Brasil: veto contra los destructores de la selva

Vista aérea de la selva y río Semejantes paisajes son los que están en juego en Brasil

29 may. 2012

Es verdad que la presidenta brasilera Dilma Rousseff ha evitado con su veto parcial del borrador de ley forestal, una amnistía para las talas ilegales de la selva en el pasado. Pero a pesar de ello, en el futuro será más fácil en Brasil talar selvas para la ganadería, la expan­sión de los monocultivos de soja, caña de azúcar o palma de aceite.

El borrador de la ley brasilera de bosques -llamada Código Florestal- debe ser modificado por decreto por la presidenta. En total 12 artículos de la ley fueron rechazados por Dilma Rousseff e hizo cambios en otros 34. Con su veto parcial, la presidenta intentó mantener la frente alta ante la sociedad brasilera. La mayoría de los ciudadanos de su país están a favor de una mayor protección para las selvas. Y a mediados de junio, Brasil será sede de la Conferencia de Sostenibilidad de la ONU Río+20, donde se espera la visita de mandatarios de todo el mundo.

En los últimos meses ha habido una ola de protestas. Los defensores de la naturaleza entregaron el pasado jueves dos millones de firmas de todo el mundo en contra del borrador de la ley que en principio favorecía a los que deforestan. Si hubiera entrado en vigor, hasta 76 millones de hectáreas de bosque estarían en peligro. También los diputados brasileros estaban en profundo desacuerdo sobre la iniciativa. Ya varias veces se había decidido en el Parlamento y los debates fueron una y otra vez postergados.

Der Entwurf des brasilianischen Waldgesetzes – der sogenannte Código Florestal - soll per Dekret der Präsidentin geändert werden. Insgesamt 12 Artikel des Gesetzes hat Rousseff abgelehnt und weitere 34 Änderungen vorgenommen. Mit ihrem teilweisen Veto versucht die Präsidentin ihr Gesicht gegenüber der brasilianischen Gesellschaft zu wahren. Die Mehrheit der Bürger im Land ist für einen stärkeren Schutz der Regenwälder. Und Mitte Juni ist Brasilien Gastgeber des UN-Umweltgipfels Rio+20, zu dem Regierungschefs aus aller Welt erwartet werden.

A pesar de las limitaciones que ahora establece la presidenta, la protección de las selvas ha sido rebajada, y el lobby del agronegocio en Brasil ha logrado con la actual decisión un nuevo paso en su beneficio. Es verdad que Rousseff ha evitado la amnistía para las talas ilegales realizadas en años pasados, pero en el futuro será más fácil talar selvas para la ganadería, la expansión de los monocultivos de soja, caña de azúcar o palma de aceite.

Sigue pues el 'toma y daca' sobre la protección de la selva en Brasil. El veto parcial puede ser aprobado con la mayoría en ambas cámaras parlamentarias.

Salva la Selva sigue exigiendo a la presidenta y diputados que veten la ley totalmente. La asociación ya protestó varias veces en contra de la modificación de la ley, entregando al principio de diciembre 2011 más de 21.000 firmas en la embajada brasilera en Berlín.

A principios de marzo organizamos una protesta en contra de la nueva ley de bosques.