Plataforma Biofuture: ni limpia, ni ecológica

Plantación de palma aceitera

Veinte países se han aliado con la industria para formar la llamada Plataforma Biofuture. Su meta es sustituir el petróleo con materias primas renovables para producir biocombustibles, bioplásticos y biomateriales. Pero los efectos de la bioindustria sobre los ecosistemas y la producción de alimentos son fatales.

Carta

Para: Gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, China, Dinamarca, Egipto, Estados Unidos de América, Filipinas, Finlandia, Francia, India, Indonesia, Italia, Marruecos, Mozambique, Países Bajos, Paraguay, Reino Unido, Suecia

Rechacen la Plataforma Biofuture y exijan soluciones reales como menor consumo de materias primas, protección de los ecosistemas y agricultura sostenible.

Leer la carta

Para prevenir los peores efectos del cambio climático, los gobiernos deben poner fin de inmediato a nuestro consumo excesivo de energía y materias primas, proteger ecosistemas como los bosques primarios, que son los mejores almacenes de carbono y planificar la transición a las energías renovables. Este sector representa el 10% del consumo mundial de energía, cifra en aumento.

Más de la mitad de la energía renovable proviene de la quema de madera y otros tipos de biomasa. Los gobiernos y organizaciones internacionales quieren impulsar aún más uso de biomasa y crear una "nueva bioeconomía". Con este fin, la Plataforma Biofuture, no sólo pretende promover la combustión de biomasa, la llamada "bioenergía moderna", sino también la producción de plásticos a partir de materias primas agrícolas.

Para ello, se necesitan enormes cantidades de madera, cultivos energéticos y materias primas agrícolas. Cubrir globalmente nuestro consumo excesivo y creciente de energía y recursos con renovables no es una solución respetuosa con el medio ambiente y el clima. Significa quemar los bosques de la tierra y cultivar árboles y plantas como palmas aceiteras en grandes monocultivos para usarlas como materia prima.

- Los bosques y árboles almacenan carbono a largo plazo, quemarlos produce tantas emisiones perjudiciales para el clima como el carbón.

- Las plantaciones industriales de árboles requieren enormes extensiones de tierra, amenazan los ecosistemas naturales, la biodiversidad, los suelos y los recursos hídricos y suponen graves conflictos por la tierra, además de condiciones de trabajo inhumanas.

- La bioeconomía absorbe también los recursos necesarios para tecnologías más respetuosas con el medio ambiente, como la energía eólica y la solar.

Firma la petición de más de 120 organizaciones ambientales de todo el mundo.

Más información

Para ver una lista completa de recursos sobre biomasa, visite:

Más información (en inglés) y recursos sobre el tema de la biomasa y la bioenergía: http://www.biofuelwatch.org.uk/biomass-resources/resources-on-biomass/

Más información sobre los biocombustibles: https://www.transportenvironment.org/node/2563/publications

Otros recursos sobre bioenergía y políticas de energía:

https://fern.org/resources?f%5B0%5D=relevant\_campaigns\_resources%3A171

https://www.birdlife.org/europe-and-central-asia/policy/bioenergy

http://www.wwf.eu/what\_we\_do/climate/renewables/eu\_bioenergy\_policy/

Esta petición es una iniciativa conjunta del Grupo de Trabajo de Bosques, Clima y Energía de Environmental Paper Network. El grupo de trabajo es una red mundial de activistas que tratan de poner los bosques y las comunidades forestales en el centro de la protección del clima. Para ello, organiza campañas estratégicamente orientadas y coordinadas sobre la industria de la energía de biomasa. Como grupo de interés global, expone las afirmaciones falsas de la industria: que la energía de la biomasa es neutral para el clima, que todos los productos forestales son renovables y que la energía a base de biomasa es una solución al cambio climático. Si quieres adherir a esta campaña como ONG u organización de la sociedad civil, por favor contacta con Peg Putt <peg.putt@gmail.com>

Carta

Para: Gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, China, Dinamarca, Egipto, Estados Unidos de América, Filipinas, Finlandia, Francia, India, Indonesia, Italia, Marruecos, Mozambique, Países Bajos, Paraguay, Reino Unido, Suecia

Veinte países liderados por Brasil han formado la Plataforma Biofuture (http://biofutureplatform.org) con el objetivo de reemplazar nuestra economía basada en combustibles fósiles por una basada en biocombustibles, biomasa y otros cultivos. Poner fin al uso de combustibles fósiles es absolutamente necesario para proteger nuestro planeta, pero la sustitución de los combustibles fósiles por bioenergía no es la transición que necesita el mundo. Muchos gobiernos ya están impulsando la expansión de la bioenergía, incluida la quema de árboles para producir electricidad y calor y biocombustibles a partir de caña de azúcar, maíz, aceite de palma y soja para el sector del transporte.

Además, los cultivos y árboles también se utilizarán para producir bioplásticos, productos bioquímicos y una serie de "bioproductos". Este desarrollo, conocido como "bioeconomía", se presenta erróneamente como una alternativa viable, sostenible y baja en carbono. En realidad, las consecuencias son devastadoras en vista de la enorme demanda de tierras y agua para el cultivo de biomasa. Inmensas extensiones de tierra deben ser acaparadas para cultivos agrícolas y plantaciones de árboles. Por lo tanto, los ecosistemas naturales que quedan en la Tierra están tan amenazados como las personas que los habitan. La amenaza de que sean expulsados de sus tierras y pierdan sus medios de subsistencia es grande. La bioeconomía se basa en la falsa creencia de que el crecimiento económico y la situación actual son compatibles con la protección del medio ambiente y el clima mediante la simple sustitución de los combustibles fósiles por bioenergía.

La bioeconomía, tal y como la propone la Plataforma Biofuture es:

- Mala para el clima: la Plataforma Biofuture aboga por una transición a la bioenergía y los biomateriales para la prodcucción de energía, para el transporte y la industria. Ignora los efectos bien documentados de la demanda de materias primas agrícolas y madera industrial, que conducen a la transformación de los ecosistemas naturales y la agricultura en monocultivos industriales estériles. La ciencia se ha puesto de acuerdo en que los biocombustibles aumentan en lugar de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La protección y restauración de los ecosistemas naturales es mucho más eficaz, lo cual es incompatible con la nueva y enorme demanda de cultivos y madera para la llamada bioeconomía.

- Mala para los derechos humanos: la producción a gran escala de biocombustibles ya ha provocado el acaparamiento masivo de tierras, desalojos violentos, desplazamiento de la producción de alimentos y hambre debido al aumento de los precios de los alimentos. También se han violado la soberanía alimentaria y los derechos de las trabajadoras. La enorme demanda de tierras para producir biomasa para la conversión de la economía a una bioeconomía exacerbaría dramáticamente estos efectos.

- Mala para la biodiversidad: los bosques y ecosistemas biodiversos se talarían para dar paso a la producción de biomasa, como ya ocurre con los biocombustibles de maíz, caña de azúcar, aceite de palma y soja. Para proteger la biodiversidad, necesitamos reducir en lugar de aumentar el consumo de tierra, agua, fertilizantes y plaguicidas.

- Mala para buscar soluciones reales y efectivas: según la visión de la Plataforma Biofuture, se deben conceder aún más subvenciones a soluciones falsas como los biocombustibles. Esto bloquea la inversión en soluciones reales y probadas que pueden mitigar la amenaza del cambio climático mundial.

Las organizaciones ambientales y personas abajo firmantes hacemos un llamamiento a los 20 países y organizaciones multilaterales que se han adherido a la Plataforma Biofuture para que cesen su apoyo. Otros gobiernos que aún no participan en la Plataforma Biofuture no deberían adherirse. En cambio, hacemos un llamamiento a los gobiernos para que propongan respuestas significativas y equitativas a la crisis climática que respeten los derechos humanos, se centren en tecnologías probadas respetuosas con el clima (bajas en carbono), pongan fin al uso excesivo de energía y recursos, eviten el despilfarro y protejan los bosques y otros ecosistemas.

Puede encontrar la carta completa aquí: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdtYVuRF9PL_QHGUwrGjR8gAKZeeFh0Q6bdU8IvGDLJ694ohQ/viewform

Esta petición está disponible en los siguientes idiomas:

Firma la petición

Con tu ayuda al­can­za­mos las 50.000:

45.955

Sus datos sólo se utilizan en el marco de nuestras campañas. Sus datos no se entregan a terceros. Le informaremos sobre futuras campañas.

Actividad Reciente