No a los Agronegocios del Congreso Forestal Mundial, Si a la Soberania Alimentaria

21 oct 2009

En un domingo espectacular mientras una gran parte de ministros y algunas ONGs cooptadas por el discurso del maquillaje verde o tal vez por intereses mucho más fuertes, intercambiaban ideas de cómo saquear a este mundo, a las naturalezas, al medio ambiente, sin importar el envenenamiento de nuestros ríos, suelos y del aire, están “discutiendo políticas” de cómo exprimir el planeta. Conozca la oposición de los grupos ambientales.

¿Qué va a ocurrir toda la semana en el Congreso Forestal Mundial? Con la “participación” del gobierno argentino, junto a la embajada de Finlandia, Canada y Australia, entre otras auspiciantes, mas muchísimos estudiantes de diferentes países, registrándose con pagos que iban de 100 a 500 dólares. Los participantes en su mayoría de países provenientes de Asia, África y de America gran mayoría de Brasileños. Dándole desde el CFM, mucha importancia a la “Ronda de Negocios”. La otra campaña, la del pueblo que lucha contra estos “maquillajes”, se llevo a cabo una radio abierta donde se expresaron muchas organizaciones entre ellas estaban Ricardo Carrere del Movimiento Mundial por los Bosques, Jorge Rulli del GRR, Carlos Vicente de Grain, la música del siempre presente Rally Barrionuevo, y los tamboriles de las “Llamadas Uruguayas”, muchos otros artistas, y muchas organizaciones más como el MNCI – VC, Amigos de la Tierra, Pañuelos en Rebeldía Todas las organizaciones participaron dos veces de la protesta en la puerta de la Sociedad Rural, donde se lleva a cabo el Xlll Congreso Forestal Mundial. ¿Por qué estas organizaciones le dicen no a los agronegocios? La Ley de Bosques argentina fue tardía en relación al devastador proceso de deforestación y dejó al zorro a cargo del gallinero. Los pequeños déspotas que gobiernan las provincias están decididos a enajenar, explotar y agotar los patrimonios naturales. Los mediadores, grandes ONG ambientales, funcionarios de las áreas ambientales del Estado, representantes de universidades y muchas veces supuestos líderes sociales, proponen un espacio de logros mínimos, con la lógica de que el avance de los agronegocios y su destrucción resultan inevitables. Solamente se discute la provisión de recursos, la implementación o la morigeración de nuevos saqueos industriales, sean de madera, de suelos o de petróleo, en lugar de generarse espacios de reconstrucción de la ecología, espacios de posible recuperación de la relación ambiente-sociedad, con vistas a un modelo que se proponga desarrollos a la medida de las posibilidades y potencialidades de los ecosistemas y de las poblaciones. Los Agronegocios nos proponen nuevos monocultivos de árboles exóticos para madera y pasta de papel. Amenazan con instalarse en las zonas de suelos empobrecidos por la sojización para que sus maderas sequen las napas, continúen expulsando población del campo, y la Argentina siga siendo una factoría proveedora de materias primas y de commodities. Es preciso que la lucha por el monte, por los bosques y por la selva, se instale en las calles y en la conciencia pública, que se haga parte de los reclamos de la sociedad argentina, y se integre a los discursos contestatarios de la rebeldía a favor de un país mejor para todos los argentinos.