Petrolera devasta la selva para fabricar "bio"combustible

Petrolera italiana ENI y selva en llamas
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Fin de la petición: 18 ago. 2016

La compañía italiana semiestatal ENI ha comenzado a producir biodiesel de aceite de palma cerca de Venecia. Aunque el cultivo de palma aceitera implica la destrucción masiva de selvas en Indonesia y Malasia, la Unión Europea fomenta su uso. Firma la petición al Consejo de la Unión Europea, actualmente bajo presidencia italiana.

Carta

Para: Presidencia italiana del Consejo de la Unión Europea

La construcción de la refinería de biodiesel de Agip-Eni cerca de Venecia no tiene nada de ecológico ni de responsable y por eso debe detenerse de inmediato.

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Desde principios de 2014 llega al puerto de Maghera en Venecia aceite de palma de Indonesia. Sirve para fabricar biodiesel en la refineria de ENI. Junto a su accionista principal, el estado italiano, ENI quiere fortalecer su presencia en el lucrativo negocio de los llamados biocombustibles.

La Unión Europea exige que el aceite de palma sea „sostenible“. Pero los sellos de certificación de aceite de palma son inefectivos y sólo sirven como maquillaje verde. El aceite de palma se produce en todos los casos a costas de las selvas tropicales y constituye ya un tercio del biodiesel que se consume en Italia, según los análisis de ambientalistas.

Eni invierte 100 Millones de Euros para convertir la refinería de petróleo a biodiesel. En 2015 las instalaciones contarían con una capacidad de producción de 500.000 toneladas de biodiesel. Eni posee cinco grandes refinerías de petróleo en Italia y está presente en 90 países. La marca posee gasolineras a lo largo de toda Europa.

Entre los primeros clientes para el biodiesel de palma de ENI están la marina italiana y la estadounidense.

En la segunda mitad del presente año, el gobierno italiano tiene la presidencia de turno en la EU.Por favor, pida a la presidencia italiana del Consejo de la Unión Europea que detenga el uso masivo de agrocombustibles en Europa. La refinería de biodiesel de ENI ni ninguna refinería de biodiesel no salva el clima y pone en peligro las últimas selvas tropicales.



Más información

Entre los primeros clientes para el biodiesel de palma de ENI están la marina italiana y la estadounidense.

El uso de biocombustibles se suma a la tendencia de pintar casi cualquier cosa -ahora hasta el ejército - de verde. Italia argumenta que así reduce sus emisiones de gases contaminantes, y los Estados Unidos que cumplen con el plan del presidente Obama de reducir para 2020 en un 50% el uso de combustibles convencionales. ¿Todos contentos?

No. Estudios de la misma UE indican, que biodiesel producido de aceite de palma libera más emisiones de CO2 que el diesel producido con petroleo fósil. Organismos internacionales, grupos ambientalistas y de derechos humanos alertan desde hace años que el biocombustible de aceite de palma „no es ni puede nunca ser sostenible“.

La Unión Europea y los biocombustibles

La Unión Europea prescribe que hasta el año 2020 un 10% del consumo de energía en el sector del transporte proceda de fuentes renovables. Así se estaría contribuyendo a proteger el clima. En la práctica, este porcentaje se cubre casi en su totalidad con los llamados biocombustibles. Otras fuentes de energía renovables sólo suponen un porcentaje mínimo de esta meta obligatoria.

El aceite de palma y el aceite de soja son los aceites vegetales más baratos disponibles en el mercado. Indonesia y Malasia abastecen el mercado mundial en casi un 90% y son así los mayores productores de aceite de palma y así también los mayores destructores de selvas tropicales. Para expandir cada vez más las plantaciones de palma y abastecer así la demanda creciente de este aceite se talan las últimas selvas tropicales.

Numerosos conflictos por la tierra son la consecuencia

El establecimiento de monocultivos para producir energía cubre extensas áreas agrícolas. Más o menos la mitad del biocombustible es importado, especialmente aceite de palma y soja para producir biodiesel y caña de azúcar para producir Etanol. Para la expansión de todos estos cultivos se destruyen ecosistemas nativos, se liebera así el dióxido de carbono almacenado en los suelos y se elevan las cuotas de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Así se calienta el clima, y paradójicamente, a pesar de que la introducción de los biocombustibles está planificada para lo contrario, es decir, para frenar el cambio climático.

1,9 Millones de toneladas de aceite de palma se mezclaron con el combustible diesel el pasado año en la Comunidad Europea -además de muchos millones más de aceites que proceden de monocultivos industriales igualmente dañinos para el ambiente como los de soja y colza. Las plantaciones necesarias para producir esta cantidad de aceite de palma han significado la sustitución de 700.000 hectáreas de selvas y la destrucción del hábitat de unos 5.000 orangutanes.

Por si fuera poco, a menudo las poblaciones locales son desplazadas y en no pocas ocasiones con violencia, para dejar lugar a los monocultivos para agrocombustibles.

La producción de agrocombustibles va asociada a enormes efectos ambientales. Grandes cantidades de agua, fertilizantes, pesticidas y energía se necesitan para sacar adelante los monocultivos, la cosecha, el transporte, el almacentamiento y la producción del combustible de materias primas agrícolas.

Estudios científicos encargados por la Comisión Europea certifican que la energía agrícola tiene resultados catastróficos. Biodiesel de palma, soja y colza tiene un balance más negativo que el diesel fósil convencional de petróleo.

En realidad, la Unión Europea debería prohibir inmediatamente el biodiesel. Pero la producción de biocombustibles es un negocio billonario con muchos interesados en las sustanciosas y apetecibles subvenciones e incentivos. Estos deberían eliminarse, así como la cuota obligatoria del 10% de energía renovable -que como hemos dicho se cubre en la práctica con biocombustibles-.

Eni también en España y Latinoamérica

En Latinoamérica aspira a consolidar la exploración y producción de petróleo que actualmente lleva a cabo en Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, México, Perú, Trinidad y Tobago, y Venezuela; y en España aspira a aumentar la comercialización de carburantes y a tener refinerías.

Carta

Para: Presidencia italiana del Consejo de la Unión Europea

Estimadas Señoras y Señores

he podido saber que Agip-Eni construye una refinería de biodiésel en Venecia. La materia prima a refinar sería aceite de palma importado que procedería de Indonesia y Malasia.

Para establecer monocultivos de palma aceitera se detruyen las selvas tropicales del sudeste de Asia, que constituyen también el hogar de los últimos orangutanes. La refinería con una capacidad de 500.000 toneladas de aceite de palma por año necesitará una superficie de cultivo de cultivo de unas 180.000 hectáreas de palma aceitera en lo que antes eran selvas. Unos 1.200 orangutanes pierden así el medio en el que viven y mueren por ello.

La política europea que fomenta el uso de agrocombustibles, y así la proliferación de refinerías de biodiesel como la de Agip-Eni cerca de Venecia no tiene nada de ecológico ni de responsable y por eso debe detenerse de inmediato.

Apelando a su sensibilidad y esperando una respuesta de su parte, le saludo atentamente,