Por su fuerte componente extractivo, +180 organizaciones rechazan el "Green Deal" de la UE

Extracción de níquel en Indonesia La transición energética eleva la demanda de materias primas que se encuentran en los países tropicales del Sur global, a menudo en selvas de gran valor ecológico. (© KAISARMUDA/shutterstock.com)

1 jun 2021

Una coalición mundial de más de 180 plataformas comunitarias, organizaciones de derechos humanos y medioambientales y académicos de 36 países piden a la Unión Europea que abandone sus planes de la expansión masiva de la minería en el marco de los planes de la UE de un "Pacto Verde" (Green Deal) y "Recuperación Verde".

En una declaración publicada en medio de la Semana Verde (Green Week) de la UE, la coalición explica por qué, si no se cambian, las políticas y planes de la UE aumentarán drásticamente la minería destructiva en Europa y en el Sur Global, lo que es una mala noticia para el clima, los ecosistemas y los derechos humanos en todo el mundo.

"La UE se está embarcando en un saqueo desesperado de materias primas. En lugar de ofrecer una economía más verde, los planes de la Comisión Europea conducirán a más extracciones más allá de los límites ecológicos, más explotación de las comunidades y sus tierras, y nuevos acuerdos comerciales tóxicos. Europa está consumiendo como si tuviéramos tres planetas a nuestra disposición", afirma Meadhbh Bolger, responsable de la campaña de Justicia de Recursos de Amigos de la Tierra Europa.

Coordinados por el Grupo de Trabajo europeo de la Red "Sí a la Vida, No a la Minería" Yes to Life No to Mining, las organizaciones firmantes de la declaración están unidas en el apoyo a una transición urgente y rápida a las energías renovables.

Sin embargo, sostienen que depender de la expansión de la minería para satisfacer las necesidades materiales de esta transición reproducirá las injusticias, la destrucción y los peligrosos supuestos que en primer lugar han causado el colapso climático:

"Los planes de crecimiento de la UE y el Green Deal deben considerar un profundo respeto de los derechos de las comunidades afectadas en el Sur Global, que se oponen a la destrucción de sus tierras, defendiendo el agua e incluso sus vidas. Una potente voz colectiva se está tejiendo desde las comunidades afectadas alrededor del planeta, que denuncian cientos de nuevos proyectos mineros para el consumo europeo. Su urgente mensaje se debe escuchar en el Norte: sí a la vida, no a la minería", dice Guadalupe Rodríguez, referente para minería en Salva la Selva y también persona de contacto para América Latina de la red global de solidaridad Sí a la Vida, No a la Minería/Yes to Life No to Mining YLNM.

"Las investigaciones demuestran que una transición verde fuertemente dependiente de la minería supone nuevas e importantes amenazas para la biodiversidad que es fundamental para regular nuestro clima compartido. Está absolutamente claro que no podemos salir de la crisis climática con la minería. Además, la "minería verde" no existe. Necesitamos un Pacto Verde de la UE que aborde las causas fundamentales del cambio climático, incluido el papel que la minería y el extractivismo desempeñan en la pérdida de biodiversidad", añade Yvonne Orengo, de Andrew Lees Trust, que apoya a las comunidades afectadas por la minería en Madagascar.

La declaración establece una serie de medidas que la UE puede tomar para cambiar el rumbo hacia la justicia climática y medioambiental, incluyendo el reconocimiento en las leyes de un derecho de las comunidades a decir NO a los proyectos extractivos no deseados y el respeto al derecho de los pueblos indígenas al consentimiento libre, previo e informado (CPLI).

"Las comunidades que luchan en primera línea contra la extracción están obligando a que los minerales se queden en el suelo. Esto es fundamental para ayudarnos a tomar en serio la circularidad y replantear la ideología del crecimiento. Las comunidades tienen derecho a decir no y lo harán valer a pesar del lavado verde, la corrupción y la represión", dice Joám Evans, de la comunidad de Froxán, en Galicia.

Otras recomendaciones apuntan al consumo excesivo de minerales y energía de la UE, y piden que se establezcan objetivos vinculantes para reducir el consumo de materiales de la UE en términos absolutos y que las estrategias de decrecimiento justo, y no el "crecimiento verde" o la "disociación", se sitúen en el centro de la acción climática y medioambiental de la UE.

"En pocas palabras, tenemos que reducir drásticamente la cantidad de recursos utilizados y consumidos en la UE y pasar a soluciones verdaderamente circulares. La legislación como el reglamento de la UE sobre baterías es un paso en la dirección correcta, pero debe ir más allá. La descarbonización del transporte, la descarbonización de todo tipo, de hecho, sólo puede lograrse con una fuerte reducción de la demanda. Tenemos que reajustar nuestras prioridades para cumplir los objetivos climáticos", afirma Diego Marín, de European Environmental Buro EEB (Oficina Europea de Medio Ambiente).

Declaración colectiva disponible en 7 idiomas: inglés, español, francés, alemán, italiano, sueco y griego.