Debemos detener este gran y peligroso experimento en los bosques de los Estados Unidos y del mundo.

Atentamente,

Esta petición está disponible en los siguientes idiomas:

115.744 participantes

Con tu ayuda al­can­za­mos las 150.000:

Sus datos sólo se utilizan en el marco de nuestras campañas. Sus datos no se entregan a terceros. Le informaremos sobre futuras campañas.

Actividad Reciente