Detengan el libre comercio de aceite de palma

Selva devastada por incendios en Indonesia

Indonesia negocia con la UE el tratado de libre comercio CEPA. Organizaciones indonesias exigen que el aceite de palma no debe formar parte del acuerdo. Con CEPA llegaría más aceite de palma a Europa, lo que significa más deforestación, más emisiones de carbono de más turberas destruidas.

Carta

Para: Partes del tratado CEPA Indonesia-UE

¡No al libre comercio de aceite de palma! La UE debe tomar en serio sus propios criterios climáticos.

Leer la carta

La Unión Europea está negociando con Indonesia un tratado de libre comercio. El aceite de palma domina las negociaciones.

Grupos ambientales temen que el tratado, llamado CEPA facilite el comercio de aceite de palma y signifique así más deforestación y conflictos sociales e Indonesia.

“El libre comercio beneficia sólo a las multinacionales”, advierte Yuyun Harmono de la red ambiental WALHI. Las plantaciones de palma para la fabricación de biocombustibles destruyen bosques y turberas, el biocombustible causa gran cantidad de emisiones de carbono, el de aceite de palma tres veces más que el combustible fósil por las talas de selvas tropicales y turberas. El calentamiento global se agrava. Yuyun Harmono y otros ambientalistas exigen un alto inmediato a nuevas plantaciones de palma.

Indonesia produce la mitad o más del aceite de palma a nivel mundial y la UE es después de China su principal cliente. En los últimos años se han destruido gran cantidad de turberas. Las emisiones de carbono de las turberas en llamas tienen cada año consecuencias ecológicas y sociales catastróficas. Después de los incendios de 2015, el gobierno indonesio prohibió sembrar palma aceitera en las superficies quemadas y sobre las turberas. CEPA anularía estos esfuerzos.

Paralelamente a las negociaciones de este tratado, actualmente decide la UE su política energética hasta el año 2030. En ella, el aceite de palma juega un rol fundamental. La posición de la mayoría del Parlamento Europeo sugiere excluir el aceite de palma como materia prima para el biocombustible.

Con el comercio libre de aceite de palma se cuestionan estos esfuerzos de encaminar la política energética hacia una mayor consideración para con el medio ambiente.

Por eso, exigimos que el aceite de palma no forme parte del tratado de libre comercio.

Más información

Cómo se traduce todo esto en la realidad, puede verse en la impresionante nueva película del director indonesio Asimetris, que se estrena este marzo 2018 en las pantallas.

Trailer del video: ASIMETRIS

CEPA - Acuerdo Global de Asociación Económica

CEPA y otros tratados de libre comercio como TTIP y TTP apuntan a la liberalización y desregulación de los mercados. De este modo, CEPA sirve a los intereses de las grandes empresas multinacionales e interfiere en los derechos humanos y regulaciones ambientales. ONGs exigen por ello, que las partes del tratado deben negociar sólo sobre la base de garantías para un medio ambiente sano, una economía amigable con el clima y condiciones de vida dignas. Las negociaciones de CEPA deben detenerse hasta que exista esta base.

La primera ronda de negociaciones entre Indonesia y la UE se llevó a cabo en 2016. Ena ronda de febrero 2018, las partes negociaron a puerta cerrada diferentes barreras al comercio, muy probablemente también sobre el aceite de palma. No se conocen los detalles, un informe estaría a punto de publicarse según un comunicado de prensa. La 5ª ronda de negociaciones tendrá lugar en Bruselas en verano de 2018.

Aduanas y barreras al comercio frenan un poco de momento las exportaciones sin control a la UE. El gobierno indonesio tiene interés en que estas barreras caigan y que se reconozca el certificado indonesio ISPO de aceite de palma indonesio “sostenible” (Indonesian Sustainable Palm Oil) como

justificación de la sostenibilidad. Con el reconocimiento de ISPO se eliminarían muchos estándares ecológicos, laborales, sociales y sanitarios. Automáticamente, todo el aceite de palma indonesio sería “sostenible” y se podría quemar en los automóviles como combustible.

Indonesia interpreta las preocupaciones relativas a la ecología y al clima como discriminación de sus negocios. Las campañas de las organizaciones ambientales contra la monoculturización de los bosque tropicales serían ataques ilegítimos. En el tratado CEPA deberían según el modo de ver del gobierno indonesio tomarse incluso medidas contra las campañas contrarias al aceite de palma. En una de las cartas filtradas a la UE, Indonesia exige medidas legales contra los mensajes “negativos” y las campañas con “falsos argumentos sobre alimentación, salud y/o medio ambiente”, como informa AFP.

A pesar de contar con diferentes iniciativas para la protección de los bosques, Indonesia tiene un programa de biocombustibles muy ambicioso, para que aumente el uso de aceite de palma en el país. La cuota obligatoria de mezcla de diesel es actualmente de 30% y las productoras de biocombustible reciben ayudas muy generosas. En los primeros 9 meses de 2017, las cinco empresas palmicultoras más grandes han recibido subvenciones por más de 100 millones de euros para la producción de biocombustibles.

Más información (en inglés):

Everything you need to know about the CEPA trade deal but were afraid to ask. Artículo en The Ecologist sobre CEPA

Indonesia, EU kick off 4th round of I-EU CEPA talks. Artículo en el Jakarta Post

Civil groups demand CEPA bring fair outcome. Artículo del Jakarta Post, publicado en Bilaterals.org

Carta

Para: Partes del tratado CEPA Indonesia-UE

Estimadas Sras. y Sres.:

Indonesia está llevando a cabo grandes esfuerzos para disminuir las graves consecuencias del cultivo extensivo de palma aceitera. Entre estas consecuencias se encuentran los incendios forestales, la desecación de las turberas y las consecuencias que ambas tienen para el clima. Estos esfuerzos son de gran significación para la protección del clima y la biodiversidad.

Son muy importantes los primeros pasos que se han dado para mejorar el destino de las víctimas de robos de tierras, deforestación y saqueo debido al boom de la palma aceitera.

El comercio libre de aceite de palma conducirá sin embargo a más catástrofes ambientales y sociales.

En la UE se multiplican las voces de quienes no quieren ser cómplices de la destrucción de las selvas tropicales y de las violaciones de los derechos humanos para el mayor consumo especialmente de energía y combustible. Los certificados de sostenibilidad no pueden solucionar los problemas causados por el cultivo masivo de palma aceitera.

Organizaciones ambientales de Indonesia y de Europa advierten que el aceite de palma no debe ser tema de negociación. Exigen que CEPA no vaya adelante en su forma actual.

Los intereses económicos de ambas partes negociadoras UE e Indonesia no pueden estar por encima de los derechos de las personas a un medio ambiente sano, un clima amigable y condiciones de vida dignas.

No sacrifiquen a personas y naturaleza y excluyan el aceite de palma de las negociaciones.

Atentamente,

Información breve sobre el tema Aceite de palma

El punto de partida – La selva en el tanque y en el plato

Con 66 millones de toneladas por año, el aceite de palma es el aceite vegetal que se produce en mayor cantidad. Su bajo precio en el mercado global y sus características de fácil procesamiento han hecho que en la actualidad, uno de cada dos productos industriales de los que compramos en el supermercado lo contengan entre sus ingredientes. Además de las pizzas congeladas o precocinadas, galletas, margarinas, el aceite de palma también se encuentra en las cremas corporales, jabones, maquillajes, velas y detergentes.

Lo que casi nadie sabe: en la Unión Europea fluye casi la mitad del aceite de palma importado en el llamado biocombustible. La obligación por ley desde 2009 de mezclar el biocombustible con la gasolina y el diesel es una importante causa de la deforestación de las selvas tropicales.

Desde entonces, las plantaciones de palma aceitera se han extendido en el mundo hasta 27 millones de hectáreas. En una superficie tan grande como Nueva Zelanda, las personas y animales quedan sometidas a la expansión de estos „desiertos verdes“.

Las consecuencias – La muerte hasta en la sopa de sobre

En la humedad de los cálidos trópicos en torno a la línea del ecuador se encuentran las condiciones óptimas para el crecimiento de la palma aceitera. En el sudeste de Asia, Mesoamérica y África se talan y queman día a día amplias superficies de selva para hacer espacio a las plantaciones. Así se emiten grandes cantidades de gases de efecto invernadero en la atmósfera, que son dañinos para el clima. Indonesia, el principal país productor de aceite de palma fue en 2015 en parte responsable en mayor medida que los Estados Unidos de las emisiones de gases de erecto invernadero. El CO2 y las emisiones de metano son la causa de que el biocombustible de aceite de palma sea tres veces más dañino para el clima que el combustible fósil.

Pero no sólo se resiente el clima: con los árboles desaparecen especies animales en peligro de extinción como los orangutanes, los elefantes pigmeos de Borneo y los tigres de Sumatra. A menudo, el pequeño campesinado y los pueblos indígenas que desde hace generaciones viven en los bosques y los protegen sufren desplazamientos brutales. En Indonesia existen más de 700 conflictos por la tierra en relación con la industria de la palma aceitera. También en las plantaciones clasificadas como „sostenibles“ o „bio“ hay cada vez más violaciones de derechos humanos.

Los consumidores conocemos poco de todo esto. Nuestro consumo diario de aceite de palma tiene consecuencias negativas directas para nosotros: en el aceite de palma refinado hay grandes cantidades de ésteres de ácidos grasos perjudiciales para la salud, que dañan el material genético y pueden producir cáncer.

La solución – Revolución en el tanque y en el plato

Sólo quedan 70.000 orangutanes en los bosques del sudeste de Asia. La política de biocombustibles lleva a los simios cada vez más al borde de la extinción: cada nueva plantación de aceite de palma destruye un poco de su hábitat. Para ayudar a estos parientes cercanos nuestros, debemos presionar a los políticos. Pero también se puede hacer mucho en nuestro día a día.

Estos sencillos consejos ayudan a reconocer el aceite de palma, a evitarlo y a rechazarlo:

  1. Cocinar y decidir: alimentos producidos localmente, ingredientes frescos, mezclados con un poco de fantasía hacen sombra a cada producto industrial preparado (de los que contienen aceite de palma). Para cocinar se pueden utilizar aceites tradicionales como el de oliva, girasol, maíz o lino.

  2. Leer la letra pequeña: desde diciembre de 2014, en los paquetes de los alimentos es obligatorio indicar si un producto contiene aceite de palma. En cosméticos y productos de limpieza se esconde el devorador de selvas bajo una multitud de términos químicos. Investigando en internet se pueden encontrar más o menos fácilmente alternativas libres de aceite de palma.

  3. La clientela siempre tiene la razón: ¿Qué productos libres de aceite de palma me ofrece? ¿Por qué no tiene productos a base de aceites de producción local? Preguntando al personal y escribiendo cartas a los fabricantes de los productos, las empresas se preocuparán más por la aceptación de sus productos. La presión pública y la conciencia creciente en torno al aceite de palma ya han impulsado a algunos fabricantes a evitar el aceite de palma, al menos en algunos países europeos como Alemania o Italia, donde recientemente se ha tematizado mucho esta cuestión.

  4. Transporte público en lugar de coche: siempre que sea posible, caminar, ir en bici o en transporte público.

  5. Informarse y difundir lo aprendido: economía, negocios y política nos quieren hacer creer que los biocombustibles son amigables con el medio ambiente y las plantaciones de palma pueden ser sostenibles. Salvalaselva.org informa sobre las consecuencias de la expansión de las plantaciones de palma y las campañas pueden difundirse fácilmente en todas las redes sociales.

Además:

  1. Peticiones y presión política: las peticiones online ayudan a presionar a los políticos responsables de las políticas de biocombustibles e importaciones.

  2. Hacer ruido: manifestaciones y acciones directas creativas en la calle llaman la atención de la gente y de los medios. Así también crece la presión sobre los políticos.

Más información:

Lee las preguntas y respuestas sobre aceite de palma

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