Madera tropical ilegal de Indonesia para el mercado mundial

Troncos de árboles talados ¿Volverá muy pronto la madera tropical ilegal de Indonesia al mercado mundial? (© Feri Irawan)

7 abr. 2020

Indonesia pretende volver a exportar madera talada de forma ilegal desde mayo 2020. Es una noticia fatídica para las selvas tropicales, su biodiversidad y los pueblos indígenas; y también para los defensores de la naturaleza y la Unión Europea.

Indonesia pretende volver a permitir la exportación de madera ilegal, y así derogar los avances conseguidos después de décadas de protestas y negociaciones. Como informan Mongabay y la Agencia de Investigación Ambiental, el Ministerio de Comercio ha decretado que la madera y los productos de madera ya no necesitarán una etiqueta de legalidad desde el 27 de mayo 2020. De este modo, se abre nuevamente la puerta para la exportación de madera tropical ilegal.

Con este decreto, Indonesia quiere apoyar a su industria maderera, golpeada por la crisis del coronavirus, según un comunicado del Ministerio de Comercio. En opinión de Salva la Selva, la industria maderera intenta utilizar indebidamente la pandemia de Covid-19 para sus propósitos particulares. De este modo, el gobierno y la industria maderera están ignorando el hecho de que los bosques destruidos son una fuente de numerosas enfermedades virales.

Organizaciones ambientales de Indonesia se dirigen en una Carta Abierta al presidente Joko Widodo con la exigencia de que revoque el decreto. En el mismo, argumentan que viola las leyes y los acuerdos internacionales, daña la reputación de Indonesia y destruye todo avance alcanzado en materia de la defensa de los bosques. La Unión Europea también ha expresado su asombro.

Desde su fundación, Salva la Selva se opone a las importaciones de madera tropical, muy especialmente de la talada ilegalmente. En 2010, la Unión Europea acordó el Reglamento Europeo de la Madera (EUTR por sus siglas en inglés) que entró en vigor en 2013. Prohíbe las importaciones de madera y de numerosos productos de madera que proceden de fuentes ilegales e impone a los importadores obligaciones y precauciones especiales. Aunque el Reglamento tiene lagunas y los controles realizados por las autoridades son insuficientes, se trata de un importante paso en la dirección correcta, del que muchos países exportadores no han podido escapar.

Indonesia es desde hace décadas un importante socio de comercio de la Unión Europea para madera tropical. Entre un 12% y un 15% de sus productos de madera llegan a los países de la UE. Durante muchos años, sólo un quinto de las importaciones procedían de fuentes legales. Lo que no significa que la extracción “legal” demadera no dañe el bosque. Todo esto muestra lo irracional y despiadado del funcionamiento del negocio de la madera.

El programa FLEGT de la UE

Con el programa FLEGT (Forest Law, Governance and Trade), la Unión Europea intenta contrarrestar la tala ilegal con un conjunto de reglas. El objetivo es asegurar la legalidad de la madera tropical importada. No pretende ser un instrumento para detener la deforestación de los bosques tropicales. FLEGT se basa en acuerdos AVA, Acuerdo de Asociación Voluntaria entre la UE y varios países exportadores de madera.

Las protestas y las negociaciones duraron más de diez años hasta que el AVA entre Indonesia y la UE entró en vigor en 2014. La madera certificada por FLEGT de Indonesia llega en el mercado alemán desde enero de 2017 y al mercado español desde marzo de 2018.

La certificación en indonesia se realiza con el sistema de control SVLK, con el cual se comprueba la legalidad de la madera. El mismo no incluye garantías ecológicas y sociales. Además, el sistema de control a menudo sigue siendo en la realidad poco fiable y no siempre garantiza la "legalidad" de la madera tropical. Y cuando llega a los puertos europeos, la madera con la etiqueta SVLK puede pasar la aduana sin mayores controles.

Por lo tanto, las organizaciones ambientales sobre el terreno y en la UE no están en absoluto satisfechas con el sistema. Para comerciantes de madera y políticos europeos es diferente: se benefician del hecho de que FLEGT y el sistema SVLK faciliten las importaciones y bloqueen las protestas.

Hay que reconocer no obstante, que Indonesia ha hecho esfuerzos para frenar la tala ilegal y que ha habido algunas mejoras en el sector forestal. La mayoría de los países exigen ahora una etiqueta de SLVK, y sólo limitadamente puede salir de Indonesia madera sin SLVK. Es posible cierto control, incluso por parte de organizaciones medioambientales. Sobre todo, ha mejorado la reputación de la madera tropical de Indonesia.

Por lo tanto, la medida anunciada ahora por el gobierno indonesio, de no exigir una certificado de legalidad a partir de finales de mayo, es completamente inaceptable. Salva la Selva pide a Indonesia que retire la decisión inmediatamente. La UE tiene que dejar muy claro inmediatamente que no permitirá la entrada de este tipo de madera al su mercado interno.