Mundurukú en Brasil ganan lucha en defensa de su territorio

Mundurukú en manifestación contra la hidroeléctrica en río Tapajós Los Mundurukú defendiendo su territorio por todos los medios (© Mayra Galha)

5 ago. 2016

La hidroeléctrica en São Luiz del Tapajós no se puede construir. La autoridad ambiental brasilera IBAMA ha negado definitivamente la licencia al proyecto en la Amazonía.

Los indígenas Mundurukú ganan así la lucha por la defensa de su territorio Sawre Muybu recientemente reconocido por la FUNAI y pendiente de demarcación, y la selva. Durante años, el gobierno ignoró los derechos de los indígenas. Las numerosas advertencias de ecologistas y defensores de la naturaleza sobre la destrucción de enormes extensiones de selvas biodiversas a consecuencia de la construcción parecía llevárselas el viento durante algunos años. La movilización masiva de los Mundurukú en rechazo del proyecto y en defensa de sus derechos subyace a la actual cancelación del proyecto y así fue reconocido por el actual ministro de Medio Ambiente Jose Sarney Filho.

Ahora, IBAMA rechazó definitivamente el estudio de impacto ambiental de la empresa eléctrica Eletrobrás por ignorar una serie de impactos sociales y ambientales que incluye el desplazamiento de pueblos indígenas, impactos en la biodiversidad, ecosistemás acuáticos, peces migratorios y pesquerías, emisiones de gases de efecto invernadero e implicaciones para comunidades que moran río abajoy poblaciones urbanas. Tampoco tomaron en cuenta los efectos acumulativos con otros proyectos equivalentes en el mismo río. La hidroeléctrica no puede construirse, escribe la Folha de São Paulo.

En Brasil y en todo el mundo hubo protestas en contra de la hidroeléctrica. Salva la Selva recogió por su parte más de 178.000 firmas pidiendo a las empresas Siemens y Voith que no participaran del proyecto hidroeléctrico que amenazaba parte de la Amazonía.

Existe el riesgo de que Eletrobrás intente modificar los planes y continuar adelante con el proyecto. Además, el gobierno brasilero planifica otras 42 represas en el Tapajós y sus afluentes -que también destruyen áreas de selvas y no respetan derechos indígenas. “Ahora nos comprometemos a continuar denunciando las demás hidroeléctricas en nuestro río, declaró el dirigente indígena Arnaldo Kabá Mundurukú.