Comarca Ngäbe Buglé en Panamá: un muerto

Proyecto hidroelectrico Barro Blanco en Panama Una de las comunidades afectadas

26 mar. 2013

La dirigencia del Movimiento 10 de Abril M10 denunció en los pasados días desde Panamá que dos indígenas Ngäbe Buglé fueron agredidos por supuestos policías tapados con pasamontañas, con resultado de muerte de uno de ellos. Salva la Selva condena firmemente estos hechos.

Ambas personas que participaron en una protesta pacífica en Las Nubes de Cerro Punta, provincia de Chiriquí, pidiendo la cancelación del proyecto hidroleléctrico Barro Blanco fueron golpeados fuertemente por supuestos agentes policiales. El cuerpo de Onésimo Rodríguez de 20 años, fue encontrado a la mañana siguiente en un riachuelo cercano. La otra persona se encuentra gravemente herida. ”La policía nos ha reprimido en nuestro propio territorio, violando la autonomía de la Comarca tal como lo establece la Ley 10”, declara Ricardo Miranda dirigente de M10. Por el momento no ha habido comunicado oficial de parte de las autoridades policiales sobre los hechos. Hace poco más de un año, en febrero 2012, hubo protestas por la misma causa y también con resultado de muerte de tres personas. En el mismo marco se denunciaron agresiones sexuales a algunas mujeres.
 
La población indígena y campesina afectada con el apoyo de ambientalistas han protestado repetidamente contra la construcción de la represa, así como contra la financiación de parte de los bancos de desarrollo alemán y holandés. Estos continúan apoyando el proyecto a pesar de que un reciente informe patrocinado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo constató la ilegalidad de la hidroeléctrica. Y a pesar de ello, la construcción de la represa ha avanzado lo suficiente para elevar el nivel de las aguas del río Tabasará amenazando tierras y comunidades Ngäbe en la estación lluviosa. Las mismas comunidades quedarán totalmente inundadas de concluirse la construcción del embalse de 258 hectáreas.
 
Los promotores del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco argumentan que el mismo no genera reasentamientos ni afecta a la población local de la Comarca Ngäbe Buglé. La dirigencia indígena ha demostrado una y otra vez todo lo contrario. El proyecto sí significará desplazamiento y destrucción. Según Ricardo Miranda, dirigente de M10, el estudio de impacto ambiental para la construcción del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, está “lleno de corrupción y la Autoridad Nacional del Ambiente y la Autoridad del Servicio Publico son cómplices”. Y los bancos financiadores del proyecto se aferran a los informes de estas instancias, ciegos a las denuncias desesperadas de la población afectada. Las expresiones de rechazo a la hidroeléctrica son continuas en el territorio donde se encuentran numerosas pancartas con la inscripción Ñagare Barro Blanco, No a Barro Blanco.
 
Continuando en la línea de intentar detener el proyecto y salvaguardar así la integridad de las comunidades Ngäbe, el M-10 estaría preparando un paquete de demandas en contra del gobierno y la empresa Generadora del Istmo S. A. (Genisa), ante el Relator de las Naciones Unidas para los pueblos Indígenas. “No queremos ni limosna ni millones, queremos nuestras tierra, nuestros rios y nuestros sitios históricos y culturales”, argumentan los miembros de M10.
 
La Cacica Silvia Carrera declaró: “condeno esta acción de parte del gobierno que en vez de dar una respuesta envía a los policías que son también pueblo para que repriman a mi pueblo”. Salva la Selva se une a esta condena y se solidariza plenamente con el pueblo Ngäbe Buglé y con el Movimiento 10 de Abril.
 
Este tipo de acciones y la sospecha de que se puedan estar conformando escuadrones de la muerte para reprimir a la población son muy preocupantes y deben ser rechazadas de plano a la mayor brevedad posible por todos las organizaciones sociales y de derechos humanos.