Operación policial transcontinental contra el tráfico de especies

Cocodrilo

26 jun. 2018

Cientos de decomisos y la detención de sospechosos en todo el mundo ha sido el resultado de una operación mundial dirigida contra el tráfico ilícito de especies silvestres y de maderas.

LYON (Francia) – La operación Thunderstorm, dirigida contra personas y organizaciones dedicadas a delitos contra especies de fauna y flora silvestres, contó con la participación de policías, aduaneros, organismos encargados del control de fronteras, unidades de protección del medio ambiente y de especies silvestres y agentes forestales procedentes de 92 países, y se saldó con decomisos por valor de varios millones de dólares.

Según la información recibida hasta el momento, el trabajo realizado durante el mes que duró esta operación (del 1 al 31 de mayo) permitió practicar 1 974 decomisos e identificar a unos 1 400 sospechosos, lo que ha dado lugar a una oleada de detenciones e investigaciones en todo el mundo. Se prevé que a medida que vayan avanzando las investigaciones en curso irá aumentando el número de detenciones y de casos llevados a los tribunales.

Entre las incautaciones efectuadas en todo el mundo comunicadas hasta hoy se encuentran las siguientes:

  • 43 toneladas de carne de especies silvestres (entre ellas de oso, elefante, cocodrilo, ballena y cebra);
  • 1,3 toneladas de marfil en bruto y trabajado;
  • 27 000 reptiles (entre ellos 869 caimanes y cocodrilos, 9 590 tortugas y 10 000 serpientes);
  • cerca de 4 000 aves (entre ellas pelícanos, avestruces, loros y búhos);
  • varias toneladas de maderas;
  • 48 primates vivos;
  • 14 grandes felinos (tigres, leones, leopardos y jaguares);
  • 7 osos muertos, 2 de ellos polares.

A raíz de la operación se decomisaron 8 toneladas de escamas de pangolín; casi la mitad de esta cantidad fue intervenida de una vez por el servicio de guardacostas de Vietnam al registrar un barco procedente de la República Democrática del Congo.

Dos auxiliares de vuelo fueron detenidos en Los Ángeles (Estados Unidos) cuando se disponían a transportar a Asia, en su equipaje personal, unas tortugas moteadas vivas. Ambos sospechosos han sido imputados por tráfico de especies protegidas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), y los países afectados han emprendido una investigación transnacional conjunta.

En Israel se detuvo a un hombre que está en espera de expulsión a Tailandia. Después de que una fotografía suya de caza fuera publicada en las redes sociales, la policía se incautó en su domicilio de numerosas especies silvestres, entre ellas animales muertos: zorros, chacales y mangostas. Las pesquisas ulteriores han permitido determinar que esta persona se había dedicado además al tráfico de personas y al empleo ilegal.

Las autoridades canadienses hallaron un contenedor con 18 toneladas de carne de anguila en su interior, procedente de Asia. Se cree que los peces habían sido pescados ilegalmente en Europa en forma de angulas, y habían sido criados en Asia antes de ser expedidos para su consumo a los mercados de Norteamérica.
 
Una respuesta integrada a escala mundial

La operación Thunderstorm es la segunda de una serie de operaciones mundiales emprendidas por el Grupo de Trabajo de INTERPOL sobre Delitos contra la Flora y la Fauna Silvestres; ha sido coordinada por INTERPOL y por la Organización Mundial de Aduanas (OMA) y ha contado con la colaboración del Consorcio Internacional para Combatir los Delitos contra la Vida Silvestre (ICCWC), que reúne en sus filas a la Secretaría de la CITES, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) y el Banco Mundial.

“Esta operación ha dado lugar a incautaciones importantes en todo el planeta, y ha demostrado hasta qué punto las operaciones coordinadas a nivel global pueden optimizar los resultados”, afirmó Jürgen Stock, Secretario General de INTERPOL.

“Al revelar que los grupos dedicados al tráfico de especies silvestres utilizan las mismas rutas que los delincuentes implicados en otras actividades -a menudo acompañadas de evasión fiscal, corrupción, blanqueo de capitales y delitos violentos-, la operación Thunderstorm envía un claro mensaje a los autores de delitos contra las especies silvestres: están en el punto de mira de la comunidad mundial de las fuerzas del orden”, añadió el Secretario General de INTERPOL.

Una operación basada en información policial

Antes de la operación se recabó información policial para determinar los puntos en los que se había de concentrar la acción, como puestos fronterizos terrestres y marítimos y reservas de especies silvestres.

Durante la operación también se inspeccionaron automóviles, camiones, embarcaciones y transportistas sospechosos de llevar bienes ilícitos. Los agentes llevaron a cabo registros, a menudo con la ayuda de perros adiestrados y aparatos de rayos X.

“Basándose en la red mundial de especialistas policiales en delitos contra el medio ambiente y en la entrega de los servicios aduaneros para proteger las especies silvestres, la OMA y sus entidades asociadas han ilustrado claramente el poder y la eficacia de la cooperación internacional para proteger nuestro patrimonio natural, ahora y para las generaciones futuras”, declaró Kunio Mikuriya, Secretario General de la OMA.

“La operación Thunderstorm deja patente que, poniendo en común el trabajo sobre el terreno que las fuerzas del orden efectúan a escala transnacional, la OMA e INTERPOL contribuyen firmemente a que las fronteras de todos los países sirvan para dividir a los delincuentes pero también para conectar entre sí a los servicios de policía y aduanas, creando una unión que permita hacer del mundo un lugar más seguro”, añadió Kunio Mikuriya.

Los resultados seguirán siendo analizados en todo el mundo para conseguir información policial que pueda servir de ayuda para el trabajo futuro de las fuerzas del orden a escala nacional, regional e internacional.

La delincuencia organizada contra las especies silvestres nos incumbe a todos

Los grupos de delincuencia organizada que se dedican a estos delitos se concentran en especies animales y plantas de gran valor, y operan a través de redes mundiales complejas. Están movidos por el ánimo de lucro y sus actividades pueden tener repercusiones devastadoras de índole económica, social y medioambiental.

Ben Janse van Rensburg, encargado en la Secretaría de la CITES del apoyo para la aplicación de la ley, afirmó: “Ningún país, ninguna región, ningún organismo pueden acabar por sí solos con el tráfico ilegal de especies silvestres. Es fundamental efectuar intervenciones colectivas en los países de origen, de tránsito y de destino. En nombre de todos los organismos asociados al Consorcio Internacional para Combatir los Delitos contra la Vida Silvestre, deseo felicitarles por la excelente labor llevada a cabo en los países miembros. La operación Thunderstorm da fe de lo que se puede lograr si trabajamos todos juntos”.

Grant Miller, mando del servicio británico de control de fronteras y jefe del equipo encargado de la aplicación de la normativa de la CITES en el Reino Unido, declaró: “En la operación Thunderstorm se han incautado los productos que necesitan los delincuentes para llevar a cabo sus actividades de tráfico, y se ha actuado contra sus beneficios ilícitos. Los grupos de delincuencia organizada implicados en estos crímenes notarán durante mucho tiempo los efectos de esta operación”.

Grant Miller también preside el Grupo de Trabajo de INTERPOL sobre Delitos contra la Flora y la Fauna Silvestres, que lidera diversos proyectos para combatir la caza furtiva, el tráfico y la tenencia de especies de fauna y flora silvestres protegidas.

Fuente: Interpol