Acción finalizada y en seguimiento: Solidaridad con campesinos de Honduras: militares fuera del Bajo Aguán
Desde el 15.04.10 1635 personas han participado en la protesta
Este es el panorama en el Bajo Aguán
Como consecuencia del Golpe militar del 28 de junio 2009, en Honduras prevalece la inseguridad y la violación a los derechos humanos de la que participan las oligarquías terratenientes locales. Las noticias desde ese país son realmente alarmantes: las fuerzas represivas del Estado están actuando en perjuicio de los dirigentes del Movimiento Unificado Campesino del Aguan (MUCA) y del del Frente Nacional de Resistencia Popular. El Aguán está totalmente militarizado.
Los campesinos quieren hacer cumplir los acuerdos alcanzados con el presidente Manuel Zelaya, ya que les da derecho a trabajar la tierra sin tener que ser explotados por los terratenientes. Por el contrario, la dictadura espera echar para atrás la reforma agraria impulsada por Zelaya y devolver las tierras a los terratenientes que impulsan los monocultivos. Las negociaciones son muy tensas y se llegó a un acuerdo previo que deberá ser refrendado por las comunidades.
Pero comandos fuertemente armados conformados del Ejército y policías preventivos y la Unidad especial antimotines mantienen rodeada la Comunidad Guadalupe Carney y Carbonales, y no dejan salir a los campesinos. Más militares se encuentran a una cuadra de la Cooperativa La Confianza, en un acto de intimidación, listos para reprimir y desalojar a los campesinos. Líderes de la zona denuncian, que ya han llegado los jueces ejecutores para librar ordenes de desalojo y de captura. Ya ha habido numerosas detenciones y se controla continuamente a toda la población pidiendo documentos de identificación.
Entre efectivos militares, paramilitares y policiales suman por lo menos unos siete mil quinientos efectivos, y han sido alojados en varias instituciones del Estado como el Banco Nacional de Desarollo, Banadesa Agrícola en la aldea Zamora, en El Instituto Nacional de Formación Profesional, INFOP, en el Batallón XV de Infantería, en la comunidad Rio Claro del Municipio de Trujillo. También se alojan en las propiadades del empresario de palma aceitera mulitimillonario Miguel Facussé Barjum, quien codicia las tierras en conflicto y otros empresarios de dudosa reputación vinculados a negocios ilícitos en la zona. A guardias privados de René Morales, dueño de plantaciones de palma africana, se les acusa del asesinato del campesino Miguel Alonso Oliva (22), sucedido el pasado 1 de abril. Según los analistas, “lo sucedido en Honduras ha sido un golpe neoliberal, en beneficio de los más ricos y de una escuálida clase media con pretensiones de ser rica”.
Se teme que llegue a suceder una masacre de campesinos y en este contexto, peligra la vida de tres mil quinientas familias tras la invasión por parte de las fuerzas militares, policiales, sicarios, torturadores y guardias privados de las empresas palmicultoras y productoras de agro combustibles.
Las raíces de la violencia en Centroamérica no están en la naturaleza o la personalidad colectiva de los centroamericanos; mucho menos en los campesinos y campesinas del bajo Aguán, en Honduras, sino en los planes de la globalización neoliberal, que se expanden sobre la soberanía de los pueblos en forma de Plan Mesoamérica (o Plan Puebla Panamá), Plan Colombia, Plan Mérida, Plan Militar Honduras-Colombia. Al mismo tiempo, el agua, la educación, y la salud son privatizadas, transformadas en mercancías y como consecuencia aumenta el hambre, la pobreza, la enfermedad y la emigración interna y externa.
Ante esta situación urge la solidaridad con el Movimiento Campesino MUCA y con el Frente Nacional de Resistencia Popular desde fuera de Honduras. Desde el Aguán y desde Tegucigalpa se hace un llamado a la Unión Europea, a la Comisión Europea a fin de que lo más pronto posible puedan enviar delegaciones y mensajes de solidaridad al Bajo Aguán; al gobierno español para que no reconozca al régimen de facto imperante; y a los organismos competentes centroamericanos para que Honduras no se reinserte bajo este régimen de facto en los organismos políticos y financieros centroamericanos. Se solicita especialmente a todas estas autoridades prevenir una matanza contra los campesinos, que está siendo planificada por los cuerpos represivos del Estado hondureño en alianza con la oligarquía y el capital financiero internacional. La empresa acusada de estar tras estos hechos recibe copia del escrito.
Manda tu carta de protesta ahora mismo. En el recuadro blanco encuentra un modelo de carta que se envía automáticamente a autoridades competentes.
NOTA importante: La carta se envía a 20 direcciones de email, por lo que es posible que alguna de las cartas sea devuelta (a veces nos bloquean como spam después de unas horas o días). Pero las demás direcciones seguiran recibiendo la protesta, y además las firmas queda registradas y se harán llegar a los destinatarios de todas maneras al final de la acción.