Más de 150.000 firmas contra el Canal de Nicaragua

Entrega de firmas en Madrid, petición Nicaragua: No al Gran Canal Integrantes de la Red de personas y colectivos en España en contra del Canal de Nicaragua entregan 152.981 firmas

30 nov. 2015

A las movilizaciones y marchas habidas en Nicaragua en contra del megaproyecto del canal, se suma la entrega de más de 150.000 firmas de todo el mundo en la embajada de ese país en Madrid.

El sábado 28 de noviembre, representantes de la Red de personas y colectivos en España contra el Canal de Nicaragua se acercaron a la embajada de este país en Madrid con el mensaje “No al gran canal de Nicaragua”. Bajo el brazo llevaban las firmas recogidas desde junio de 2015 a través de la web de Salva la Selva.

Estuvo presente en la entrega de las 151.981 firmas, Mónica López Baltodano, destacada activista y abogada ambientalista nicaragüense quien sostiene la inconstitucionalidad del Canal y autora de las 25 verdades sobre la concesión del Canal. Más que una auténtica oportunidad de desarrollo para el pueblo nicaragüense, el proyecto del mega-canal está destinado a absorber parte del flujo marítimo que actualmente pasa por Panamá, y se perfila como un nicho de negocios inmenso para grandes compañías constructoras y de transporte, entre otras, con los consecuentes impactos socioambientales. Hay que señalar el interés geoestratégico que este canal tiene para China.

Se trata de una de las mayores infraestructuras de la historia, con un coste estimado de 50.000 millones de dólares. La novedad más reciente es que la empresa china Hong Kong Nicaragua Canal Development (HKND) ha obtenido del Gobierno de Daniel Ortega el permiso ambiental y todo apunta a que la obra del canal de Nicaragua comenzará en 2016. Este permiso obvia el impacto ambiental sobre el país centroamericano, especialmente en una de sus mayores reservas de agua, el lago Nicaragua. Según un informe del Centro Humboldt, el impacto ambiental del Canal será devastador al dividir en dos el Corredor Biológico Mesoamericano, afectando a unos 4.000 km2 de bosques, costas y humedales en las que habitan 22 especies vulnerables y en peligro de extinción, como tapires, jaguares, tortugas marinas y colares, y gran variedad de ecosistemas cada vez más escasos en Centroamérica. Las protestas van en aumento, pues las comunidades comienzan además a evaluar el impacto social que sobre ellas tendrá la división del país en dos y las expropiaciones y desplazamiento que les espera, y ya ha habido 53 marchas populares en contra del canal. Hay que mencionar que la concesión del Canal es para más de 100 años. La empresa podrá expropiar los terrenos que considere necesarios.

La movilización social en contra del Canal ha venido de la comunidad científica, poblaciones y comunidades afectadas y organizaciones sociales, especialmente ecologistas, agrupadas en el Grupo de Cocibolca. Estas movilizaciones están siendo duramente reprimidas por el Gobierno nicaragüense.

La petición Nicaragua: No al Gran Canal permanece activa.