Cemento - Destrucción de la naturaleza para construir desiertos de hormigón

¿Sabías que el 48 por ciento de los gases de efecto invernadero de Indonesia provienen de la industria del cemento? Pocas personas son conscientes de lo perjudicial que resulta para el medio ambiente y de la inmensa cantidad de energía que consume esta industria. La destrucción de la naturaleza priva a las personas afectadas de sus medios de subsistencia. No tienen voz ni voto. ¿Cómo se llega a este punto? ¿Qué podemos hacer contra el boom del cemento?

Cemento y hormigón

Punto de partida– Destrucción de la naturaleza para fabricar cemento

El cemento es un importante aglutinante, uno de los componentes del hormigón. Se produce con calor a partir de piedra caliza, arcilla, arena y mineral de hierro. Se trata de un proceso muy complejo que requiere gran cantidad de energía para calentar los materiales básicos a 1.450°C (sinterizados), que luego se enfrían y se muelen.

Hoy en día, se produce globalmente tres veces más cemento que en 2001 debido a los grandes proyectos de infraestructura y a la actividad de construcción general. La demanda de materiales de construcción es particularmente intensa en China, donde se consume el 51 por ciento del cemento producido a nivel mundial. El auge de la construcción y el consiguiente aumento de la demanda están llevando a las grandes empresas de todo el mundo a asegurar las zonas cársticas como fuente de materias primas de la piedra caliza o roca de yeso.

Sin embargo, las áreas cársticas son esenciales para el equilibrio del ecosistema. Los procesos de erosión (lluvia y CO₂) crean paisajes muy particulares como cuevas, cavidades y torres. Dado que el agua de lluvia se acumula en capas profundas de la tierra, los karsts (carstos) son depósitos de agua vitales. Su papel es particularmente importante en las estaciones secas, cuando suministran agua a personas y animales, para beber y regar los campos. Además, las montañas cársticas almacenan un total de 1100 millones de toneladas de CO₂ al año y, por lo tanto, contribuyen de manera significativa a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Además de su valor económico y ecológico, el karst también tiene un significado cultural y espiritual para la población debido a sus formaciones rocosas especiales.

Los Efectos – Fatal para el clima

La extracción manual de piedra caliza ha sido crecientemente reemplazada por una industria altamente tecnologizada. Los numerosos efectos negativos sobre el medio ambiente y la población no son muy conocidos. Las plantas de cemento tienen un consumo de energía elevadísimo. Se necesitan aproximadamente 110 kWh de electricidad por tonelada de cemento, lo que un hogar de tres personas consume en unas dos semanas.La industria del cemento es muy perjudicial para el clima: entre el seis y el nueve por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial proceden de las plantas de cemento. ¡Cuatro veces más de lo que emite todo el tráfico aéreo internacional! Además de CO₂, también emiten al aire de las inmediaciones de las fábricas de cemento polvo y gases tóxicos como óxido de nitrógeno y dióxido de azufre.

La minería de piedra caliza tiene un impacto directo en las áreas cársticas. Se pierde la función de almacenamiento de agua y se destruyen los campos y poblaciones. La explotación minera del karst no sólo tiene consecuencias ecológicas, sino que también destruye los medios de subsistencia de pueblos indígenas y campesinos. Las leyes de conservación de la biodiversidad y el derecho de los pueblos indígenas a opinar a menudo se encuentran sólo en el papel, ya que el lobby del cemento tiene una fuerte influencia sobre los políticos locales. Es importante que tomemos conciencia de las posibilidades de acción.

La solución – Evitar el cemento: ¿Cómo?

La expansión interminable de los desiertos de cemento gris aún no ha sido vertida en el hormigón. Todos podemos contribuir para que se cubran menos superficies y que no se destruyan más paisajes para producir cemento en Indonesia. Numerosos proyectos e iniciativas muestran cómo funciona:

    1. La propiedad obliga: utiliza o alquila tu vivienda, protégela de la demolición y evita nuevas construcciones.

    2. Ocupar lugares vacíos: ¿Alquileres excesivos debido a la escasez de viviendas en las grandes ciudades? ¡Tonterías! Las viviendas que supuestamente faltan están ahí. Existen millones de metros cuadrados vacantes. Arquitectos y técnicos hábiles y expertos financieros inteligentes pueden adaptar cualquier espacio y hacerlo habitable.



    1. Valor para compartir: Cada vez más personas viven solas y hay muchos apartamentos individuales. Si esta tendencia continúa, también tendrá un impacto negativo en nuestra sociedad. Necesitamos una cultura de comunidad. Una cocina compartida en la que cocinar juntos es un buen comienzo.

    2. Evitar la demolición: No sólo se pierde una parte de la historia, las construcciones nuevas requieren grandes cantidades de cemento.

    3. Detener mega proyectos: las mineras apuestan por sus negocios y los políticos autorizan grandes minas y venden la imagen de estos proyectos como progreso económico y desarrollo. No informan de las consecuencias sociales y ambientales de la producción de cemento.

    4. Firma una petición: en Salva la Selva hemos coordinado varias peticiones contra la producción de cemento. Súmate con tu firma para aumentar la presión sobre los responsables políticos, las empresas y los bancos.