Certificados insostenibles?

12 nov. 2008

Observaciones a los tres primeros certificados de la Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible RSPO. Resumen y Conclusiones del informe elaborado por Almuth Ernsting de Biofuelwatch, el 2-11-2008 que compara los reportes de las certificadoras con los Principios y Criteros de RSPO, las interpretaciones nacionales e informaciones de las páginas webs de las compañías certificadas por RSPO.

Los primeros tres certificados concedidos por RSPO disipan la esperanza de que RSPO garantizará estándares sociales y ambientales básicos para el aceite de palma que certifica como “sostenible”:

*Uno de los certificados se refiere a plantaciones que, de acuerdo a quienes elaboraron el informe, fueron establecidas sin el consentimiento previo, libre e informado de las comunidades locales, e incluso aunque a las comunidades no les fue ofrecido ningún tipo de reparación.

*Dos de los tres certificados se refieren a fincas donde el paraquat se utiliza habitualmente, mostrando una de las compañías ninguna intención de eliminar su uso. Uno de los informes acepta dos informaciones de la compañía, aunque una simple búsqueda en su web y en la de la UNFCC (Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) habría mostrado su incorrección. Como resultado de una de esas afirmaciones aparentemente falsas, quienes realizaron el informe dejaron de investigar si se podría estar destruyendo bosque primario u otros ecosistemas de alto valor de conservación o si estarían a punto de ser destruidos para la expansión de la palma desde Noviembre de 2005 (lo que sería una infracción de los principios y criterios de RSPO).

*En varias ocasiones, la intención de una compañía de mejorar sus prácticas en el futuro, ha sido aceptada como evidencia de cumplimiento de los criterios. En algunos casos, esto parece ser posible bajo las directivas de RSPO; en otros casos, esas decisiones parecen ser cuestionables bajo dichas directivas. En un caso, los hijos de trabajadores migrantes continúan siendo privados de la escolarización en el momento de la entrega del certificado, prometiendo la compañía cumplir con su deber a través de la caridad. A la misma compañía se le requiere cumplir con sus deberes de reducir la erosión del suelo y establecer zonas de amortiguamiento que permitan la reparación, así como proteger la biodiversidad mediante el establecimiento de tierras de descanso, en principio con promesas de no replantar ciertas areas en el futuro, aunque esto significa poca o ninguna acción para tomar en cuenta serios problemas ambientales seguramente para otros 8-11 años. Graves preocupaciones acerca de las condiciones laborales (viviendas sobrehabitadas e inadecuadas sin acceso a un jardín, libertad restringida de movimientos para los trabajadores migrantes, salarios inadecuados jornadas laborales excesivas, falta de informaciones acerca de otros aspectos de las condiciones laborales) son o bien toleradas o se permite continuar con las mismas durante otro año desde la fecha de la elaboración del informe.

*Las tres compañías han prometido trabajar para extender su certificación hacia el total de sus fincas en el futuro. Quienes elaboraron el informe no han realizado comentarios sobre las otras plantaciones de estas compañías o acerca de sus actuales programas de expansión fuera de las fincas certificadas, incluso aunque existen claras evidencias presentadas por ONGs (Greenpeace) acerca de que, al menos una de las compañías, estuvo recientemente involucrada en la destrucción de bosques primarios en Kalimantán. Además, la evidencia proporcionada por otra de las compañías a la consultora que realiza el informe, sugiere que están estableciendo nuevas plantaciones en Kalimantán Central sin los permisos adecuados y por ello, ilegalmente.

Aunque no se refiere directamente a uno de los tres informes, es llamativo que la formulación del principio 7.3, que se supone que prevendrá la deforestación y la destrucción de otros hábitats de alto valor de conservación, se presenta como inadecuado para prevenir la deforestación para el establecimiento de plantaciones de palma en muchas situaciones. Una plantación certificada podría, en teoría, estar establecida a expensas de bosque primario destruido después de Noviembre 2005, en caso de que este hubiera sido primero degradado o destruido para otro propósito, por ejemplo, por la tala comercial -incluso aunque la compañía palmicultora y maderera en cuestión fueran difierentes subsidiarias de la misma empresa.Este sería un escenaría muy común en muchos países con grandes plantaciones de palma.

Así, los primeros tres certificados no garantizan que estén siendo respetados ni una definición muy ajustada e sostenibilidad social y ambiental, ni los Principios y Criterios de RSPO.

Parece haber una muy clara conexión entre la certificación RSPO y la expansión del mercado: las tres compañías referidas tienen grandes programas de expansión de la palma, y todas ellas tienen intereses particulares en el mercado europeo, con información clara d que dos de las compañías estarán exportando el aceite de palma certificado a Europa. Las tres compañías, o sus respectivas compañías asociadas, son mimbros activos del Malaysian Palm Oil Council MPOC (Consejo Malasio de Palma Aceitera) que ha estado utilizando la RSPO como un medio de ejercer un fuerte lobby sobre la Unión Europea para conseguir un target u objetivo del 10% de biocombustibles. El MPOC también ha utilizado la certificación como unmedio de promover el aceite de palma, también para biocombustibles, en los Estados Unidos. Dos de las compañías matrices están interesadas en invertir en la producción de biocombustibles.

La evidencia que surge después de analizar los primeros tres certificados RSPO parece apoyar el análisis hecho en una reciente “Declaración internacional en contra del 'lavado verde' de la palma de aceite por la RSPO” . Allí se dice que la RSPO es “un instrumento de expansión del negocio de la palma y no una estrategia auténtica para contener sus impactos ambientales y sociales .”