Actividades mineras suspendidas en zona sagrada de Wirikuta, México

Peregrinación por el territorio sagrado

15 mar. 2012

El pueblo wixárica acaba de obtener la suspensión provisional de las actividades mineras en su territorio sagrado.

Wirikuta representa para la cosmogonía wixárika el lugar en donde se fundan las esencias de vida y el nacimiento del Sol, elemento indispensable de la identidad cultural y para su subsistencia como pueblo originario.

Desde hace al menos año y medio, comunidades wixáricas o huicholas exigen que se garanticen sus derechos fundamentales y demandan la cancelación del proyecto minero de la empresa canadiense First Majestic, en una amplia superficie de su territorio sagrado en Wirikuta. Como respuesta a sus denuncias, el pueblo wixárica acaba de obtener la suspensión provisional de las actividades mineras. Se trata de una resolución del Poder Judicial -de la que aún se desconocen los detalles. Este triunfo servirá para revisar a fondo todo el proyecto minero. El juzgado reconoció que se trata de un problema complejo. Entre otras irregularidades, la población no tuvo derecho a una consulta libre, previa e informada, tal como establece el artículo 169 de la Organización Internacional del Trabajo OIT, del cual México es signatario.

El territorio sagrado abarca cerca de 140 mil hectáreas de los municipios de Catorce, Charcas, Matehuala, Villa de Ramos, Villa de Guadalupe y Villa de la Paz, en San Luis Potosí; y fue declarado Área Natural Protegida Sitio Sagrado Natural por el Gobierno de San Luis Potosí en 1994. Según el Frente en Defensa de Wirikuta, en esta zona el gobierno federal otorgó al menos 38 concesiones para explotar los recursos mineros, lo cual pone en riesgo la biodiversidad, la continuidad del ecosistema del Desierto Chihuahuense, la calidad del agua, la salud de la población y al pueblo Wixárika.

Las concesiones que posee First Majestic siguen vigentes. En ellas está incluida la antigua mina de Real de Catorce, que dejó de operar hace 22 años.

Salva la Selva apoyó desde el principio las protestas con una ciberacción que se difundió en español e inglés y en la que participaron casi 6000 personas.