Perú: Muerte en la Curva del Diablo, relato de los testigos
24.06.2009
El informe, “Muerte en la Curva del Diablo: el relato de testigos”, ofrece una dramática versión de los sucesos del pasado 5 de junio, que finalizaron dramáticamente con la muerte de numerosos policías e indígenas (todavía se desconocen las cifras exactas).
La difusión de este informe se produce poco después de la llegada del líder indígena Alberto Pizango a Nicaragua. Pizango, presidente de la organización peruana de indígenas amazónicos, AIDESEP, solicitó asilo en este país tras ser acusado de “sedición” contra el Gobierno peruano. Varios líderes más de AIDESEP también han sido acusados.
Los cargos forman parte de una serie de duras medidas que está adoptando el Gobierno. Hasta la fecha, siete congresistas han sido suspendidos de sus cargos, se le ha retirado la licencia a una radio que daba difusión a la violencia que estaba teniendo lugar en Bagua y se están llevando a cabo movimientos para adoptar medidas drásticas contra las ONGs.
Un ministro del Gobierno ha dimitido tras el episodio de violencia vivido en Perú. Además, el primer ministro peruano, Yehude Simon, ha declarado que también dimitirá cuando se reestablezca la calma en el país.
Mientras tanto, miles de personas en todo el mundo han manifestado su apoyo a los pueblos indígenas de Perú. Entre ellas, la actriz Q’orianker Kilcher, de descendencia peruana, que interpretó el papel de Pocahontas en la película “El nuevo mundo”.
El director de Survival, Stephen Corry, declaró hoy: “Este informe muestra, con una precisión sobrecogedora, lo que sucedió cuando los indígenas amazónicos intentaban defender sus tierras. La policía peruana reaccionó con una fuerza y una brutalidad extremas. Incluso, el presidente hizo gala de una reacción racista, llamando “salvajes” a los indígenas. El incidente quedará grabado en la memoria de los indígenas durante décadas. Sólo una investigación y una acción legal apropiada donde se requiera, puede aliviar el inmenso daño que ya se ha causado. Asimismo, debe hacerse referencia al problema subyacente. ¿Acaso tienen más valor las empresas petroleras que los derechos humanos?\”