Skip to main content
Búsqueda
Trabajar en lugar de jugar y aprender. Pocas oportunidades para ir a la escuela. Foto: Jason Motlagh/Pulitzer Center on Crisis Reporting (© Jason Motlagh/Pulitzer Center on Crisis Reporting)

Petición terminada
El trabajo forzado es intolerable

65.643 participantes

Para cultivar palma aceitera se derriban árboles centenarios y se desplazan poblaciones violentamente. En las plantaciones los derechos humanos no cuentan -los trabajadores son considerados como esclavos. Así se enriquecen multinacionales como la norteamericana Cargill y sus clientes. Únete a la protesta.

Petición

Para: Presidente y Consejo Directivo de Cargill; Copia a Kelleog's, Nestle, Unilever

“La empresa Cargill debe evitar el trabajo esclavo y de niños, las violaciones de derechos humanos y la destrucción de selvas en su cadena de abastecimiento”

Leer la carta

Son forzados a realizar los trabajos más peligrosos y duros, encerrados, golpeados y engañados a la hora de cobrar el jornal: hombres, mujeres y niños trabajan en las plantaciones como esclavos -siete días a la semana.

Durante nueve meses, el periodista Benjamin Skinner y su equipo investigaron las condiciones laborales en las plantaciones de palma en Indonesia. Los estremecedores resultados fueron publicados en Bloomberg-Bussinessweek (en inglés): los trabajadores en los monocultivos de la empresa malasia KLK fueron atraídos con promesas falsas, les robaron sus documentos y les obligaron a realizar trabajos forzosos.

Ya en 2010, la organización ambiental Rainforest Action Network RAN, denunció al grupo KLK y a sus clientes por graves violaciones de derechos humanos. KLK es, con 200.000 hectáreas de plantaciones, el quinto productor de aceite de palma del mundo. Empresas occidentales como Cargill, que les habría comprado 27.000 toneladas de aceite de palma, son sus clientes.

La multinacional norteamericana abastece a su vez de aceite de palma a grandes fabricantes de alimentos como Nestlé, Kellog's y Unilever, así como también a la industria del biodiesel. Así los productos del trabajo esclavo aterrizan en la mesa y el tanque del automóvil de muchas familias: margarina, cereales de desayuno, cremas de cacao, helados, cosméticos y en el biocombustible.

Salva la Selva se une a RAN para exigir a Cargill y sus clientes que se abstengan de comerciar con este dañino aceite de palma obtenido a base de trabajo esclavo.

Más información

Las empresas mencionadas se escudan en la producción social y ambientalmente amigable de sus productos y como prueba de ello se acogen al sello de certificación RSPO. Pero el llamado sello de sostenibilidad de la “Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible RSPO” no impide ni la deforestación de las selvas ni las violaciones de derechos humanos. Este sello sirve a la industria para maquillarse de verde.

La empresa malasia Konzern Kuala Lumpur Kepong KLK es miembro desde 2004 de la Mesa Redonda y ha obtenido certificación de la mitad de sus plantaciones de palma ( 88.000 hectáreas). En total KLK gestiona casi 200.000 hectáreas de palma aceitera en Indonesia y Malasia.

También por la deforestación de las selvas tropicales para la producción de palma aceitera KLK ocupa titulares. La policía indonesia multó a una filial de la empresa, que taló y quemó ilegalmente selvas en Sumatra. En junio, el humo de los bosques en llamas cubrió el cielo de partes del sudesde de Asia durante días y dificultado la respiración a muchas personas.

La multinacional norteamericana Cargill es la mayor distribuidora y procesadora de productos agrarios. La empresa familiar opera a nivel mundial y es una de las mayores empresas norteamericanas con una facturación anual de 133 mil millones de US dólares. Cargill comercia con grandes cantidades de aceite de palma y posee también plantaciones de palma propias así como molinos en Indonesia.

En España y Portugal, Cargill tiene unos 1000 empleados y lleva a cabo diversas actividades relacionadas con el mercado de la alimentación humana y animal en diferentes provincias.

En Latinoamérica tiene una fuerte presencia al encontrarse en múltiples regiones en 13 países y realizando actividades agroindustriales muy variadas y a gran escala, con millones de beneficios económicos.

Como consumidores también podemos hacer algo, como dice Adam, uno de los trabajadores esclavos de KLK, "cada vez que compramos un producto debemos preguntarnos si contiene aceite de palma".



Mas informaciones (en inglés):

Página web del Rainforest Actions Networks (RAN) sobre KLK y Cargill

Artículo de Bloomberg Bussinessweek reportes exhaustivos y fotos en la Web del Instituto Schuster de las investigaciones sobre trabajo esclavo en la industria de la palma aceitera en Indonesia

 

Artículo en The Atlantic sobre Trabajo infantil en la palma aceitera en Malasia


Carta

Para: Presidente y Consejo Directivo de Cargill; Copia a Kelleog's, Nestle, Unilever

Estimado Sr Gregory Page, estimados clientes de Cargill:

No quiero en absoluto que alimentos y combustibles sean producidos a base de trabajo esclavo y hasta trabajo infantil.

El 18 de julio, el semanario de negocios Bloomberg Newsweek publicó un artículo en el que explica cómo el proveedor de Cargill, Kuala Lumpur Kepong KLK, viola los derechos de los trabajadores entre los que se encuentran niños. Trabajadores de KLK describen cómo les han engañado, abusado y retenido. A algunas personas les fueron robados sus documentos de identidad y certificados escolares, para evitar que se fueran. Otros que intentaron escapar fueron golpeados públicamente.

No obstante, Cargill defiende las prácticas de KLK.

Se trata de un auténtico escándalo. Cargill debe tomar todas las precauciones para evitar el trabajo esclavo y de niños, las violaciones de derechos humanos y la destrucción de selvas en su cadena de abastecimiento.

Por favor, tome estas denuncias en serio y evite que se produzcan estas situaciones de violación de los derechos humanos y destrucción del medio ambiente.

Gracias por su atención. Atentamente,

Esta petición está disponible en los siguientes idiomas:

Suscríbete ahora al boletín de Salva la Selva

Recibirás de regalo la revista digital Crónicas de la Selva - ¡Con tu ayuda, seguimos salvando la selva!