¡Adiós a la hidroeléctrica HidroAysén en Chile!

19 jun 2014

Después de seis años de batallas legales, el Ministro de Ambiente chileno, Pablo Badenier, afirmó rotundamente que “el proyecto HidroAysén ha sido rechazado” por los importantes errores cometidos en el pasado. Los impactos del proyecto sobre las personas que viven en la región nunca fueron tomados en cuenta. La decisión se opone a la del anterior gobierno de Sebastián Piñera.

El proyecto HydroAysén

El martes 10 de junio 2014, el Gobierno de Chile de Michelle Bachelet rechazó el polémico projecto hidrolectricoque consiste encinco represas del consorcioHydroAsyén de Endesa - Enel y Colbún (España – Italia - Chile).

En el año 2005, Endesa Chile anunciaba un gran plan para la producción de energía hidroeléctrica en los ríos Baker y Pascua, en la región de Aysén en la Patagonia chilena que inundaría unas 6.000 hectáreas de tierra controlada por el consorcio Hidroaysén. El consorcio liderado por Enel / Endesa pretendía el control del 80% del mercado eléctrico chileno.

Nace un movimiento en contra del proyecto

La Patagonia no sólo es rica en biodiversidad, sino también es una de las mayores reservas de agua fresca en el mundo. Por esos motivos, en contra al proyecto se inició una campaña internacional por parte de una coalición de grupos ambientalistas y ciudadanas conocida como Patagonia sin Represas, que logró movilizar a todo el país en contra del proyecto HidroAysén y llamó la atención de la opinión pública internacional sobre los problemas que suponía. A principios de 2011, más de 100.000 personas salieron a las calles en contra de HidroAysén.

Juan Pablo Orrego, miembro de la campaña y quien ganó el Premio Nobel Alternativo en 1998, expresó su agradecimiento a Chile, "porque esta campaña se llevó a cabo por todo el país" y agregó que “estos largos años de lucha han culminado en esta contundente victoria para los ciudadanos ". Agradeció también la participación de los aliados en otros países como Argentina, Bélgica, Italia y España.

Colbún y Endesa / Enelpierdenuna batalla que cambiará la política energética de Chile y cuestiona la racionalidad de otras grandes represas que ven la oposición de ambientalistas y comunidades locales e indígenas.