Hay que parar la extracción de arena en la isla de Célebes

Una mujer en el agua en una bahía rodeada de rocas y arena La isla de Célebes tiene 6.000 kilómetros de costas con playas de arena (© Christine Denck)

Cada vez hay menos arena. Para la industria de la construcción de infraestructuras en todo el mundo se extrae arena de las playas y se dragan los mares. En Indonesia, están robando arena en toda la franja costera. Por ejemplo, en la bahía de Palu en la isla Célebes. La red antiminera Jatam hace sonar la alarma.

Carta

Para: Babak Longki Djanggola, Gobernador de Célebes central; Bapak Kasman Lassa, regente de Donggala

Hay que parar el robo de arena en la isla de Célebes. Dejen de extraer arena en la bahía de Palu en el distrito Donggala.

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Etal Douw se encuentra en la costa de su ciudad natal Palu y la bahía se extiende ante su mirada. Justo delante de él hay un cráter de 20 metros de profundidad; en incontables minas y canteras deshacen y trituran las amplias orillas de la bahía, antes cubiertas de bosques.

Una barcaza tras otra transporta arena por el río Labuan que transcurre por un paisaje lunar. Toda la costa de la bahía de Palu hasta el distrito Donggala en Célebes central está desolado. Las montañas Gawalise al oeste de la bahía de Palu están llenas de huecos, los bosques de manglar han desaparecido, los ríos llenos de lodo y los campos secos.

Cincuenta camiones de 3000 toneladas transportan la arena sin descanso en dirección a Borneo. “Hemos calculado que se extraen 18 millones de toneladas de arena de nuestras costas cada año. Para las autopistas Trans-Borneo y Trans-Papua”, explica Etal. “Para hacer islas artificiales, con cemento y hormigón”

Dichas autopistas conducen a través de las selvas de Borneo y Papua r – son las vías de transporte de la madera tropical, el aceite de palma, minerales y en general todos los recursos de las áreas de selva. La extracción de arena no sólo destruye la costa de Célebes, sino que constituye la base para la extracción de recursos en otros lugares.

Según UNEP, cada año se extraen entre 47 y 59 mil millones de toneladas de arena, más de la mitad se utiliza en la industria de cemento y hormigón. En la última década, la producción de cemento se ha multiplicado por tres.

Singapur ha ampliado su territorio con rellenos de arena de Indonesia, Camboya y Myanmar. Docenas de pequeñas islas han desaparecido como consecuencia.

“Para nosotros, la consecuencia es gravísima. No contamos con los recursos del bosque, la pesca, el cultivo de vegetales. Ayuden a que la arena no se convierta en una rareza”.

Más información

Arena – la crisis global desconocida

La extracción de arena produce una “crisis ambiental global, de la que muy probablemente nadie ha escuchado hablar”. Así explicó The Guardian el problema a principios de 2017. Hay una demanda global de arena y grava mucho más elevada que nunca antes.

Cada año se extraen entre 47 y 59 mil millones de toneladas de arena, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente PNUD en 2015, y desde entonces la arena es un bien más escaso de lo que se cree. La mayor parte se dirige a la industria de la construcción, para cubrir la demanda creciente de cemento y hormigón. En la última década, la producción de cemento global se ha multiplicado por tres.

Después del agua, la arena es la segunda materia prima más demandada del mundo. Se esconde en el vidrio, la electrónica, el papel, la cosmética. Pero la mayor parte la absorbe la industria de la construcción: el hormigón armado está compuesto en dos tercios de arena. Según PNUD, la producción global de hormigón consume entre 26 y 30 mil millones de toneladas de arena. Con este hormigón se podría construir un muro de 27 metros de alto y 27 metros de ancho alrededor de la línea ecuatorial. En cada kilómetro de autopista se utilizan 30.000 toneladas de arena. También los rellenos en zonas costeras elevan la demanda de arena. Sobre todo en países en crecimiento rápido como China, Brasil, India y estados ricos como Dubai y Singapur. Por cierto, la arena del desierto no sirve para la construcción ni para los rellenos sanitarios. Los granos son lisos y redondos y no se pegan con facilidad. La arena de los mares y ríos es angulosa y áspera, y sirve mejor al propósito.

Robo de arena en Indonesia

Se extrae sobre todo en países donde las leyes y controles ambientales son débiles o prácticamente inexistentes, donde se descuida el respeto a los derechos humanos y la corrupción campea a sus anchas: Camboya, Myanmar, India, Indonesia. En este último país, grupos criminales lo tienen muy fácil: el robo de arena se encuentra hace algún tiempo en manos de una mafia organizada a nivel global.

Palu es sólo uno de los 16 lugares costeros y pequeñas islas, donde se extrae arena en grandes cantidades. Hay cientos o miles de lugares donde se está robando arena, desde Java, pasando por Kalimantan hasta la isla de Célebes. Atrás quedan los ecosistemas costeros destruidos y una población empobrecida.

A pesar de la prohibición de su exportación, la arena todavía acaba en Singapur, aunque la demanda de arena en el propio país es la fuerza motriz -para puertos, aeropuertos, carreteras e islas articiciales.

Los beneficios son inmensos. Por la experiencia previa con la extracción de arena para proyectos de relleno sanitario en la bahía de Jakarta, nuestros contrapartes de Jatam estiman las ganancias de una única carga de un barco de 3000 toneladas en casi 20.000 euros.

El robo de arena está organizado en mafias. En muy contadas ocasiones se interfiere en la acción de los delincuentes y hay detenciones. Hasta ahora siempre salen libres y con castigos insignificantes. Periodistas y activistas ambientales que denuncian los hechos han sido amenazados y la población amedrentada.

Ganar terreno avanzando sobre el mar

Dubai y Singapur son ejemplos paradigmáticos de países en los que se está ganando tierra al mar y fabricando islas artificiales, para las que se necesitan cantidades ingentes de arena. Entre tanto, Indonesia ha prohibido las exportaciones de arena, pero existen numerosos indicios de que hay barcos que cambian su bandera en el mar y que llegan a descargar a Singapur con identidad falsa.

La tendencia a expandir la superficie terrestre sobre el mar imitando el modelo de Singapur se ha disparado de repente en muchas partes de Indonesia. Varios proyectos de relleno (para ganar terreno mediante relleno del mar con piedra y arena; en indonesio: reklamasi) han encontrado fuerte resistencia. Un gran proyecto de construir un hotel de lujo y palacios en la bahía de Jakarta, para el que se roba la arena de pequeñas islas al oeste de Java, ha enfadado mucho a los habitantes de Jakarta. En Bali, en la bahía Benoa se construye otro resort de lujo. Y en el sur de la isla de Célebes está planificado el Center Point de Indonesia, una lujosa Waterfront City. La arena la pretende obtener la empresa holandesa Royal Boskalis en las islas Tanakek y Sanrobone. La respuesta de las autoridades a la resistencia de miles de familias ha sido violenta. Tres personas de las que protestaban están actualmente en la cárcel.

La mafia de la arena en la isla de Célebes

No se sabe cuánta arena de Palu acaba actualmente en Singapur. En el puerto de Singapur atracan una y otra vez buques cargados con arena con tripulación indonesia, pero que no dan información acerca de la procedencia de su carta.

En la bahía de Palu y en el distrito Donggala, junto a las empresas registradas y legales, hay también muchas ilegales. En el puerto de Pantoloan, junto a 12 empresas registradas, hay otras 38 ilegales que cargan sus barcos con la codiciada materia prima que es la arena local. Estas 50 empresas utilizan además extensas zonas de costa para la carga y almacenamiento de arena y grava.

El puerto de Pantoloan construido para carga y pasajeros no puede soportar todo el gran volumen que supone el robo de arena. Allá donde la extracción de arena y grava promete beneficios, llegan más y más empresas. Incluso han construido una isla artificial con un puerto sin permiso de ninguna clase para facilitar su negocio. Como consecuencia de la descarga de los camiones, la flora y fauna marítima sufren graves daños. Significa entre otras cosas menos peces para la pesca local de la población costera.

Un buque de transporte de tamaño normal transporta 3000 toneladas de arena, hasta 6000 buques de mayor tamaño. Cada una de las empresas puede llenar cada dos o tres días uno de los barcos de 3000 toneladas y partir con su carga. En otras palabras: de las costas y montañas dela provincia de Sulawesi central se extraen cada año 18 millones de toneladas de arena y piedra. Esta cifra impresionante muestra las dimensiones del destrozo de las costas y de la función natural de protección del medio.

La extracción de piedra y arena en las costas y las montañas cercanas tienen también efectos sobre la calidad del aire, debido a la alta concentración de polvo y partículas, lo que produce efectos negativos en la salud de la población. Y por si fuera poco, las carreteras acaban en un estado catastrófico de mantenimiento.

Más información:

Artículos

El Financiero: Arena, la próxima crisis que enfrentaría el mundo

La Vanguardia: La arena, una emergencia medioambiental de la que nadie habla

El Diario: No, la arena no es un recurso inagotable

Carta

Para: Babak Longki Djanggola, Gobernador de Célebes central; Bapak Kasman Lassa, regente de Donggala

Estimado Sr. Longki Djanggola,
Estimado Sr. Kasman Lassa:

La arena es un recurso muy necesario para la producción de cemento y hormigón. Pero la comunidad científica e instituciones como el PNUD advierten de las consecuencias de la extracción masiva de arena. La arena no sólo ha comenzado a escasear, el robo de arena está teniendo consecuencias ambientales locales y globales que no se pueden ignorar. Se extrae mucha más arena de la que los ríos y sus sedimentos pueden abastecer. Las consecuencias son costas destruidas, ríos contaminados y mares arruinados. Las costas pierden su función protectora, las poblaciones locales la base de su existencia. Además, quedan a merced de peligros para su salud.

La bahía de Palu y el distrito Donggala son uno de los parajes más hermosos y biodiversos- antes de que los destruyera la extracción masiva de arena y piedra. En sus manos está la posibilidad de evitar consecuencias mayores. Le pedimos que tome inmediatamente medidas contra las actividades ilegales de extracción y robo de arena y para cerrar las empresas que actúan ilegalmente. Para toda la actividad de extracción de arena en la bahía de Palu y en Donggala se deberían tomar en consideración criterios ecológicos y sociales.

El robo de arena está hoy en la conciencia de la opinión pública internacional. Con toda seguridad, ustedes no quieren que se asocie a su hermosa tierra con este tipo de crimen. Le pedimos que piensen en el bienestar de las generaciones futuras y en la naturaleza de la provincia de Célbes central, Palu y Donggala para sus hijos y nietos.

¡Detengan el robo de arena!

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