En el Paraguay avanza el cultivo de soja. Con pienso elaborado de con soja se engordan los pollos, cerdos y el ganado vacuno europeo, y el aceite de soja se mezcla como agrocombustible con el combustible de diesel fósil. La demanda europea de soja cae literalmente como un hacha sobre los bosques tropicales secos del Chaco.
El bosque chaqueño es el hogar de muchos animales y plantas en peligro de extinción, tales como el tapir, el puma o el tucán. No sólo está amenazada la naturaleza, sino también los 2.000 indígenas Ayoreo y 16.000 indígenas Enxet. Ellos han sobrevivido hasta el día de hoy en los extensos bosques nativos del Chaco. También grupos no contactados y que viven en aislamiento voluntario.
El auge de la soja en la parte oriental del país sudamericano ha dado lugar a una salvaje especulación en el oeste poco desarrollado del Paraguay. Los grandes terratenientes y los especuladores de tierras están quitando a los pueblos indígenas sus tierras ancestrales. Si bien los pueblos indígenas han conservado los bosques con su forma de vida amigable con el bosque y en armonía con la naturaleza, los ladrones de tierras están tratando forzar las cosas y talar el bosque lo antes posible para crear pastos para el ganado. A través del auge de la soja en la región oriental del Paraguay, y también en los limítrofes Argentina y Brasil, se ha desplazado la ganadería hacia los zonas boscosas.
Aunque las leyes del país reconocen los derechos sobre la tierra de los pueblos indígenas, hasta el momento solamente en unos casos aislados han recibido títulos de propiedad. Los especuladores, sin embargo, entran y salen así nomás del registro de la propiedad. Se trata de una injusticia flagrante. Salva la Selva planifica la compra de bosques de las personas que legalizaron los títulos (grandes propietarios, terratenientes) para que pasen a la propiedad de comunidades Ayoreo y Enxet. La realización de las compras se prevé en estrecha coordinación de las organizaciones indígenas y de organizaciones ambientales y de derechos humanos locales. Con la compra Salva la Selva quiere proteger la selva frente las graves amenazas de deforestación y ayudar a los pueblos indígenas a conseguir la devolución de sus tierras ancestrales. Los precios de los terrenos actualmente son alrededor de 90 USdólares por hectárea. Una hectárea tiene 10.000 metros cuadrados. Las condiciones para la compra de parcelas de bosques aún no se han negociado. Haz un regalo de Navidad a favor de la naturaleza y los indígenas. Todos los y las donantes recibirán un certificado simbólico por su colaboración con la compra de la selva tropical. La propiedad de los bosques que se compren será en todo momento exclusivamente de los indígenas ayoreo quienes realizan la negociación de los precios y la compra, y obtienen los títulos.