Segundo boom hidrocarburífero amenaza la Amazonía peruana

1 mar. 2010

Una rápida proliferación de concesiones para la exploración y explotación de petróleo y gas sin precedentes amenaza a la mega-diversa Amazonía peruana. Esta es una de las conclusiones centrales de un par de investigadores que, por primera vez, han documentado toda la historia de actividades hidrocarburíferas en la región, realizando, a su vez, proyecciones sobre los niveles esperados de actividad en un futuro próximo.

Una rápida proliferación de concesiones para la exploración y explotación de petróleo y gas sin precedentes amenaza a la mega-diversa Amazonía peruana. Esta es una de las conclusiones centrales de un par de investigadores que, por primera vez, han documentado toda la historia de actividades hidrocarburíferas en la región, realizando, a su vez, proyecciones sobre los niveles esperados de actividad en un futuro próximo. El estudio, publicado en la revista científica, peer-reviewed y de acceso abierto Environmental Research Letters, revela una extensa historia hidrocarburífera para una de las mayores selvas tropicales del mundo -más de 100 000 km de líneas sísmicas y cerca de 700 pozos que han resultado en la extracción de casi 1000 millones de barriles de petróleo de la Amazonía peruana en los últimos 70 años. La investigación revela que un importante auge de la exploración de hidrocarburos en la Amazonía peruana tuvo lugar a principios y mediados de la década de 1970, seguido inmediatamente por un auge de su explotación desde finales los 70 hasta principios de los años 80. Los autores advierten que en la actualidad la región se encuentra, en las etapas iniciales de un nuevo boom de exploración de hidrocarburos. "Hemos encontrado que recientemente se ha concesionado a compañías de petróleo y gas más Amazonía peruana que en ningún otro momento de la historia," dijo uno de los co-autores, el Dr. Matt Finer de Save America's Forests, ONG con sede en Washington DC. "Ahora hay 52 concesiones de hidrocarburos activas que cubren más del 41% de la Amazonía peruana, frente a sólo un 7% en 2003. La gran mayoría de estas concesiones se superponen a zonas sensibles, tales como áreas naturales protegidas por el Estado y territorios oficialmente reconocidos de los pueblos indígenas. "Cerca de una quinta parte de las áreas protegidas y más de la mitad de todas las tierras indígenas tituladas en la Amazonía peruana están ahora cubiertas por concesiones de hidrocarburos, dijo el co-autor Martí Orta Martínez de la Universitat Autònoma de Barcelona. "Y, quizás lo más preocupante, encontramos que más del 60% de la zona propuesta como reserva territorial para los pueblos indígenas en aislamiento voluntario está cubierta por concesiones petroleras. Estos pueblos son extremadamente vulnerables a las enfermedades del exterior." Los autores también descubrieron una serie de tendencias interesantes. Por ejemplo, que ha habido una disminución constante en la producción de petróleo del Amazonas desde su punto máximo en la década de 1980. En contraste, la producción de gas natural de la Amazonía peruana se ha disparado desde 2004 con el inicio de la producción en Camisea. 2009 tuvo la menor producción de petróleo en más de 30 años, pero marcó el sexto año consecutivo de un rápido incremento de la producción de gas natural. El estudio también presenta una serie de proyecciones de cara al futuro. La cantidad de superficie concesionada está en camino de alcanzar alrededor del 70% de la Amazonía peruana. Además, los autores predicen un rápido aumento de la actividad hidrocarburífera sobre el terreno en los próximos cinco años, con niveles de exploración sísmica y pozos de producción no vistos desde el auge del primer boom en la década de 1970. Esta escalada aumenta los temores sobre un incremento de los impactos ambientales y sociales para una región tan sensible y de importancia crítica. "El primer boom de la década de 1970 trajo consigo graves impactos ambientales y sociales negativos", dijo Orta Martínez. "Lamentablemente, todo indica que este segundo auge también los conllevará." De hecho, en 2009 hubo trágicos enfrentamientos entre manifestantes indígenas y fuerzas gubernamentales en Bagua, Perú, en gran parte debidos a los esfuerzos del gobierno para concesionar o vender las tierras indígenas sin su consentimiento libre, previo e informado. Los autores subrayan que uno de los aspectos más preocupantes del nuevo boom es la expansión de la frontera hidrocarburífera, en tanto que las últimas regiones remotas y vírgenes de la selva tropical que quedan en el Amazonas están ahora, al alcance de las compañías de petróleo y gas. "Un ejemplo es el muy controvertido Bloque 67", dijo Finer. "Este bloque se encuentra en uno de los rincones más mega-diversos e intactos de la Amazonía, pero ya se ha programado su desarrollo hidrocarburífero, debido a que se encuentra encima de más de 300 millones de barriles de reservas probables de petróleo." EL bloque 67 también se solapa con una reserva territorial propuesta para los pueblos indígenas no contactados, evidenciando así, las crecientes repercusiones sociales que implica el desarrollo petrolero. Al final, los autores hacen un llamado a un debate político riguroso, que incluya un mayor análisis de los posibles impactos ambientales y sociales y de cómo se podrían evitar, o al menos minimizar, de manera efectiva. Por ejemplo, los autores destacan la innovadora Iniciativa Yasuní-ITT de Ecuador, que espera contribuciones internacionales como contrapartida a no explotar los ricos campos de petróleo del ITT que se encuentran debajo del mega-diverso parque nacional amazónico. Teniendo en cuenta que el polémico Bloque 67 se encuentra justo al otro lado de la frontera del ITT, los autores concluyen sugiriendo emplear una estrategia similar en el Perú. Se puede encontrar el artículo completo aquí: http://www.iop.org/EJ/abstract/1748-9326/5/1/014012 Contactos: Matt Finer, Save America’s Forests: matt@saveamericasforests.org Martí Orta-Martínez, Universitat Autònoma de Barcelona: marti.orta@uab.es (Foto: Gregor MacLennan, Amazon Watch)