Proliferación de las Represas Hidro­eléctricas en la zona Andino-Amazónica

Protesta en contra de la represa el Quimbo Detener las represas, dejar fluir los ríos para la vida

22 jun. 2012

La Amazonía andina, probablemente la zona más diversa en la Tierra, ha surgido rápidamente como la nueva frontera de construcción de represas hidroeléctricas.

Los gobiernos de la región están centrando sus planes energéticos a largo plazo en la energía hidroeléctrica.

El nuevo estudio publicado en la revista científica con acceso abierto PloS ONE es el primero en analizar el panorámico de todas las represas planificadas sobre las seis cuencas mayores que conectan los Andes a la Amazonía y que abarcan cinco países (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, y Perú).

El estudio documenta los planes para mas de 150 represas nuevas, un aumento potencial de 300% en la cantidad de represas ya existentes en la región. Más de la mitad serían represas grandes con capacidad encima de 100 megavatios y 40% ya están en la etapa de planificación. Entre los cuatro países andinos, el Perú tiene la mayor parte de las hidroeléctricas planeadas con 79, dos tercios de los cuales son proyectos grandes de más de 100 MW.

Notablemente, 60% de las represas resultarían en la primera interrupción mayor en la conectividad fluvial entre las aguas andinas protegidas y la Amazonia baja, lo cual amenazaría el flujo libre de los ríos andinos-amazónicos.

“Estos resultados nos preocupan dado el vínculo crítico entre las montañas Andes y el planicie aluvial amazónico,” dijo investigador Dr. Matt Finer. “Parece que no existe planificación estratégica respecto a las posibles consecuencias de interrumpir esa conexión ecológica que ha existido hace millones de anos.”

Los Andes abastecen la mayoría de los sedimentos, nutrientes, y materia orgánica a la cuenca Amazónica, uno de los ecosistemas mas productivos del mundo. Adicionalmente, muchas especias amazónicas de importancia desovan solamente en los ríos andinos incluso varias especies migrantes cuyos ciclos reproductivos dependen en su migración desde las tierras bajas hasta la cordillera.

El estudio es el primero en considerar las nuevas carreteras y la nueva infraestructura de líneas de transmisión necesarias para las represas, lo cual posibilita una evaluación mas amplia de los impactos ecológicos de las represas propuestas y sus efectos secundarios mas allá de las represas mismas. Los investigadores encuentran que más de 80% de las represas propuestas contribuirían a la eliminación de los bosques debido a nuevas carreteras, nuevas líneas de transmisión, o inundación.

Al combinar la conectividad fluvial y el análisis infraestructural, los investigadores produjeron un puntaje del impacto ecológico para cada represa propuesta. Casi la mitad fueron clasificadas como impacto alto, y solo 19% como impacto bajo.
Los resultados del estudio rinden tres implicaciones importantes para la política.