La agricultura causa el 90% de la destrucción de los bosques

Un bosque de turba se ha talado para plantar aceite de palma en Sarawak, Malasia La selva de Malasia se destruye por la expansión de la palma aceitera (© Rettet den Regenwald / Mathias Rittgerott)

22 sept 2022

En los trópicos, la agricultura es la causa de más del 90% de la destrucción de los bosques . Sin embargo, una gran parte de la tierra no está cultivada ni se dedica al pastoreo, sino que permanece inutilizada.

Si se destruyen los bosques se producen emisiones de gases de efecto invernadero, se pierde biodiversidad y la población rural y dependiente de los bosques pierde su sustento.

Una investigación internacional publicada en la revista Science sitúa a la agricultura en la destrucción directa e indirecta de los bosques, entre el 90 y el 99%. Anteriormente, este porcentaje se estimaba en un 80%. Sólo entre el 45 y el 65% de las áreas forestales destruidas se utilizan posteriormente para ampliar la producción agrícola.

"En una parte importante de las zonas deforestadas, no ocurre nada después de la tala", afirma el coautor, Dr. Matthias Baumann, de la Universidad Humboldt de Berlín, quien estudia el Gran Chaco en Sudamérica. Según él, esto se debe a "la especulación con la tierra, a que los agricultores se quedan sin dinero o a la deforestación preventiva por miedo a que esta práctica sea ilegal en el futuro". Fuegos forestales descontrolados, especulación y conflictos con la tierra, agricultura esporádica son algunas de las diversas causas tras la deforestación

La discusión implica también los usos que se da a la tierra deforestada y las commodities que se encuentran involucradas. La mayor parte de la deforestación se debe a la expansión de los pastos y soja para ganado, es decir para la producción de carne, y a tan sólo a un puñado de materias primas además de la soja: aceite de palma y otras como café, cacao o maíz.

El estudio arroja que la efectividad de las políticas públicas y privadas de cadenas de suministro libres de deforestación cada vez más en boga, por ejemplo hacia Europa, son muy limitadas para la protección práctica de los bosques tropicales. Mucha de la deforestación se debe a demanda comercial doméstica, por ejemplo de carne y cereales. Para detener la deforestación, se requieren otras medidas como un fortalecimiento de la gobernanza y medidas de desarrollo rural poniendo el foco en áreas muy amenazadas.