Colombia: Defenderemos los bosques hasta la muerte si es necesario

15 ene 2009

Martes 13 de enero de 2009 Con estas palabras expresaron las mujeres indígenas el sentir de las comunidades del Cerro Cara de Perro, Jiguamiandó. Con la militarización y la invasión de la zona por parte de la empresa Muriel Mining Corporation desde los primeros días de enero el miedo y la zozobra de pueblos indígenas y afrocolombianos volvió a revivirse en el Cerro Usa-Kirandarra (Cara de Perro), en el Jiguamiandó.

La Muriel Mining ya ha iniciado la deforestación ilegal del bosque primario para hacer excavaciones en territorio colectivo de comunidades indígenas en el cerro. Los invasores, como los llaman las comunidades, están detrás del oro, cobre y molibdeno. A raíz de la ocupación y militariazación se produjo el desplazamiento de 6 familias indígenas de Coredocito y una familia afrodescendiente. El desplazamiento provocado por la actividad minera tuvo lugar desde el resguardo de Coredocito hacia Alto Guayabal. Esto desató la movilización de 500 indígenas de los Resguardos de Murindó, Resguardo indígena de Urada- Jiguamiandó, Chageradó y de las comunidades afrocolombianas de Zona Humanitaria de Pueblo Nuevo, Nueva Esperanza y de Bella Flor Remacho, e indígenas del Norte Chocó. A pesar de sus miedos, el viernes 9 de enero, las familias decidieron regresar a Coredocito, por la preocupación de que “si no regresamos, perderemos todo”. Ese mismo día, divididos en un grupo de mujeres y otro de hombres, emprendieron una caminata hacia el lugar ubicado a dos horas de Coredocito, donde se están llevando a cabo las excavaciones. Este lugar, considerado sagrado por las comunidades, al que los Jaibanas envían las almas en limpieza espiritual, está militarizado. Allí, el ejército encañonó a dos mujeres indígenas y otras fueron intimidadas por encapuchados. El abuso de autoridad cesó cuando las decenas de mujeres se juntaron, rompieron el cerco. Al lado de ellas, los niños. El pueblo indígena, con algunos afrodescendientes en reunión del 10 de enero, le expresaron a la compañía que debía abandonar su territorio. “No hemos sido consultados, terceros que no son del territorio no nos representan, no pueden decidir por nosotros. La empresa dice mentiras”. En el día de hoy funcionarios del Ministerio del Interior afirmaron que la consulta se había realizado, desconociendo 5 testimonios de dos Cabildos Mayores que desconocen cuando se realizó y con quiénes. Pero no se ha consultado a los habitantes legales y legítimos en los resguardos y en los territorios colectivos. La empresa solo ha consultado a organizaciones que no tienen legítima autoridad para representarles valiéndose de la corrupción y de prebendas para comprar a algunos indígenas, incluso algunos que ni siquiera son de la región. Por eso, las comunidades indígenas y afros exigieron a la empresa en presencia de los militares presentar las pruebas de que dicha consulta y a las personas que firmaron por las comunidades el próximo viernes 16 de enero. Las comunidades anunciaron que si el viernes la empresa no desocupa el territorio, ellas van aplicar la ley indígena y hacer respetar el territorio. Esto muestra que se ha dado un desarrollo irregular para aparentar la realización de una consulta, existen abusos y anomalías en el Ministerio del Interior, que fueron denunciadas por los indígenas. El ministerio argumenta dificultades para asistir a la reunión del viernes 16 de enero, y participar de la misma junto a la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría. Es necesario respetar su autonomía y cumplir con unos parámetros, a lo que la Muriel ha respondido que todo lo está haciendo bajo “la ley”. Las actividades planificadas producirán daños irreparables a la vida e integridad de mujeres y niños, si el Estado de Colombia no interviene urgentemente para que la Muriel abandone el territorio y se desmilitaricen los espacios de habitación y los lugares sagrados por parte de la Brigada 15 y 17. Ellas han tomado la decisión de que por su territorio lucharán hasta el final y si es necesario llegarán hasta la muerte por ella. Las comunidades indígenas y Afro exigen a la Vicepresidencia de la República, a la Procuraduría General de la Nación y al Ministerio del Interior y en general al Estado colombiano, la detención inmediata de la deforestación de bosques primarios y de excavaciones, y a la vez asegurar el retiro inmediato de motosierras, gasolina y demás maquinaria ingresada a este cerro sagrado. Salva la Selva www.salvalaselva.org