Más sobre el proyecto de Compra de Selvas en Perú

Grupo de comuneros y comuneras de la Amazonía peruana Alegría por la primera compra de selvas en la Amazonía peruana (© Francisco Guerra Tanata)

12 ago. 2016

Comprando selvas en la Amazonía peruana, sus habitantes quieren evitar que las empresas de cacao y palma aceitera la talen para establecer plantaciones industriales. Ayuda con una donación.

¿Cuál es el objetivo?

El objetivo del proyecto de compra de selvas en Perú es en primer lugar sentar un precedente y apoyar a la población en su lucha para preservar las selvas tropicales. Los inversores extranjeros compran grandes áreas de selva en esta región para talarlas y transformarlas en plantaciones industriales de cacao y palma aceitera. Queremos contribuir a encontrar una alternativapara propietarios que de otro modo se ven obligados a vender sus propiedades a los dueños de las agroindustrias.

¿Cuantas selvas se van a comprar? ¿Se trata de comprar tanta selva como sea posible?

Se apunta a proteger un área lo más grandes posible y se conviertirla en un área de protección privada comunitaria. El tamaño del área está limitada a la oferta local.

¿Cuanta selva se ha comprado ya?

Hasta diciembre de 2018 se compraron 37 parcelas con una superficie total de 462,4 hectáreas. Para 2019 se sumarían 12 parcelas adicionales de selva con una superficie de entre 160 a 180 hectáreas.

¿Dónde se compran las selvas?

Las parcelas de selvas se encuentran en el noreste de Perú, en el lugar llamado Moteloy, a unos 6 kms. al este de la comunidad de Tamshiyacu en el Amazonas. La ciudad más cercana es Iquitos, a unos 50 kms. río abajo. Lima se encuentra a unas dos horas de vuelo.

¿Quién vende la selva?

Las tierras pertenecen a propietarios privados, propietarios locales que tienen las parcelas en propiedad y las venden. Una compra sólo tiene sentido si el propietario tiene un título formal de propiedad en regla que lo acredita como tal.

¿A quén pertenece la selva una vez que se compra? ¿Quién es el comprador?

Para las adquisiciones, los habitantes de la comunidad se han aliado con pequeños campesinos y defensores del ambiente. La administración de las compras y su transformación en áreas protegidas la han asumido nuestros contrapartes de la asociación alenama-peruana “El Puente -Die Brücke” que se encuentran en la zona. La tierra no pertenece a Salva la Selva ni a ninguna persona privada. Una nueva venta de estas selvas no es posible.

¿Cuánto cuestan las selvas?

El precio por hectárea es en estos momentos de unos 365 Euros (dato de noviembre 2018). La cifra incluye los costes de medición y formalidades ante notario e impuestos y trámites, para poder convertir la selva en área protegida.

¿Qué pasa con la selva después de su compra?

Una compradas las selvas, se declaran “reserva natural protegida”. El estado peruano la reconoce como zona con valor de protección. Hay que hacer una gestión de las propiedades de tal manera que una vez se completó el proceso de demarcación, se comenzó con un inventario de los árboles y otras tareas. En algunos lugares es necesario llevar a cabo tareas de reforestación que también están planificadas. A largo plazo, los terrenos deben estar vigilados y protegidos de robos e incursiones no permitidas.

¿Crecen selvas primarias en la tierra que se compra?

Los moradores de la selva tropical viven de la riqueza natural y de pequeñas parcelas agrícolas con yuca, piña y árboles frutales cerca del pueblo. Esto significa que gran parte de las superficies que se compran están cubiertas de selva primaria intacta. La producción es para el autoconsumo y los pocos excedentes se venden en el mercado local. Para tener un pequeño ingreso, las familias campesinas reciben formación agroecológica, no se establecen nuevos campos de cultivo y una parte de la producción se comercializa en común. También construirán pronto estanques de peces, para disponer de una fuente de proteínas de forma regular. Se hará en lugares en los que no hay bosque desde hace mucho tiempo.

¿Cuándo termina el proyecto?

El fin del proyecto no está a la vista, ya que la conversión de las parcelas en zonas de protección llevará tiempo. Tampoco sabemos exactamente cuántas propiedades se ofrecerán a la venta y se podrán llegar a proteger. Se espera que el proyecto de agricultura biodinámica dure muchos años y luego sea replicado por otras organizaciones.