Protesta entregada a la ONU por su relación con el grupo Bolloré

En protesta contra Okomu Oil Palm Oil en Nigeria, algunos afectados sostienen pancartas con leyendas como "Dejen nuestras tierras en paz" y otras © Okpamakhin Initiative

16 feb 2022

Tres agencias de la ONU han recibido correo de Salva la Selva y del Instituto Oakland. Se trata de una petición firmada por 72.643 personas, que se direigen al Programa Mundial de Alimentos, al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y a UNICEF. Exigen que detengan los negocios con el Grupo Bolloré, implicado en corrupción y robo de tierras a través de una de sus filiales.

El Grupo Bolloré es uno de los principales proveedores de servicios de las Naciones Unidas. Los contratos hacen que el grupo empresarial gane 50 millones de dólares al año en concepto de logística y otros servicios.

Hay acusaciones en torno al Grupo Socfin, un 39% de cuyas acciones pertenecen al Grupo Bolloré. Socfin explota plantaciones de caucho y aceite de palma en diez países africanos y asiáticos y tiene una mala reputación: les acusan de métodos agresivos como el acaparamiento de tierras. El Grupo Bolloré también ha sido acusado de corrupción y prácticas ilegales en la obtención de concesiones portuarias en África, escribe el Instituto Oakland en su estudio "Haciendo negocios con el Grupo Bolloré” (Doing business with the Bolloré Group). El 26 de febrero de 2021, el Grupo Bolloré aceptó un acuerdo con la fiscalía y una multa de 12 millones de euros.

"Mientras que las agencias de la ONU como el PNUD, el PMA y UNICEF se comprometen con la lucha contra la pobreza y el hambre, muestran una flagrante falta de cuidado al elegir socios comerciales como el grupo francés Bolloré", afirma Marianne Klute, presidenta de Rettet den Regenwald (Salva la Selva en Alemania): "Muchas personas buenas trabajan en estas respetadas organizaciones, pero al hacer negocios con el grupo significa al final dañar la reputación de la ONU, mientras que empresas como SOCFIN, filial de Bolloré, perjudican a comunidades en África y Asia."

"Dadas las denuncias documentadas de violaciones de los derechos humanos, prácticas ilegales y corrupción, se trata de una violación flagrante del Código de Conducta para Proveedores de las Naciones Unidas, de los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos, de los Criterios de Elegibilidad de los Proveedores y del acuerdo firmado con el grupo en el marco del Pacto Mundial", afirma Frederic Mousseau, Director de Políticas del Instituto Oakland (Estados Unidos).

La petición sigue a un llamamiento similar de 40 organizaciones de la sociedad civil de 16 países en mayo de 2021, que permanece ignorado por las Naciones Unidas.

"Los miembros de varias organizaciones que han firmado este llamamiento han sido víctimas de acoso e intimidación por oponerse al acaparamiento de tierras en su país", dijo Frederic Mousseau. "Con esta petición, más de 70.000 personas de todo el mundo se solidarizan con las víctimas de esta injusticia y se unen al llamamiento para que las agencias de la ONU dejen de hacer negocios con el grupo de forma inmediata", añadió Mousseau.

Está previsto que Vincent Bolloré se retire el 17 de febrero de 2022 y ceda el control del grupo a la siguiente generación de la familia. Bolloré también ha anunciado conversaciones con Mediterranean Shipping Company (MSC) sobre la venta de su división logística africana. "Este traspaso de poder por parte de la dinastía familiar y las negociaciones actuales no cambian las flagrantes violaciones de los Principios y el Código de Conducta de la ONU que se vienen produciendo desde hace años", afirmó Mousseau.