Palawan, Filipinas: ¡Ganamos contra las plantaciones!

Dos mujeres con sus bebés frente a las casas de su comunidad Las indígenas Pala'wan necesitan el territorio (© Dario Novellino)

22 nov. 2018

Nuestra organización contraparte en la isla filipina de Palawan acaba de conseguir dos grandes éxitos: por un lado, lograron convencer al gobierno para que detenga la expansión de las plantaciones de palma aceitera en el distrito de Rizal. Y por otro, cerraron dos importantes empresas que plantan cocoteros, por violar los derechos indígenas.

La isla de Palawan es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde hace casi 30 años - sus tesoros naturales son incomparables. No obstante, el gobierno promueve un crecimiento económico que no respeta la naturaleza. Significa que para crecer, destruyen los bosques tropicales -y con ellos los medios de sustento de las comunidades indígenas y los pequeños agricultores- obligándoles a dejar paso a las empresas mineras y las plantaciones.

El sur de Palawan en particular es un hervidero para la industria de las plantaciones, con inmensos monocultivos de palma aceitera y cocoteros que se extienden cada vez más por el territorio. En el distrito de Rizal, donde se encuentran las mayores áreas de selva tropical del sur, nuestros compañeros de la Coalición contra el Acaparamiento de Tierras (CALG, por sus siglas en inglés) lograron una victoria, al negociar con el gobierno del distrito una moratoria que impide nuevas plantaciones de palma aceitera.

La exposición de motivos de la moratoria lo explica en detalle: "Mientras que la industria se beneficia de la economía de las plantaciones, la propagación de la palma aceitera tiene graves consecuencias para el medio ambiente: pérdida de biodiversidad, erosión, contaminación del agua, riesgos para la salud humana y la propagación de plagas".

"Estamos encantados con este resultado, a pesar de que la moratoria expirará en cinco años", declaró un portavoz de CALG.

CALG ya negoció con los diferentes distritos del sur de Palawan para poner fin a la expansión de las plantaciones de palma aceitera. El distrito vecino de Rizal, Quezón, estableció tal moratoria en 2015.

Además, CALG ha logrado el cierre de dos plantaciones de cocotero: la Comisión Nacional de Pueblos Indígenas (NCIP) prohibió a Green Power Palawan Agriculture Corporation y Lionheart Agrotech cualquier actividad en Rizal hasta nuevo aviso.

En 2016, comenzaron a talar bosques en las tierras ancestrales de los indígenas Pala'wan sin su consentimiento libre, previo e informado, lo cual exige la ley. Las empresas tenían planificado un total de 10.000 hectáreas de plantaciones de cocoteros.

El NCIP ha ordenado a las empresas que cumplan todos los requisitos previos habituales antes de proceder. Además de proporcionar información y obtener el consentimiento de la población local, necesitan una evaluación de los impactos ambientales, la elaboración de un plan de trabajo integral y la definición clara de las necesidades de espacio para las plantaciones.

"Dado que las comunidades locales se oponen a estas plantaciones, tenemos buenas razones para creer que las empresas nunca podrán producir los documentos requeridos y que no recibirán la aprobación de los pueblos indígenas", declararon desde CALG.

Desde el principio, el objetivo principal de CALG fue detener estas plantaciones. "Después de tres años de trabajo educativo en las comunidades, escribiendo peticiones, recogiendo y documentando pruebas, finalmente estamos cosechando la recompensa a nuestra resistencia de tan largo plazo".

Salva la Selva apoya los esfuerzos de CALG desde hace años. Por favor, ayuda a proteger Palawan con una donación que contribuye a su trabajo vital.