Banco Mundial: crédito para la palma de la muerte

El Banco Mundial financió en 2009 a la empresa palmicultora Dinant en Honduras con un crédito de 15 millones de dólares, aunque esta se ha visto envuelta en asesinatos y conflictos violentos por la tierra. La oficina de reclamaciones del Banco Mundial investiga el caso, pero pronto podría estar dando un segundo crédito a Dinant.

Dólares manchado de sangre sobre una plantación de palma Dólares del banco mundial financian la palma en Honduras

El Grupo Dinant es la empresa palmicultora más grande de Honduras. En noviembre de 2009, la Corporación Financiera Internacional, parte del Grupo del Banco Mundial, pagó a la empresa la primera mitad de un crédito de 30 millones de US dólares. En junio del mismo año, un golpe de estado derrocó al presidente elegido democráticamente, Manuel Zelaya. El gobierno de facto en el país centroamericano fue respaldado por el presidente del grupo Dinant, el empresario Miguel Facussé.
 
El conflicto con las plantaciones de palma de Dinant se remonta a los años 70. Desde el golpe, la región del Bajo Aguán ha sido militarizada y los campesinos desplazados violentamente de sus asentamientos. Entretanto, la expansión de la palma y las actividades de Dinant y otras empresas palmicultoras han sido de una u otra forma relacionadas con la muerte de 88 campesinos en el Valle del Aguán. La impunidad es total. En el marco de este conflicto podrían incluirse hasta 109 muertes.
 
En febrero de 2013, el Banco Mundial actualizó en su web la descripción de su proyecto de crédito para la compañía palmicultora. La documentación no dice nada sobre la violencia y los asesinatos. Únicamente se lee “Dinant entiende la importancia de tener buenas relaciones con las comunidades vecinas y es muy activa en este sentido”.
 
Con todos estos antecedentes, la oficina de reclamaciones del Banco Mundial (CAO) está investigando. Pero sus competencias son muy limitadas. Es de temer que el Banco Mundial pronto conceda la segunda parte del crédito -otros 15 millones de USDólares. El banco alemán DEG investigó y reaccionó tras una protesta de Salva la Selva en 2011 en consecuencia, retirando un crédito de 20 millones de US Dólares a la misma empresa.

Por favor, firme la carta al Banco Mundial.

Miguel Facussé, propietario y presidente del Grupo Dinant es uno de los hombres más ricos y poderosos de Honduras. Su empresa empezó a acaparar grandes superficies de tierras en el Valle del Aguán a principios de los años noventa. Las tierras habían sido asignadas a comunidades campesinas con la Ley de Reforma Agraria. Según una experta en Derechos Humanos, entre 1992 y 1994 “tres grandes terratenientes se apropiaron mediante fraude, coerción y violencia del 73,4% de las tierras que habían sido otorgadas a los campesinos mediante la reforma agraria”.

Uno de estos terratenientes, del Grupo Dinant, posee hoy 22.000 hectáreas de la fértil tierra. En el año 2009 el entonces presidente hondureño Zelaya prometió a las comunidades campesinas una parte de las tierras y títulos legales de propiedad. El mismo año, Zelaya sufrió el golpe de estado que fue condenado internacionalmente y Honduras fue expulsada de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Miguel Facussé apoyó el golpe abiertamente y fue una de las personas que más se benefició del golpe. Las promesas de Zelaya de devolver algunas de las tierras en manos de Dinant a los campesinos fue anulada. Los campesinos desposeídos no tuvieron otra opción que ocupar las tierras pacíficamente.

Desde el golpe, 88 campesinos y personas cercanas fueron asesinadas en el Bajo Aguán en el marco de estos conflictos por la tierra. Las comunidades campesinas fueron desplazadas violentamente y la región ocupada por militares, policías y fuerzas de seguridad privadas de Facussé. Testigos oculares reportan unánimemente que las fuerzas de seguridad están involucradas en asesinatos, secuestros y otras violaciones de derechos humanos. En toda Honduras numerosas violaciones de derechos humanos permanecen impunes.

 

Créditos del Banco Mundial para la industria palmicultora

El Banco Mundial, cuyo lema es “Trabajamos por un mundo sin pobreza”, financia desde hace casi 50 años la expansión de la industria de la palma aceitera con dinero de sus estados miembros. Mil millones de dólares han sido invertidos por el Banco Mundial y sus filiales como la Corporación Financiera Internacional en plantaciones de palma e infraestructura para su procesamiento. Con esta política, el Banco ha causado no sólo deforestaciones de selvas, sino también desplazamientos de comunidades. Como consecuencia han surgido cientos de terribles conflictos por la tierra.

Después de las denuncias de organizaciones ambientales y de derechos humanos, el Banco Mundial pisó el freno a finales de 2009 y detuvo las financiaciones a la industria de aceite de palma. En los meses siguientes, se dedicó a desarrollar una nueva estrategia para la palma, que entró en vigor a principios de 2011.

El crédito del Banco Mundial al Grupo Dinant fue aprobado poco antes del golpe de estado en Honduras, pero la primera parte se entregó en noviembre 2009, cuando ya habían escalado las violaciones de derechos humanos en Honduras. Los documentos del Banco Mundial aseguran que no se observan efectos sociales significativos en relación con la concesión del crédito, aunque en el texto figura que el grupo Dinant emplea a cerca de 300 guardias de seguridad armados y aunque los conflictos por la tierra son sobradamente conocidos.

El crédito del Banco Mundial ha ayudado a Facussé y al régimen de facto en Honduras a ganar reconocimiento internacional -en un momento en el que la Organización de Estados Americanos hizo un llamamiento a organizaciones internacionales a revisar las relaciones con Honduras. Sobre la financiación de una planta de biogas y un molino se contribuyó también a que el Grupo Dinant cumpliera los “estándares de sostenibilidad” de biocombustibles de la Unión Europea. Estos estándares no toman en cuenta las violaciones de derechos humanos. En el marco del crédito, el grupo Dinant debe informar sobre cualquier efecto social negativo. Pero a pesar del cúmulo de pruebas y las continuas acusaciones de la participación de la empresa en docenas de asesinatos, el crédito nunca se retiró.

 

Más información:

Reporte anual 2012 del CAO, Oficina de Reclamaciones del Banco Mundial

Información sobre la palma aceitera

Documentales que retratan el conflicto

Bajo Aguán: Grito por la tierra

Trailer de la película Resistencia

15 de mar. de 2013

Continúa preocupación por actuación del Banco Mundial en Honduras

Se cuentan 88 asesinatos sucedidos en el Valle del Aguán en el contexto del conflicto por la tierra en esa región. El grupo Dinant financiado por el Banco Mundial ha sido repetidamente relacionado con esas muertes por diferentes organismos de derechos humanos nacionales e interancionales.

Se cuentan 88 asesinatos sucedidos en el Valle del Aguán en el contexto del conflicto por la tierra en esa región. El grupo Dinant financiado por el Banco Mundial ha sido repetidamente relacionado con esas muertes por diferentes organismos de derechos humanos nacionales e interancionales.

El viernes 8-2-2013 la carta de Salva la Selva al Banco Mundial en protesta por esta situación fue enviada a este organismo. En la misma, cerca de 50.000 personas exigen al Banco Mundial no conceder créditos para proyectos de palma aceitera, retirar el crédito ya concedido al Grupo Dinant y no facilitar más dinero a esta empresa involucrada en múltiples enfrentamientos, desplazamientos violentos y asesinatos.

Aquí se encuentra la respuesta recibida de parte de la Oficina de Reclamaciones del Banco Mundial el día 13-3-2013.

Salva la Selva continúa dando seguimiento a este caso de extrema gravedad. La Oficina de Reclamaciones del Banco Mundial acaba de visitar la región del Bajo Aguán y su informe estará listo en verano.

Toda persona aún no lo haya hecho y que lo desee, todavía se puede adherir a la carta, puesto que haremos llegar un segundo envío con el número final de signatarios en las próximas semanas.
 
La Oficina de Reclamaciones del Banco Mundial CAO trabaja con la sociedad civil del mundo entero para ayudar a resolver inquietudes relacionadas con proyectos de la Corporación Financiera Internacional (IFC) perteneciente al Grupo del Banco Mundial.

Estimado Sr. Jim Yong Kim:

me preocupa mucho el crédito de 15 millones de USDólares que el Banco Mundial concedió en noviembre de 2009 a la empresa palmicultora hondureña Dinant, no habiendo hasta ahora solicitado su devolución. Además, rechazo la inminente posibilidad de que su filial Corporación Financiera Internacional CFI otorgue otro crédito a la empresa por la misma suma.

Según testimonios de organizaciones de derechos humanos, el Grupo Dinant está involucrado en desplazamientos violentos y ya se cuentan 88 asesinatos sucedidos en el Valle del Aguán en este contexto. Los asesinatos han sucedido con total impunidad y hasta la fecha no han sido esclarecidos. En total, en el marco del conflicto por la tierra podrían haber perdido la vida hasta 109 personas.

El caso de Dinant muestra lo poco efectivas que son las “Garantías de protección” sociales y ecológicas del Banco Mundial para el sector de la palma aceitera. Por el momento, la oficina de reclamaciones del Banco Mundial (Ombudsman CAO) investiga si el banco ha seguido sus propios estándares en el proyecto de crédito a la empresa Dinant, y si ha seguido correctamente el procedimiento.

Además de las condiciones internas para los créditos del Banco deberían investigar a fondo las siguientes cuestiones y contestarlas abiertamente:

+¿Por qué el Banco Mundial ha concedido un crédito a una empresa que se encuentra desde hace varias décadas en el centro de diversos conflictos por la tierra, y a cuyo propietario se relaciona además con un golpe de estado?
+¿Por qué el Banco Mundial no a actuado en consecuencia y no ha tomado en cuenta las graves preocupaciones en torno a los derechos humanos y a la extendida impunidad en Honduras?
+¿Por qué el crédito que concedió a Dinant no ha sido retirado, teniendo en cuenta que no se cumple las condiciones para la concesión de créditos al suponérsele a la empresa un papel en asesinatos y otras graves violaciones de derechos humanos?

Exijo al Banco Mundial no conceder créditos para proyectos de palma aceitera, retirar el ya concedido al Grupo Dinant y no facilitar más dinero a esta empresa.

Atentamente,

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