Dos años después, el crimen de Brumadinho permanece en la impunidad

Lodos en el paisaje, tras la rotura de la balsa de relaves de la mina Córrego do Feijão, en Brumadinho, Minas Gerais (MG), en Brasil Sin palabras sobre los impactos, que saltan a la vista (© RdR/CC BY-SA 2.0)

25 ene 2021

Hoy 25 de enero, se cumplen 2 años del crimen de Vale en Brumadinho, donde 272 seres humanos perdieron la vida y se produjeron graves impactos socioambientales a lo largo del río Paraopeba.

A la hora del almuerzo, el día del accidente, varios millones de metros cúbicos de lodos residuales del procesamiento del mineral de hierro atravesaron el dique de la primera balsa de retención de los residuos del complejo minero, inundando la segunda. La tromba de lodos resultantes se llevó por delante la cantina de la empresa, en la que se en ese momento se encontraban muchas trabajadoras y trabajadores. Hubo aldeas destruidas y territorios indígenas y quilombolas gravemente afectados por la ola de lodos y todas sus consecuencias que siguieron. En los dramáticos días que siguieron, se pudo confirmar la muerte de 272 personas.

La minera Vale y empresas colaboradoras como la Tüv Sud incumplieron su deber de proporcionar seguridad a trabajadores y a moradores del área de la mina Córrego do Feijão y río abajo, las cuales alertaban del riesgo hace más de diez años.

Según se supo tras la rotura de la represa, la VALE conocía los riesgos que suponía el estado de la represa de relaves, e incluso existía un gráfico -tanto para Brumadinho como para otras nueve represas de “alto riesgo”- con previsiones de número de posibles muertes y posibles gastos en caso de rotura. Junto a Tüv Sud elaboró una una declaración de estabilidad falsa y el Estado tramitó licencias ambientales para permitir la continuidad del complejo Feijão/Jangada, obtenidas poco antes de 1 mes de la rotura. Sus acciones así como sus omisiones, provocaron no sólo la muerte a casi 300 personas, sino también un sufrimiento irreparable.

A 2 años, el crimen continúa, porque la Vale sigue violando derechos e incumpliendo sus deberes, perpetuando el sufrimiento de sus víctimas. Outras comunidades se encuentran en situaciones comparables, como es el caso de Barão de Cocais, Ouro Preto, Mariana, Catas Altas, Itabirito, Nova Lima e Itabira. Y por supuesto también la Bacia do Rio Doce, hace 5 años se produjo el rompimento de la represa de relaves de Fundão, da Samarco, de la Vale y otra minera, la BHP Billiton.

Cabe destacar, que la minería, continua y ha acelerado sus prácticas incluso durante la pandemia, y pone en riesgo a multidud de comunidades y ecosistemas en todo el mundo amenazando vidas, fauna, flora, paisajes, calidad del aire y del suelo, manantiales, acuíferos y ríos, violando derechos no sólo de la población en general, sino incluso de sus propios trabajadores trabajadores.

Janeiro Marrom (Enero Marrón) es una campaña en la que participa Salva la Selva junto a más de 75 organizaciones de Brasil y del mundo, cuyo objetivo es que haya justicia y que el crimen cometido por la empresa minera Vale, en Brumadinho, Minas Gerais (MG) no caiga en el olvido.

El día de hoy, volvemos a mostrar nuestro apoyo y solidaridad con las víctimas y

¡EXIGIMOS JUSTICIA YA! BASTA DE IMPUNIDAD

Además de exigir que se atiendan adecuadamente todas y cada una de las consecuencias de este crimen, queremos que se escuchen las advertencias y exigencias de comunidades afectadas por minería de todo el mundo.

Que se paren los proyectos mineros en similares circunstancias y que nunca se lleven a cabo proyectos mineros que supongan riesgos de este tipo.

  1. hace 5 añosEl 5 de noviembre de 2015, se rompió otra balsa de relaves de la misma empresa Vale, cerca de la ciudad de Mariana. Como consecuencia, murieron 19 personas y el lodo derramado recorrió 600 kms hasta el mar causando un enorme daño ambiental.

    Además, varias aldeas quedaron destruidas y miles de pescadores de la cuenca del Río Doce desempleados. Durante meses, 3,5 millones de personas quedaron sin suministro regular de agua.