¿Volar con aceite de palma? ¡Qué mala idea!

Avión sobre selva destruida Obviamente, volar no es "ecológico" (© commons.wikimedia.orgCC BY-SA 3.0)

Utilizando biocombustibles, la aviación pretende continuar creciendo y volando con impacto “neutral” para el clima. La industria necesita para este propósito 285 millones de toneladas de bioqueroseno cada año. Lo que no se dice: pretenden utilizar aceite de palma para cuya producción se talan masivamente las selvas. Firma la petición.

Carta

Para: ICAO

La implementación masiva de biocombustibles en la aviación internacional – bioqueroseno de aceite de palma – destruye las selvas. Por favor, firma la petición.

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El tráfico aéreo mundial crece rápidamente –y también los problemas ambientales que causa esta actividad. Los aviones generan un 5 por cierto de las emisiones causadas por actividades humanas que calientan el clima. Hasta 2050, las emisiones de CO2 de las compañías aéreas se multiplicarán por más de cinco –hasta alcanzar 2,5 mil mill de toneladas por año, pronostica la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) de la ONU.

Su pretendida solución: el tráfico aéreo debe crecer “neutral para el clima”. Con bioqueroseno y comerciando con certificados de CO2.

En 2025, un 2% de la demanda se deberá cubrir con 5 mill de toneladas de combustibles alternativos. En 2040 serían 128 mill ton/año y en 2050 hasta 285 mill ton/año, según OACI.

OACI no aclara la procedencia de semejantes cantidades. Además de aceites vegetales, menciona algas, madera y restos como posibles materias primas para producir bioqueroseno. Pero las cantidades necesarias y las infraestructuras para producirlas no existen.

La industria de la aviación apunta al aceite de palma hidrogenado. El aceite de palma es particularmente barato y con una producción de 65 mill de toneladas es el aceite vegetal más abundante. Multinacionales como NESTE (Finlandia) y ENI (Italia) ya producen biocombustible hidrogenado en sus refinerías. Otras como TOTAL (Francia) construyen este tipo de refinerías de aceite de palma.

OACI estima que tendrán que entrar en servicio 70 nuevas biorrefinerías cada año y propone que los gobiernos tomer medidas para fomentar un uso más generalizado de “combustibles de aviación sostenibles”. Quieren subsidios e incentivos.

Para nuevas plantaciones de palma se destruyen las selvas tropicales. Así se liberan a la atmósfera grandes cantidades de carbono.

Firma la petición a la OACI y prescinde de vuelos innecesarios.

Más información

Entre las medidas adicionales que propone OACI para proteger el clima se encuentra el comercio de certificados de CO2 y aviones más eficientes. El comercio de certificados de CO2 no significa por cierto que se ahorran emisiones. La industria de la aviación compra simplemente los llamados derechos de emisión léase “derecho a contaminar”, en forma de certificados de CO2 – y ese dinero se destina a proyectos de protección del clima en todo el mundo. Que esta práctica tenga efectos positivos sobre el clima es puesto en duda por muchas personas expertas. El comercio de certificados es una práctica muy controvertida.

La posibilidad de mejorar el clima con aviones más eficientes es limitada. OACI cifra el potencial de ahorro en 1,5% anual. El desarrollo y fabricación de nuevos aviones requieren la utilización de enormes cantidades de energía y materiales. Mientras las compañías aéreas más grandes presentan sus nuevos aviones como ambientalmente amigables, los aviones que jubilan continúan volando muchos años en otras compañías menos poderosas. Al medio ambiente le da igual bajo qué insignia.

No es realista pretender convertir a la industria de la aviación con más crecimiento en ambientalmente amigable.

Demanda de combustible

La demanda de combustible del ramo de la aviación es inmensa. En su informe Perspectivas de la Aviación 2010, OACI parte del supuesto de que el consumo de 260 millones de toneladas en 2016 ha aumentará hasta alcanzar entre 461 y 541 millones de toneladas en 2036. En 2050, el uso de combustible se situará entre los 700 y los 900 millones de toneladas.

En su informe ambiental 2016 (Ojo! El informe tiene un peso de 50 megabytes de tamaño) investiga OACI diferentes escenarios a propósito de la demanda de energía. Para cubrirlas con bioqueroseno se deberían construir cada año 170 biorefinerías e invertir cada año hasta 60 mil millones de dólares, dice ICAO.

Consecuencias ambientales de la industria de la aviación

OACI y la industria de la aviación sí ponen atención a las efectos consecuencias relevantes para el clima. De todas las emisiones de CO2 causadas por la actividad humana, la asociación ATAG atribuye un 2 por ciento a los aviones. Existen estudios científicos que elevan esta cifra hasta un 5 por ciento.

Los aviones emiten junto al CO2 otras sustancias dañinas para el clima como óxido de nitrógeno, óxido de azufre y vapor de agua. Su expulsión tiene lugar a una altura de vuelo de 10 kilómetros en la atmósfera terrestre y tiene un efecto particular y un período de retención mucho más largo (varios años) que las emisiones que se producen sobre la tierra. Por ejemplo, el vapor de agua generado por los aviones a la altura habitual (una parte del mismo es visible a menudo como estelas de condensación durante un rato) contribuye añ calentamiento de la atmósfera. Las gotas de agua tienen un período de permanencia muy largo, se distribuyen al disolverse las estelas de condensación en la atmósfera. Y junto a los kilómetros de vuelo también hay que contemlar las emisiones relevantes para el clima que se producen en los aeropuertos. Todos estos efectos no se pueden evitar con el uso de biocombustibles.

Aceite de palma

Los aceites utilizados en el marco de un proyecto llamado Itaka se transformaron en aceite vegetal hidrogenado (aceite vegetal hidrotratado – HVO) en las refinerías del socio del proyecto NESTE y en ésteres y ácidos grasos (ésteres y ácidos grasos hidroprocesados – HEFA). La hidrogenación de aceites vegetales es el único proceso ya utilizado comercialmente a gran escala para producir biocombustibles y que resulta adecuado para su utilización en los aviones.

Los aceites vegetales hidrogenados son muy similares en sus características al queroseno fósil y pueden utilizarse como combustible. El biodiesel (éster metílico de ácido graso – FAME) no es adecuado para su utilización en aviones.

Para la hidrogenación se utiliza principalmente aceite de palma. Es el aceite vegetal más barato y más abundante en el mercado global. La producción mundial de aceite de palma es actualmente de unos 65 millones de toneladas y la tendencia es a producir más habiendo millones de toneladas disponibles. .

Los procesos de hidrogenación de aceites vegetales pueden llevarse a cabo en refinerías de petróleo ya existentes o también en refinerías construidas para ese propósito. Neste Oil ya opera cuatro grandes refinerías HVO: dos con una capacidad cada una de 190.000 toneladas en Finlandia y otras dos con una capacidad de 800.000 cada una en Rotterdam y Singapur. Las materias primas más utilizadas son 870.000 toneladas de aceite de palma (CPO) y 1,93 millones de toneladas de restos (grasas animales y ácidos grasos de aceite palma destilados – PFAD) escribe Neste Oil en su reporte anual 2015.

También las empresas italiana ENI y españolas Repsol y Cepsa producen HVO de aceite de palma. La empresa francesa Total construye una refinería en el puerto de Marsella. Estas biorefinerías de las multinacionales se encuentran todas en grandes puertos que facilitan su abastecimiento con el aceite de palma procedente de los trópicos.

El aceite de camelina no es una alternativa

Lo difícil que es utilizar pequeñas cantidades de bioqueroseno para vuelos de prueba lo explican investigaciones del sector en el Proyecto Itaka. Con 10 millones de euros de dinero público, la Unión Europea experimenta en la industria de la aviación con plantaciones de camelina (Camelina sativa) en España y Rumanía. Para mantener baja la competencia con las superficies de cultivo para alimentación, el proyecto apunta a la utilización de tierras marginales para las plantaciones.

La cantidad de aceite en las parcelas experimentales en las regiones Castilla La Mancha y Aragón se situó entre 182,5 hasta 292 litros por hectárea. En suelos fértiles sería posible obtener según el operador del proyecto más de 730 l/ha de aceite de camelina. Con una densidad de de aceite de camelina de 0,92 kg/l se calcula en el caso más propicio una cantidad de aceite de 0,672 t/ha. Para comparar: la cantidad de aceite que se puede extraer de las semillas de girasol es de 0,86 t/ha y de la colza 1,33 t/ha. En una superficie total de 10.500 hectáreas se produjeron unas 2.000 toneladas de aceite de camelina, según se puede calcular con los datos del proyecto.

Ya que la cantidad no era suficiente para los vuelos de prueba se compró en los EEUU aceite de camelina adicional. Además se elaboró bioqueroseno con restos de la gastronomía (aceites de cocina usados). Los operadores del proyecto escriben sobre esto que los restos no pueden contemplarse como materia prima primaria, porque las cantidades disponibles son limitadas y ya están asignadas a otros sectores para otros usos. Entre tanto, este proyecto parece haber terminado.

Más informacion

Artículos

Biofuelwatch: The high-flown fantasy of aviation biofuels

Transport & Environment: Aviation emissions and the Paris Agreement

Estudios

FERN, 27. Sept. 2016: International declaration denounces ICAO offset plan

FERN, 9. Sept. 2016: Cheating the climate: the problems with aviation industry plans to offset emissions

Oakland Institute: Eco-skies - the global rush for aviation biofuel

Amigos de la tierra/ Friends of the Earth: Flying in the face of the facts - Greenwashing the aviation industry with biofuels

Lee et.al.: Flying into the Future: Aviation Emissions Scenarios to 2050

Carta

Para: ICAO

Estimadas Sras. y Sres.:

Es bueno que el ramo de la aviación se plantee cuestiones relativas a la protección del medio ambiente. Sin embargo, los planes presentados – comerciar con certificados de CO2 e introduciendo el uso de bioqueroseno – no contribuyen a ello.

Para producir grandes cantidades de bioqueroseno se utiliza casi exclusivamente aceite de palma hidrogenado. Todos los demás procesos de fabricación y materias primas considerados por ICAO para producir biocombustibles no están disponibles en la actualidad. La industria de aceite de palma tala las selvas liberando así enormes cantidades de carbono.

Los certificados de CO2 para financiar proyectos de compensación de carbono no reducen en absoluto las emisiones de los aviones. El comercio de carbono significa trasladar la responsabilidad de las emisiones causadas a otros a cambio de un pago.

Los planes de un crecimiento neutral con respecto al clima nos parecen una confusión a la opinión pública. La única solución es: volar menos.

Atentamente,

Información breve sobre el tema Aceite de palma

El punto de partida – La selva en el tanque y en el plato

Con 66 millones de toneladas por año, el aceite de palma es el aceite vegetal que se produce en mayor cantidad. Su bajo precio en el mercado global y sus características de fácil procesamiento han hecho que en la actualidad, uno de cada dos productos industriales de los que compramos en el supermercado lo contengan entre sus ingredientes. Además de las pizzas congeladas o precocinadas, galletas, margarinas, el aceite de palma también se encuentra en las cremas corporales, jabones, maquillajes, velas y detergentes.

Lo que casi nadie sabe: en la Unión Europea fluye casi la mitad del aceite de palma importado en el llamado biocombustible. La obligación por ley desde 2009 de mezclar el biocombustible con la gasolina y el diesel es una importante causa de la deforestación de las selvas tropicales.

Desde entonces, las plantaciones de palma aceitera se han extendido en el mundo hasta 27 millones de hectáreas. En una superficie tan grande como Nueva Zelanda, las personas y animales quedan sometidas a la expansión de estos „desiertos verdes“.

Las consecuencias – La muerte hasta en la sopa de sobre

En la humedad de los cálidos trópicos en torno a la línea del ecuador se encuentran las condiciones óptimas para el crecimiento de la palma aceitera. En el sudeste de Asia, Mesoamérica y África se talan y queman día a día amplias superficies de selva para hacer espacio a las plantaciones. Así se emiten grandes cantidades de gases de efecto invernadero en la atmósfera, que son dañinos para el clima. Indonesia, el principal país productor de aceite de palma fue en 2015 en parte responsable en mayor medida que los Estados Unidos de las emisiones de gases de erecto invernadero. El CO2 y las emisiones de metano son la causa de que el biocombustible de aceite de palma sea tres veces más dañino para el clima que el combustible fósil.

Pero no sólo se resiente el clima: con los árboles desaparecen especies animales en peligro de extinción como los orangutanes, los elefantes pigmeos de Borneo y los tigres de Sumatra. A menudo, el pequeño campesinado y los pueblos indígenas que desde hace generaciones viven en los bosques y los protegen sufren desplazamientos brutales. En Indonesia existen más de 700 conflictos por la tierra en relación con la industria de la palma aceitera. También en las plantaciones clasificadas como „sostenibles“ o „bio“ hay cada vez más violaciones de derechos humanos.

Los consumidores conocemos poco de todo esto. Nuestro consumo diario de aceite de palma tiene consecuencias negativas directas para nosotros: en el aceite de palma refinado hay grandes cantidades de ésteres de ácidos grasos perjudiciales para la salud, que dañan el material genético y pueden producir cáncer.

La solución – Revolución en el tanque y en el plato

Sólo quedan 70.000 orangutanes en los bosques del sudeste de Asia. La política de biocombustibles lleva a los simios cada vez más al borde de la extinción: cada nueva plantación de aceite de palma destruye un poco de su hábitat. Para ayudar a estos parientes cercanos nuestros, debemos presionar a los políticos. Pero también se puede hacer mucho en nuestro día a día.

Estos sencillos consejos ayudan a reconocer el aceite de palma, a evitarlo y a rechazarlo:

  1. Cocinar y decidir: alimentos producidos localmente, ingredientes frescos, mezclados con un poco de fantasía hacen sombra a cada producto industrial preparado (de los que contienen aceite de palma). Para cocinar se pueden utilizar aceites tradicionales como el de oliva, girasol, maíz o lino.

  2. Leer la letra pequeña: desde diciembre de 2014, en los paquetes de los alimentos es obligatorio indicar si un producto contiene aceite de palma. En cosméticos y productos de limpieza se esconde el devorador de selvas bajo una multitud de términos químicos. Investigando en internet se pueden encontrar más o menos fácilmente alternativas libres de aceite de palma.

  3. La clientela siempre tiene la razón: ¿Qué productos libres de aceite de palma me ofrece? ¿Por qué no tiene productos a base de aceites de producción local? Preguntando al personal y escribiendo cartas a los fabricantes de los productos, las empresas se preocuparán más por la aceptación de sus productos. La presión pública y la conciencia creciente en torno al aceite de palma ya han impulsado a algunos fabricantes a evitar el aceite de palma, al menos en algunos países europeos como Alemania o Italia, donde recientemente se ha tematizado mucho esta cuestión.

  4. Transporte público en lugar de coche: siempre que sea posible, caminar, ir en bici o en transporte público.

  5. Informarse y difundir lo aprendido: economía, negocios y política nos quieren hacer creer que los biocombustibles son amigables con el medio ambiente y las plantaciones de palma pueden ser sostenibles. Salvalaselva.org informa sobre las consecuencias de la expansión de las plantaciones de palma y las campañas pueden difundirse fácilmente en todas las redes sociales.

Además:

  1. Peticiones y presión política: las peticiones online ayudan a presionar a los políticos responsables de las políticas de biocombustibles e importaciones.

  2. Hacer ruido: manifestaciones y acciones directas creativas en la calle llaman la atención de la gente y de los medios. Así también crece la presión sobre los políticos.

Más información:

Lee las preguntas y respuestas sobre aceite de palma

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