Manifiesto para adherir: El camino hacia otro modelo energético-climático
Desde el 22.03.10 1010 personas han participado en la protesta
Yasuni
Pedimos la adhesión de organizaciones y grupos al Manifiesto.
Pueden adherirse hasta el día 20 de mayo completando el formulario que encuentran abajo (el plazo ha sido ampliado!!).
(La foto proviene del libro “Yasuni Green Gold, The amazon fight to keep the oil underground”)
Cualquier organización que lo desee puede colaborar ayudando a difundir el Manifiesto y haciéndolo llegar a las autoridades una vez que haya concluido la recogida de firmas, que quedarán registradas en este mismo link. Cualquier duda o inquietud pueden dirigirla al contacto: yasuni.europa@gmail.com
23 de marzo 2010
Manifiesto: El camino hacia otro modelo energético-climático
¿CUÁL ES LA CONTRIBUCIÓN EUROPEA A LA INICIATIVAECUATORIANA
YASUNÍ-ITT de DEJAR EL PETRÓLEO BAJO EL SUELO?
Los GOBIERNOSEUROPEOSDEBENAPOYAR las MEJORESINICIATIVASINTERNACIONALESINTEGRALES de DESCARBONIZACIÓN de la ATMÓSFERA, de CONSERVACIÓN de la BIODIVERSIDADGLOBAL y de CAMBIO de MATRIZ ENERGÉTICA.
La iniciativa Yasuní ITT consiste en no extraer el petróleo que se encuentra en el Parque Nacional Yasuní. El Yasuní es uno de los lugares más biodiversos del mundo, con records mundiales en anfibios, reptiles, murciélagos y sobre todo árboles. Da resguardo a un considerable número de especies y endemismos regionales amenazados. Este paraíso también es territorio de Pueblos Indígenas como los Huaorani, y entre ellos los Tagaeri y Taromenane que viven en aislamiento voluntario.
La original propuesta de dejar el petróleo bajo el suelo fue construida colectivamente desde la sociedad civil desde hace varios años y fue recogida por el gobierno de Rafael Correa desde el principio de su mandato. Su significado profundo implica un llamamiento a la comunidad mundial para construir otra forma de vida. Eso implica un sacrificio económico en aras del respeto a los Pueblos Indígenas en aislamiento voluntario, en beneficio de la preservación de una megabiodiversidad inigualable que interesa a toda la humanidad. Llevando a cabo la propuesta se estaría dejando de explotar la quinta parte de las reservas ecuatorianas de petróleo. Para ello, el gobierno ecuatoriano busca una compensación por un valor aproximado de 4.000 millones de dólares a lo largo de 12 años que serían invertidos en fines sociales y en una transición energética hacia un modelo de energías limpias. El Gobierno del Ecuador, aceptaría contribuir con la parte principal de los costes financieros de la no extracción del petróleo, pero se beneficiaría al evitar los costosos pasivos ambientales y sociales que generaría dicha explotación.
En el actual contexto post-Copenhague de parálisis e incapacidad para plantear iniciativas concretas que marquen la ruta de salida a los escenarios de crisis climática, ecológica y energética que se ciernen sobre la población mundial y las generaciones por llegar, son de vital importancia apoyos internacionales decididos a la Iniciativa Yasuní-ITT. Apoyos que deben incrementarse por sentido de justicia cuanto más se haya contribuido a generar la deuda climática y ecológica histórica con los países del Sur. La iniciativa Yasuní-ITT no resolverá por sí sola las crisis globales pero servirá para orientar a la comunidad internacional hacia el único enfoque correcto: una sociedad y economía post-petroleras, por la senda de la reducción de la extracción y quema de petróleo, especialmente en zonas del planeta social y ambientalmente frágiles. Los actores comprometidos con la iniciativa Yasuní-ITT y similares se convertirán en vanguardia y referente internacional, con la adopción de una actuación integral y concreta en tiempos de falta de compromisos.
La iniciativa Yasuní-ITT se enmarca en el reconocimiento y restitución de parte de la deuda ecológica y social que los países del Norte han adquirido con los países del Sur, entre otras cuestiones, por las emisiones de gases de efecto invernadero muy por encima de la media mundial. Por tanto, no se propone como Mecanismo de Desarrollo Limpio (bonos de carbono), ni como Ayuda al Desarrollo, ni debe generar nueva deuda externa. Proponemos que los fondos que se aporten a la Iniciativa Yasuní podrían por ejemplo provenir de la reducción de actividades o la suspensión de proyectos que tradicionalmente han consumido importantes recursos energéticos fósiles, para comenzar de este modo a mostrar la voluntad para un cambio de la matriz energética actual. Dichos fondos no deben provenir de canjes de deudas. Tampoco debe el apoyo a la iniciativa estar sujeto o vinculado, a la negociación de ningún tratado de libre comercio o su equivalente a nivel europeo, un Acuerdo de Asociación. De esta manera, las sociedades que apoyen la iniciativa Yasuní se convertirán de manera real, en precursoras de la nueva era post-petrolera.
Apelamos a que los gobiernos europeos, encabezados por Alemania, España y Bélgica que ya han mostrado su sensibilidad con esta iniciativa, contribuyan política y económicamente como co-responsables históricos en la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera y en la erosión directa e indirecta de la biodiversidad global a dicha excelente iniciativa ecuatoriana que hoy se halla en peligro.