Indonesia: elevadas multas a palmicultoras por quemar la selva

Bosque está siendo quemado y talado Se provocaron más de 100 incendios en Tripa (© Courtesy of the Sumatran Orangutan Conservation Programme (SOCP))

10 ene. 2014

Un juzgado de la provincia Aceh al norte de Sumatra ha dado una clara señal contra las quemas ilegales de selvas: ha condenado a la empresa palmicultora PT Kallista Alam a una multa de 9,4 millones de dólares y 21 millones de dólares adicionales para reforestación del bosque de Tripa.

“Esta sentencia da un claro mensaje para todas las empresas que creen que pueden destruir los bosques protegidos y permanecer impunes”, dice Muhammad Nur, jefe de la organización ambiental WALHI Aceh, miembro indonesio de Amigos de la Tierra.

Gracias a la presión de defensores de la naturaleza en el país y desde el extranjero, el Ministerio del Interior denunció en 2012 a la palmicultora PT Kallista Alam, que condujo ahora a las históricas y cuantiosas multas por las quemas y talas ilegales en el bosque de Tripa. Al formar parte del ecosistema protegido de Leuser, los bosques de turbera de Tripa constituyen una “zona nacional estratégica para la protección del ambiente” y al mismo tiempo son hábitat importante de los últimos orangutanes de Borneo que se encuentran amenazados de extinción.

Salva la Selva se unió a esta protesta a principios de 2012 con el envío masivo de emails en el que participaron 50.000 personas y aportó también donaciones.

Las acciones ilegales de la empresa PT Kallista Alam fueron conocidas ya en agosto de 2011, cuando el que era gobernador de Aceh en aquél momento otorgó el permiso para una plantación de palma de 1.605 hectáreas en medio del área protegida del ecosistema Leuser.

Tras las denuncias de WALHI, el juzgado de Medan sentenció en agosto 2012 al reelegido gobernador de Aceh a retirar la concesión.

Además de las elevadas multas y el pago de compensaciones por el bosque destruido de Tripa, jueces locales de Meulaboh confiscaron 5.769 hectáreas que se había apropiado PT Kallista Alam.

Este es un gran éxito para la selva y sus habitantes. Con su ayuda, Salva la Selva ha podido contribuir al éxito de un proceso judicial en contra de una empresa palmicultora que ha actuado de manera criminal.