Las ranas ganan juicio en Ecuador

Rana endémica Arlequin hocicudo (Atelopus longirostris) La rana en cuestión: Arlequin hocicudo (Atelopus longirostris) (© Carlos Zorrila)

25 sept. 2020

Una especie de rana que se creía extinguida fue redescubierta en el área de la comunidad de Junín, zona de Intag, sita en el cantón Cotacachi, en la provincia ecuatoriana de Imbabura. Pero en la misma zona, la minería amenaza la biodiversidad, verdadera riqueza del lugar. Un fallo judicial sienta importante precedente a favor de las ranas y de los Derechos de la Naturaleza.

Medidas cautelares contra el proyecto minero Llurimagua

Defensa y Conservación Ecológica de Intag DECOIN, con la ayuda de GARN, CEDENMA y Centro Jambatu, presentaron un caso constitucional en agosto para defender los Derechos de la Naturaleza tomando el caso particular de dos ranas endémicas amenazadas, entre las que se encuentra la especie recientemente redescubierta. Se trata de la rana nodriza confusa (Ectopoglossus confusus) y arlequín hocicudo (Atelopus longirostris). El argumento de su defensa es que se extinguirían si se da paso a la minería en la zona de Intag, en la que habitan.

Se busca anteponer los Derechos de la Naturaleza sobre los derechos económicos de las empresas mineras transnacionales. Los demandados (y perdedores) fueron el Ministerio de Medio Ambiente y el Fiscal General.

El sistema de justicia ecuatoriano ha dado un gran paso en la defensa del Medio Ambiente al conceder la Acción de Protección declarando que los Derechos de la Naturaleza fueron vulnerados durante la primera fase de exploración del proyecto minero de cobre Llurimagua. El Ministerio del Ambiente MAE no ha cumplido como autoridad ambiental con sus obligaciones de control. El juzgado concede además, Medidas Cautelares frente a las omisiones del MAE.

El fallo le da al Ministerio tres meses, bajo la dirección de la sociedad civil, para remediar las ilegalidades e irregularidades detectadas, con el fin de garantizar los Derechos de la Naturaleza.

Desde Intag, las organizaciones que han trabajado para lograr este gran éxito señalan que: “La decisión de la jueza fortalece y ampara la defensa del Buen Vivir, principio que se expresa en la existencia de ambas especies de rana amenazadas por el proyecto minero Llurimagua, siendo us protección prioritaria puesto que sólo existen en este área de concesión minera y en ningún otro lugar del planeta”.

El gobierno señaló inmediatamente su intención de apelar el fallo. En otras palabras, aunque se trata de un fallo histórico, la defensa del territorio y su biodiversidad no ha terminado.

Comienzan de este modo a aplicarse en la práctica los Derechos de la Naturaleza, recogidos y reconocidos en la Constitución ecuatoriana de 2008. Una vez más, el Ecuador sienta precedentes únicos ante el mundo.