Eviten el libre comercio de aceite de palma a Suiza

Selva quemada con bandera suiza (fotomontaje) La selva, quemada (© Montage: Flickr/ Wakx & doraemon - CC BY-NC-SA 2.0)
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Fin de la petición: 4 ago. 2016

El aceite de palma tiene un papel importante en un tratado de libre comercio que Suiza está negociando con Indonesia y Malasia. Ambos países del sudeste de Asia son los mayores exportadores del aceite vegetal tropical – y los mayores deforestadores. Por favor, ayude a detener el libre comercio de aceite de palma.

Carta

Para: Bundesrat (Consejo Federal) y Parlament suizo

No al libre comercio con Indonesia y Malasia. Suiza no necesita aceite de palma ni madera tropical que proceda de la destrucción de las selvas.

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Indonesia y Malasia son con diferencia los principales productores de aceite de palma. Un 85% del aceite de palma que se comercia en el mundo procede de allí – 55 millones de toneladas de aceite de palma por año. El aumento del mercado suizo con este económico aceite sucede a costas de la produción local de aceite de colza, y sobre todo de las selvas tropicales del sudeste de Asia. Sólo la empresa suiza Nestle utiliza 445.000 toneladas de aceite de palma por año.

Ahora, la palma de aceite se extienden en Indonesia y Malasia sobre una superficie casi cinco veces más grande que toda Suiza. Y hasta 2015, aumentarán según el Ministerio de Agricultura indonesio hasta casi 26 millones de hectáreas. Para hacer cada vez más sitio a las plantaciones de palma se talan selvas y se desplazan poblaciones. En este momento, miles de hectáreas de selva se encuentran en llamas en Indonesia. Hay personas se asfixiándose con el denso humo que cubre toda la región.

La organización suiza Bruno Manser Fonds y el sindicato agrario Uniterre critican el tratado de libre comercio en actual negociación. También los políticos suizos son conscientes del problema: en las actuales negociaciones entre Suiza, Indonesia y Malasia, el aceite de palma es el punto más sensible, según ha contestado el Bundesrat (Consejo Federal) a la pregunta de miembros del parlamento suizo.

Pero el Bundesrat no quiere asumir la responsabilidad. Se escuda en excusas y en sellos de la industria: “Con el Plan de Acción Economía Verde, aumentará la demanda de aceite de palma certificada según los criterios de la Mesa Redonda de Aceite de Palma Sustentable RSPO, en el marco de los acuerdos voluntarios”, escribe el Bundesrat.

Por favor, rechacen el tratado de libre comercio, el maquillaje verde de los negocios, y el engaño a las y los consumidores.

Más información

Las palmas aceiteras se expanden ya en 14 millones de hectáreas en Indonesia y en 5 millones en Malasia. Hasta 2015 la superficie casi se duplicará según el Ministerio de Agricultura indonesio. Ambos países producen 55 millones de toneladas de aceite de palma por año. El valor de las exportaciones de Indonesia asciende a unos 16 mil millones de euros, y Malasia casi alcanza los 13 mil millones.

Las importaciones a Suiza casi se han triplicado entre 1998 y 2008 y ya alcanzan más de 60.000 toneladas, según datos de la asociación de productores suizos de cereales. El consumo de aceite de palma de algunas empresas suizas es mucho mayor. Sólo la multinacional Nestlé utiliza 445.000 toneladas de aceite de palma por año.

El sello de certificación de la Mesa Redonda de Aceite de Palma Sustentable RSPO ha sido inventado por empresas como la multinacional Unilever y organizaciones ambientales como WWF. Desde la creación del sello RSPO la tala de selvas para el establecimiento de plantaciones de palma y los conflictos de tierras con la población local han seguido aumentando. Los bosques de menor calidad pueden talarse con el visto bueno del sello, y transformarse en plantaciones de palma. Sólo las áreas llamadas de alto valor de conservación están protegidas. Desde hace años y de forma contundente, más de 250 organizaciones ambientales y de derechos humanos de todo el mundo rechazan la RSPO por verla como un intento de maquillaje verde de la industria de la palma aceitera.

Unilever es el mayor consumidor mundial del aceite vegetal tropical, con 1,5 millones de toneladas. El WWF se financia junto a donaciones privadas y dinero público, mediante cooperaciones con empresas. La organización ha ayudado a establecer una larga lista de sellos de certificación para la industria, entre otros para la soja transgénica (Mesa Redonda de Soja Responsable), algodón transgénico (Better Coton Initiative), pesca (Marine Stwardship Council) y acuicultura (Aquaculture Stewardship Council). Los sellos ofrecen a las empresas un velo verde tras el que ocultar la parte más dañina de sus actividades y con el que sortear la crítica de las organizaciones ambientales y de derechos humanos.



Carta

Para: Bundesrat (Consejo Federal) y Parlament suizo

Estimadas Sras. y Sres.:

Por favor, detengan las negociaciones con Indonesia y Malasia sobre el libre comercio de aceite de palma.

Algunos productos producidos en estos países están relacionados con grandes destrozos del ambiente y graves violaciones de derechos humanos. Especialmente la industria de aceite de palma destroza las selvas tropicales para establecer cada vez más plantaciones de palma. También las personas son desplazadas de sus tierras con violencia a la vez que se les roba su medio de vida.

Ni las medidas para la implementación de un Plan de Acción de Economía Verde presentadas en el parlamento suizo el 28 de agosto 2015, ni los acuerdos voluntarios ni el aumento de la demanda de aceite de palma que se cultiva de acuerdo a los criterios de la Mesa Redonda de Aceite de Palma Sustentable RSPO pueden evitar o corregir el problema.

El sello de certificación de aceite de palma RSPO es un maquillaje verde. Desde su creación en el año 2004, los problemas causados por la industria del aceite de palma se han agravado de forma dramática y las talas de selvas han continuado aumentando.

Atentamente,